Compartir
Publicidad
Comprar sin bajar del coche: la historia del drive-thru, que nació en la Ruta 66
Clásicos

Comprar sin bajar del coche: la historia del drive-thru, que nació en la Ruta 66

Publicidad
Publicidad

Lo de comer, hacer la compra o las gestiones en el banco e incluso ir a misa sin bajarse del coche es algo eminentemente estadounidense. Los drive-thru son tan simbólicos de ese país, como lo son la Estatua de la Libertad o el Golden Gate Bridge. En Europa, más allá de las grandes cadenas de comida rápida no es un sistema que haya cuajado realmente, aunque sí ha dado lugar a nuevas formas de negocio y tuvo cierto impacto en nuestras vidas sin que nos diésemos cuenta. Esta es la historia de los drive-thru.

Al finalizar la Segunda Guerra Mundial, la historia de amor en los Estados Unidos y el automóvil se consolidó. Las ciudades que crecían, especialmente en las vastos estados del oeste, daban prioridad al automóvil en sus planos urbanísticos. Todo se diseñaba y planificaba pensando en el automóvil.

Sin el Drive-in no tendríamos drive-thru

Drive In

El automóvil era para los estadounidenses algo tan genuinamente propio que empezaron a florecer los drive-in. El coche era el símbolo del triunfo de la clase media, una muestra del estatus social de quien poseía un automóvil por la libertad de movimiento que le brindaba.

Todos tenemos en mente la imagen del auto-cine, pero se dice que fue en los restaurantes de carretera que surgió la idea de llegar con el coche y comer en el coche. De hecho, en 1921 la cadena de restaurantes tejana “Pig Stand” abrió su primer drive-in en la carretera que unía Dallas a Fort Worth.

Las camareras (sí, casi que solo contrataban a mujeres ya que el automóvil era visto como una expresión de la masculinidad) tomaban nota a los ocupantes de los coches que llegaban y estacionaban y les servían los pedidos en bandejas que se enganchaban en las lunas laterales.

drive in

En los años 50, la necesidad de no hacer esperar al cliente propició que las camareras desempeñasen su trabajo yendo y viniendo de los coches a toda mecha sobre patines. Para entonces, muchos de los restaurantes de tipo drive-in ya tenían sistemas de interfonos para que los clientes se pudieran comunicar con las camareras. Sin bajarse del coche, claro está.

En 1964, habías más de 24.500 restaurantes de tipo drive-in en Estados Unidos. El drive-in se convirtió en “una expresión más de la cultura estadounidense, uniendo conceptos que siempre nos gustaron: la velocidad, la eficiencia y, en ocasiones, la pereza”, como bien resume Nate Barksdale, de History. Y de hecho, son un símbolo de los años 50 y 60, como hemos visto en el cine ('Grease', 'American Grafitti') y la televisión ('Happy Days').

Happy Days Arnold's, el drive-in de la derie 'Happy Days'

El siguiente paso natural para los restaurantes de comida rápida situados cerca de una carretera era el concepto de los drive-through. Cadenas de restaurantes como In-n-Out, Jack-in-the-Box, Wendy’s o Wienerschnitzel tenían drive-through en los años 50 y 60. Curiosamente y en contra de la idea que tenemos, McDonald's no adoptó hasta mediados de los años 70 el drive-throug. El cual por cierto era una idea que surgió originalmente de la banca en los años 30.

Los inicios de los primeros drive-through

En la década de 1930, una sucursal de la Grand National Bank of St. Louis, Missouri, fue el primer negocio que incorporó unas ventanillas de atención a la clientela sin que ésta tuviese que bajarse del coche. En esa época solo se permitían hacer ingresos en la cuenta. La idea es que la gente no perdiese tiempo aparcando y bajándose del coche para entrar y esperar en la cola para hacer un ingreso. En esa época no había interfono, el automovilista y el empleado de banca hablan de viva voz.

Primeros Drive Thru Banco En los años 30, en Missouri, se acudía al banco sin bajarse del coche. Había nacido el drive-trough.

Después de la Segunda Guerra Mundial, un joven Sheldon "Red" Chaney (1916-1997) llegó a Springfield, Missouri. Red (porque era pelirrojo; “red-headed”, en inglés) compró con su esposa una pequeña gasolinera que poseía unos garajes individuales para coches en la parte de atrás (lo que había sido un taller). Pronto añadieron un café al negocio en 1947.

Viendo que la restauración les daba más beneficios que vender gasolina, pronto decidieron abrir un restaurante y la gasolinera se convirtió en el Red's Giant Hamburg. Además, como poseían unas cuantas cabezas de ganado, se especializaron en las hamburguesas. De hecho, hasta su cierre en diciembre de 1984, el Red's Giant Hamburg sirvió carne de su propia producción.

