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Las carreteras más peligrosas del mundo
Seguridad

Las carreteras más peligrosas del mundo

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¿Te gusta conducir? Quizá por estas carreteras que repasamos no tanto. En ellas, hasta las manos al volante más experimentadas pueden sufrir algún que otro susto, tornando el placer en pesadilla. A día de hoy existen carreteras abiertas al tráfico que, por su trazado, orografía, ubicación, carencia de elementos de seguridad y características, son consideradas como las más peligrosas del planeta.

Hay quien las recorre en busca de emociones fuertes o por sus hermosos parajes (varias de ellas son habituales destinos turísticos), pero también hay quien lo hace por pura necesidad. Sea como fuere sólo con verlas en fotos y vídeos, con los vehículos abriéndose paso por su sinuoso camino, pueden poner los pelos de punta.

Coloca tu asiento y abróchate el cinturón para acompañarnos en este viaje por todo el mundo en el que te contamos dónde están y cómo son estas inseguras, y espectaculares, vías.

Carretera a los Yungas (Bolivia)

Las carreteras más peligrosas del mundo: Camino a los Yungas

Conocida popularmente como "carretera de la muerte", esta vía boliviana de 80 kilómetros, que une La Paz con el municipio de Coroico ubicado en la región de los Yungas, discurre por un tortuoso trazado por la cordillera oriental andina llegando hasta los 4.650 metros de altura y con un nivel promedio de más de 3.500 metros.

En 1995, el Banco Interamericano de Desarrollo, la bautizó como la carretera más peligrosa del mundo y hasta es objeto de creencias populares: los lugareños señalan que está llena de espíritus que merodean para distraer al conductor y hacerle caer por sus barrancos.

Con o sin espíritus, lo verdaderamente terrorífico son sus características: cuenta con un solo carril para cada sentido, no dispone de protecciones y en gran parte de su recorrido la calzada apenas supera los tres metros de anchura. Ahora metamos en la ecuación que suele estar transitada por camiones y autobuses, que no todos sus tramos están asfaltados y que la climatología no acompaña: lluvia y niebla son fenómenos atmosféricos bastante frecuentes, afectando tanto a la visibilidad como a la adherencia del firme.

Según recoge El País, el plan estratégico del Servicio Nacional de Caminos boliviano señala la alta accidentalidad en esta vía como uno de los mayores problemas sociales que sufre el país: entre los años 1997 y 2000 se registró un promedio anual de 885 fallecidos y 6.119 heridos. La media ha bajado en años posteriores: como publica La Razón de Bolivia, en 2011 se produjeron 114 accidentes con un saldo de 42 muertes.

Uno de los siniestros más recientes tuvo lugar esta primavera: un autobús se despeñó por el barranco ya cerca de Coroico. 25 personas murieron en el accidente y otras 24 resultaron heridas. El presidente boliviano Evo Morales lamentó lo ocurrido en su cuenta de Twitter. El peor accidente de su historia data de 1983: los cien pasajeros de un autobús fallecieron tras precipitarse éste al vacío.

Actualmente, gran parte de su recorrido permanece cerrado al tráfico y ha pasado a convertirse en una ruta exclusiva para ciclistas. No obstante, algunos de sus tramos, que se asfaltaron recientemente, aún permanecen abiertos, como es el caso del cercano a Coroico.

Túnel de Guoliang (China)

Se trata de uno de los túneles más conocidos del mundo y se ubica en las montañas de Taihang (China). Fue construido por los habitantes de la pequeña localidad de Guoliang a principios de la década de los 70, pero no fue hasta 1977 cuando se abrió al tráfico rodado. Desde entonces, se puede acceder a este pueblo perdido en la montaña en vehículo.

El Túnel de Guoliang tiene una longitud de 1,2 kilómetros y discurre tanto por la ladera de la montaña como por dentro ella mediante túneles (de ahí su nombre). Con un carril para cada sentido, su anchura es únicamente de 4 metros.

No obstante, a diferencia del Camino de los Yungas sí que dispone de protecciones de piedra, aunque no por ello deja de ser exigente al volante: tiene zonas que o bien no estás asfaltadas o lo están deficientemente y su trazado está lleno de curvas y desniveles. Y desde luego no es apta para aquellos conductores (u acompañantes) que sufran vértigo.

Carretera del Karakórum (Pakistán)

Esta calzada es la carretera asfaltada que alcanza la mayor altura del planeta: nada menos que 4.733 metros. También es extremadamente larga: mide 1.200 kilómetros y se extiende entre montañas y glaciares por la cordillera del Karakórum uniendo China (Kashgar) con Pakistán (Islamabad), siendo parte de su recorrido el mismo que el de la antigua Ruta de la Seda. Su construcción llevó 20 años y se abrió finalmente al tráfico en 1986.

Y aunque en la República Popular es conocida como 'la carretera de la amistad', al volante de un vehículo muy amigable no es: además de sus constantes desniveles y de contar con muchas zonas sin protección alguna, en verano es habitual que se vea asolada por avalanchas de barro causadas por las lluvias monzónicas y en invierno las fuertes nevadas provocan cortes prolongados a lo largo de su recorrido.

A cambio, recorrerla permite disfrutar unos de los paisajes más impresionantes que pueden encontrarse, con famosos picos como el K2 (la segunda montaña más alta de mundo), el Kongur Tagh o el Nanga Parbat, así como espectaculares lagos como el Karakul.

Paso de Rohtang La (India)

Este paso de montaña ubicado en la cordillera del Himalaya forma parte de la carretera que une la localidad de Manali con la ciudad budista Leh y es uno de los más altos del planeta, elevándose a 3.978 metros sobre el nivel del mar.

Su nombre significa en tibetano 'pila de cadáveres' y hace referencia a las muchas personas que a lo largo de la historia han perdido la vida intentando acometerlo. Si bien el paraje en el que se dispone es de una extraordinaria belleza, ofreciendo vistas de glaciares y de las imponentes montañas que forman esta famosa cordillera, su trazado es sobrecogedor.

Siendo uno de los pasos más antiguos de la zona (era una antigua rura comercial), sólo está abierto al tráfico de junio a octubre, meses con menor riesgo de aludes y desprendimientos de tierra. A pesar de ello, es un destino turístico muy frecuentado, por lo que es habitual que esté atascada a consecuencia del continúo flujo de camiones, autobuses y vehículos militares.

Si bien está prácticamente asfaltada en su totalidad, también cuenta con zonas que son meras pistas de tierra, a lo que se suma que en gran parte de su trazado no hay guardarraíles.

Paso de Zoji La (India)

Este tramo de Autopista Nacional 1 de la India que une las ciudades de Srinagar y Leh, en el estado indio de Jammu y Cachemira, también discurre por la cordillera del Himalaya y en este punto llega hasta los 3.530 metros de altura.

Asimismo es una de las más longevas de nuestro recorrido: allá por el siglo XVI, el príncipe Rinchen Shah (1320-23) de Ladakh la utilizó para llegar a Cachemira para establecerse como primer rey mulsulmán de la zona. Por otro lado, durante la guerra indo-paquistaní (1947), este paso de montaña fue tomado por invasores apoyados por Pakistán a fin de capturar la región de Ladakh. Posteriormente, fue retomada por los indios, gracias a una operación relámpago haciendo uso de tanques.

Más allá de estos hitos históricos, este tramo es uno de los más comprometidos del mundo: está sin asfaltar, las protecciones brillan por su ausencia y suele estar transitada por camiones (que se las ven y las desean para circular por él), así como por sherpas con animales de carga. Dada su ubicación, está sometido a un clima extremo de alta montaña: tanto es así que, por peligro de aludes, permanece cerrado al tráfico cada invierno.

No obstante, pronto dejará de ser un paso obligatorio: en enero de 2018 el gobierno de la India aprobó el proyecto del túnel de Zoji La, cuya construcción comenzó cinco meses después. Tendrá 14 kilómetros de largo y permitirá a los conductores acometer este paso en sólo 15 minutos en comparación a las tres horas que se necesitan para recorrer el Zoji La.

Autopista Dalton (Alaska, EE.UU)

Esta autopista estadounidense, una de las más peligrosas de Norteamérica, se conoce como Dalton, aunque su nombre oficial es Alaska Route 11. Da la casualidad que su longitud es de 666 kilómetros (sí, el número de la Bestia) y discurre desde el interior de este estado hasta casi el océano Ártico.

Como es lógico el mayor enemigo de esta calzada es la extrema climatología polar: el hielo, la niebla y las ventiscas suelen ser habituales, por lo que es cuanto menos exigente al volante. A ello se suma que sólo hay tres pueblos a lo largo de su recorrido, por lo que se recomienda a los transeuntes que lleven víveres y ropa de abrigo, ya que es frecuente quedarse tirado en ella debido a su clima adverso.

Además no está asfaltada en ciertos puntos y el tráfico más habitual suelen ser camiones de gran tonelaje que transportan petróleo por el país, que tienen prioridad absoluta sobre el resto de vehículos. ¡Viva la tundra!