Red S Giant Hamburg El Red's Giant Hamburg en los años 50.

Y como Red había visto en Saint Louis bancos con drive-through -quizá incluso fuera cliente y los había utilizado-, aplicó la idea a su restaurante. Al fin y al cabo, la estructura ya la tenía montada: no dejaba de ser una antigua gasolinera y se podía pasar pegado a las ventanas del restaurante con el coche para pedir una hamburguesa.

Además, estaba en la Ruta 66, donde millones de automovilistas pasaban cada año camino de California o de vuelta hacia la Costa Este. Por aquel entonces, la Ruta 66 era la única carretera que unía la región de los grandes lagos -Chicago- con el Pacífico -Los Angeles-; el negocio estaba asegurado. Muchos de esos automovilistas no querían perder tiempo y podían así pedir desde el coche y emprender de nuevo camino. Había nacido el primer restaurante con drive-through

In-n-Out o el drive-thru tal y como lo conocemos hoy

Red's Giant Hamburg fue el primero en instalar un drive-trough en un restaurante, en 1947. Pero la idea la perfeccionaría en 1948 un restaurante en Baldwin Park, California, llamado In-nOut que nació con el concepto del drive-through como elemento diferenciador. Bueno, lo de restaurante es un poco exagerado. Se trataba más bien de un chiringuito de poco más de 9 m² en la que cinco cocineros preparaban hamburguesas y patatas fritas para llevar.

In N Out Burguer

Una calzada circular permitía a los coches acceder al chiringuito desde la calle atraídos por un cartel que les prometía que no tendrían que esperar: “No Delay”. El nombre del restaurante también era muy explicito: “In-n-Out”. Entras y sales con tu comida sin esperar y sin bajarte del coche.

Y aunque quisieras, tampoco podías bajarte del coche, pues no había ni parking ni tampoco donde sentarte. Los 9 m2 del chiringuito eran ya incluso pequeños para una cocina. Y que la mesa con bancos de merenderos que hay en la foto no te engañen, son una añadido para la réplica. En el restaurante original no estaban.

In N Out Feature Réplica del In-n-Out original.

Muchos consideran a In-n-Out como el inventor de los drive-thru (la ortografía fue cambiando con el tiempo, al menos en el caso de los restaurantes de comida rápida, impulsados por el marketing de In-n-Out). Sin embargo, Harry Snyder y Esther Snyder, los fundadores de In-n-Out, se limitaron a perfeccionar el sistema de Red's Big Hamburg al instalar un interfono para que el cliente pudiesen hacer su pedido, mientras atendían al coche o coches que había delante.

Los Snyder Fundadores De In N Out Harry Snyder y Esther Snyder, los fundadores de In-n-Out.

In-n-Out, que cuenta en la actualidad con más de 340 restaurantes repartidos entre California, Arizona, Nevada, Texas, Utah, y Oregon, ha visto como su concepto era imitado por casi todas las grandes cadenas de comida rápida.

In N Out

Hoy en día, el sistema de cualquier drive-thru no ha cambiado con respecto al de In-n-Out y solo se han introducido matices en cuestiones de marketing. El pedido se hace vía un interfono sin bajar del coche y el menú está al lado del interfono para que puedes saber qué pedir. Esto no ha cambiado.

Lo que sí ha cambiado es la manera de vender la comida. Ahora, en lugar de una lista, el menú son fotos. Y las fotos de los combos tipo hamburguesa, patatas y soda por X euros están en el centro del panel, para que los veas mejor.

Drive Thru Intercom And Menus

En caso de mucha afluencia, un empleado irá repartiendo flyers con el menú (también en fotos, claro) para que ya sepamos qué pedir al llegar al interfono. Hoy en día hasta la manera de ofrecer un suplemnto o una bebida está estudiada. Normalmente, no nos deberían preguntar si queremos una bebida o un postre con nuestra hamburguesa, sino qué vamos a tomar además.

Bancos, farmacias, buzones de correos y hasta oficios religiosos sin bajarse del coche

Bnb Drive Through Drive Through de una sucursal del Banco Nacional de Bolivia.

Si bien el concepto de drive-thru se asocia principalmente a los locales de fast-foods, otros negocios o servicios han aprovechado esa idea para que sus clientes no tengan que bajar de sus coches y así ofrecerles un servicio más rápido.

Los bancos han sido precursores de los drive-thru, especialmente en un país en el que las transacciones con importantes sumas de dinero son todavía legales y en el que la gente todavía usa cheques en el día a día. A día de hoy, en plena era digital, los bancos con ventanillas drive-thru son todavía muy comunes en Estados Unidos. Incluso han hecho una incursión con relativo éxito en Francia, Alemania. Y se habló de intentarlo en el Reino Unido. También ha tenido cierta aceptación en algunos países de Sudamérica.

Drive Thru Farmacia

El otro gran sector del comercio en Estados Unidos que adoptó el concepto del drive-thru ha sido el de las farmacias. Aquí todo empezó con Gary P. Clinton cuando instaló su farmacia en 1971, en Norman (Oklahoma). Compró una antigua sucursal de banco, la cual tenía una ventanilla para el drive-thru. Pero como la farmacia no disponía de parking, pensó en utilizar el drive-thru existente para que los clientes no tuviesen que buscar un sitio donde aparcar para ir a la farmacia.

En 1991,Walgreens (una cadena de farmacias fundada en Chicago en 1901) abre su primera farmacia con drive-thru. Hoy en día se ha convertido en algo común en Estados Unidos. En Europa, existen algunas farmacias que disponen de un servicio similar y que suele estar en marcha cuando la farmacia está de guardia. En España hay una en Sitges, por ejemplo.

Starbucks And Bank Of America Drive Through Supercombo de drive-thru: banco y café juntos. Con una ventanilla de farmacia justo al lado tendríamos el megacombo.

De manera puntual, en Estados Unidos han ido surgiendo toda clase de negocios y servicios que disponen de un drive-thru, como los buzones del servicio postal federal para depositar cartas hasta oficios religiosos pasando por una tienda para adultos o una exposición de arte. Ya sea por una cuestión de rapidez o de pereza, la cuestión es no bajarse del coche.

La influencia en la concepción de los coches

Plymouth Voyager Plymouth Voyager, considerado el primer coche en incorporar portavasos de serie.

Esa costumbre de comer en los coches hizo que, además de convertir el volante de un coche en una colonia de bacterias los coches tuviesen portavasos. En los años 60, algunos modelos empezaron a incorporar posavasos en las guanteras, como el Ford Falcon Futura. Pero solo eran posavasos ideados para los drive-in, no aguantaba el vaso de soda en posición si el coche se movía.

Entro los años 60 y 80, los portavasos eran un accesorio más que la gente compraba para su coche. Y no fue hasta el Plymouth Voyager/Dodge Caravan (Chrysler Voyager en Europa) de 1983 que los portavasos tal y como los conocemos hoy fueron incorporados a un automóvil. El Voyager, además de inventar el segmento de los monovolúmenes, casi al mismo tiempo que el Renault Espace, también “inventó” los portavasos actuales.

Al principio solo los modelos estadounidenses disponían de ese pequeño artilugio. En Europa seguían siendo una rareza salvo para los modelos que se vendían también en Estados Unidos, como los modelos premium alemanes. Pero con la globalización de las ideas y de los modelos, los fabricantes fueron progresivamente incluyendo portavasos en el equipamiento de sus coches.

Desde Lotus que se vio forzado por el mercado a incorporar uno cuando quiso vender el Elise en Estados Unidos hasta el nuevo Subaru Ascent de 8 plazas que ofrece 19 portavasos en su interior, casi todos los coches en la actualidad equipan este artilugio.

Los drive-thru en Europa

El drive-thru es en Europa esencialmente cosa de las cadenas de comida rápida. Aunque en algunos países, como Francia y Alemania, algunos bancos ofrecieron ese servicio en unas pocas sucursales para operaciones de banca vía un cajero automático.

Auto Cine Race Madrid El autocine RACE, Madrid.

Estos sistemas permitían únicamente operaciones básicas, como ingresar dinero en efectivo, cheques (en Francia el cheque sigue siendo un método de pago en boga) o retirar fondos. Sin embargo, con el auge del comercio electrónico, estos servicios bancarios en coche desaparecieron rápidamente.

Sin embargo el concepto de drive-in, más allá de algunos pocos auto-cines, como el del RACE en Madrid, sí ha calado en la gran distribución. Grandes cadenas de supermercados ofrecen un servicio de drive-in para quien haga la compra online.

Drive In Leclerc En Francia

La idea es que cuando llegue al supermercado, en un área designada del parking (ya sea del propio supermercado o del centro comercial en el que se ubique), el cliente simplemente ha de parar en una de esas plazas reservadas y un empleado del supermercado pondrá la compra en el maletero del coche.

Auchan/Alcampo, Carrefour, Leclerc, Tesco o Rewe son algunos de los supermercados europeos que proponen este servicio. Algunos, aprovechan ese servicio de drive-in para combinarlo con la distribución de combustible o puntos de carga para coches eléctricos. Llenas el depósito, a un precio inferior al de las petroleras, mientras te llenan el maletero con la compra.

Temas
Publicidad
Publicidad
Publicidad
Inicio