Paso del Gois (Francia)

Este estrecho pasaje que une la isla de Noirmoutier con Francia mide únicamente 4,5 kilómetros y bien se puede decir que es como el Guadiana. Así, su principal particularidad es que está prácticamente al nivel del mar y, cuando sube la marea, el océano Atlántico lo sepulta bajo sus aguas.

Por ello, a su entrada están dispuestos unos carteles que informan de las horas de pleamar y bajamar, evitando así que los aventurados conductores circulen por ella cuando no deben.

No obstante, a lo largo de todo su recorrido se disponen unos postes que permiten a los automovilistas refugiarse en caso de no haber hecho caso al cartel o de haber ajustado demasiado la hora. Eso sí, el vehículo o automóvil, no cuenta con salvaguarda alguna...

Cañón Skippers (Nueva Zelanda)

Esta carretera es una de las más espectaculares de este país oceánico y también de las más peligrosas: tanto es así, que las aseguradoras no cubren los daños ocasionados en ella.

Su origen lo encontramos en un antiguo camino que fue concebido a finales del siglo XIX para los buscadores de oro y su trazado discurre por la ladera de la montaña, con una buena ensalada de desniveles y no pocos tramos sin asfaltar.

Los fuertes vientos que suelen darse en esta zona tampoco ayudan: no es descabellado acabar precipitándose por su barranco, de ahí que las compañías de seguros no quieran saber nada del asunto y que las alquiladoras prohíban expresamente a los clientes que circulen por ella. De hecho, para poder acceder a esta carretera los conductores deben contar con un permiso específico.

Carretera del Atlántico (Noruega)

También conocida como Carretera del Océano Atlántico o con su nombre en noruego Atlanterhavsveien, es una calzada de 8,3 kilómetros que va saltando de isla en isla en la zona de los fiordos occidentales uniendo Eide con Averøy.

Comenzó a construirse en 1983 y la tarea no fue sencilla, debido a las tormentas que asolan la zona, aderezado con un fuerte oleaje. Seis años se necesitaron para completarla y durante ese periodo, hasta doce tormentas con categoría de huracán fueron registradas.

Un total de ocho puentes la conforman, que pueden llegar a retorcerse en formas imposibles, con rampas y desniveles que discurren entre pequeñas islas o sobre el mar. El más famoso es el puente de Storseisundet, que además es el más largo de todos (260 metros) y que se caracteriza por una curva espectacular.

Si bien a diferencia de otras anteriores está bien asfaltada y cuenta con las protecciones adecuadas, con climatología adversa puede llegar a ser muy peligrosa: los fuertes vientos se suman al violento oleaje que llega hasta la calzada llevándose por delante todo lo que encuentre a su paso. Pero su belleza y singularidad están fuera de toda duda: no en vano es el segundo destino turístico más visitado de Noruega.

Transfăgărășan (Rumania)

Carretera Transfagarasan

La Transfăgărășan o DN7C es la segunda carretera asfaltada de mayor altitud de Rumania, uniendo las regiones de Transilvania y Valaquia, y uno de los habituales destinos de los amantes del motor. Su principal característica, más allá de su altura, es su revirado trazado, contando con un buen puñado de curvas cerradas con las que disfrutar al volante. Aunque se necesitan buenas manos, claro.

Fue construida a principios de la década de los 70 por orden del dictador Ceaucescu y recorre una de las zonas más elevadas de los Cárpatos. Los rumores señalan que durante su consecución murieron en las obras cerca de 400 soldados que, para hacer posible sus muchas horquillas, utilizaron unas 6.000 toneladas de explosivos.

Como muchas de las protagonistas de este artículo, es principalmente transitable en verano, pues el crudo invierno y la nieve ocasionan que esté cerrada al tráfico en no pocas ocasiones.

El Caracol (Chile - Argentina)

Las carreteras más peligrosas del mundo: la Ruta del Caracol

Finalizamos nuestro recorrido por las carreteras más peligrosas del planeta con esta calzada que se ubica en la cordillera de los Andes a casi 3.900 metros de altura, uniendo Argentina con Chile.

También conocida como la Ruta del Caracol o Paso de Los Libertadores, su retorcido trazado es famoso por sus cerradas curvas, principalmente en la zona chilena y, como ocurre con otras de nuestras protagonistas, a su 'amable' recorrido se une que está frecuentada principalmente por camiones pesados.

Así, los conductores que quieran acometerla se deberán enfrentar no sólo a sus sinuosas curvas, sino también a estos vehículos, siendo bastante complicado adelantar en la mayoría de sus puntos sin riesgo de colisión frontal.

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