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Probamos el Mercedes-AMG G63 Edition 1: un icono del todoterreno muy bestia con 585 CV pero mucho más refinado que antes
Pruebas de coches

Probamos el Mercedes-AMG G63 Edition 1: un icono del todoterreno muy bestia con 585 CV pero mucho más refinado que antes

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Nos hemos puesto al volante del nuevo Mercedes-AMG G63 Edition 1, una bestia parda de 585 CV capaz de hacerte creer que estás al volante de un dragster. No hay un todoterreno igual en el mercado y estos son los motivos.

En Motorpasión hemos tenido la suerte de conocer en detalle cuál iba a ser la evolución del G de Mercedes unos meses antes de que se diese a conocer. Entonces reinaba la incertidumbre por saber si unos cambios demasiado drásticos para adaptarlo a los tiempos modernos le restarían algo de personalidad, pero finalmente comprobamos en una toma de contacto que solo habían mejorado algunos aspectos clave sin restarle un ápice de personalidad.

Ahora, por fin después de muchos meses de espera, hemos podido probar durante varios días el G en su versión más cañera y prestacional, la 63 AMG con sus descomunales 585 CV y un carácter que engancha. Pero antes de hablar de cómo se comporta, repasemos qué cambia y qué hace que el G a pesar de los años de esta saga, tenga largo recorrido por delante.

Diseño exterior de icono

Mercedes-AMG G63 delantera lateral

El Mercedes Clase G ha conseguido eso que tantos coches anhelan, convertirse en un icono por su característico diseño, marcado por las líneas rectas y sus gigantescas dimensiones. Junto con Jeep Wrangler y Land Rover Defender, los tres constituyen los 4x4 más fácilmente reconocibles por cualquier profano en materia automovilística.

DimensionesAMG G63
Longitud4.873 mm
Batalla2.890 mm
Anchura1.984 mm
Altura1.966 mm
Vía delantera1.654 mm
Vía trasera1.654 mm
Volumen maletero454-1.941 L

Lo ha hecho a pesar de que se ha aplicado una evidente puesta al día a nivel exterior. En el frontal destacan las nuevas ópticas con aros LED muy marcados. También han desaparecido aquellas rejillas de protección de las luces que lucía el G en algunas versiones de generación anterior.

Mercedes-AMG G63 Prueba La versión AMG con sus láminas verticales en la parrilla no pasa desapercibida

En el AMG la parrilla delantera también adopta el diseño que lucen los superdeportivos de esa división hoy en día. Sí, por eso recuerda en parte al AMG GT con sus láminas verticales a pesar de que por concepto son coches completamente antagónicos.

Esa ligera puesta al día es tan liviana que permite mantener el resto de elementos que marcan su infatigable diseño: la rueda de repuesto cuelga de la tapa del maletero (con apertura lateral), los intermitentes se sitúan sobre el capó delantero, las bisagras de las puertas no se han querido esconder y las manillas para abrirlas siguen sobresaliendo sobre la línea de su carrocería.

Mercedes-AMG G63 Prueba 25

Al comienzo de esta prueba hacía referencia a que el G63 recuerda en parte a un dragster, algo que afirmo por la fuerza con la que acelera, por la tendencia a levantar el morro y que reafirmo por el sitio donde están situadas las salidas de escape, dos a cada lado debajo de las puertas posteriores como si estuviesen dispuestas a escupir fuego.

Por lo demás, esta unidad llevaba algunos detalles específicos por tratarse de un Edition 1, esas ediciones especiales lanzadas para conmemorar el lanzamiento de un coche especial salido de Affalterbach. El color gris oscuro de la carrocería combinaba a la perfección con las gigantescas llantas negras de 22 pulgadas con diseño simulando una monotuerca (en realidad es una tapa con el logo de la estrella, pero debajo están las cuatro tuercas),

Mercedes-AMG G63 llanta y escapes El sonido que sale por esas dos salidas es una de las señas de identidad del G63

El perfil exterior de las llantas va pintado en color rojo, al igual que los espejos retrovisores exteriores llevan una línea roja. Eso y las pegatinas que recorren los bajos de las puertas, inspiradas en los antiguos coches de carreras, son los detalles que diferencian al Edition 1.

En definitiva, se trata de un diseño que no pasa desapercibido, que hace girar cabezas, que despierta exclamaciones entre los viandantes y no solo por lo contundente que se ve, especialmente en esta versión AMG con un ancho de carrocería casi 5 centímetros mayor que el de un ya de por sí contundente G500 o G350.

Por dentro ¿cómo modernizar sin cambiar lo básico?

Mercedes-AMG G63 interior

Sin duda el salto más importante entre esta generación del G y la anterior lo encontramos en el interior y no lo decimos únicamente porque para subir a el haya que seguir dando un buen salto por la posición de conducción tan elevada a la que obligan sus más de 24 centímetros de altura libre al suelo.

Para acceder a él hay que abrir unas puertas que siguen siendo rudas al tacto y siguen haciendo un ruido muy característico por su sistema de enganche. Mola que sean así, pero también gusta que una vez dentro todo sea mucho más refinado y moderno que antes.

Mercedes-AMG G63 interior plazas delanteras

El salpicadero de posición horizontal ha sabido albergar con maestría las gigantescas dos pantallas multifunción widescreen de 12,3 pulgadas cada una y unidas entre sí de forma que ocupan desde el extremo izquierdo hasta más allá de la mitad del coche.

Cambian por completo el aspecto del coche, aunque los más detallistas seguirán apreciando como algunos elementos básicos no se han movido de su sitio. Sí, hablamos de los mandos para los tres diferenciales, que siguen presidiendo el salpicadero y ahora están acompañados de dos salidas de aireación metálicas de muy buen tacto.

Mercedes-AMG G63 habitáculo La calidad de los materiales y los acabados es impecable.

Con sus dimensiones, decir que el espacio interior es más que amplio es redundar en lo obvio, pero lo cierto es que se aprecia una mejora considerable, especialmente en las plazas delanteras y posteriores en cuanto a distancia libre para las piernas.

El maletero es descomunal, no recordaba un coche en el que no fuese necesario plegar la silla de mi hijo pequeño para meterla en el maletero. Ese es el tipo de cosas que puedes hacer si tienes un G63. Eso o llevar el arsenal de rifles Kaláshnikov ahí guardados.

Mercedes-AMG G63 altavoz Burmester

Por lo demás, esta versión Edition 1 tenía absolutamente de todo, desde los asientos con calefacción y ventilación interna hasta cuero y Alcántara, combinados ambos con la fibra de carbono con reflejos en rojo, el clásico reloj IWC en el salpicadero o un equipo de sonido firmado por Burmester con 15 altavoces y 590 watios de potencia que casi es capaz de anular el brutal sonido mecánico de esta bestia.

Una experiencia única y sensorial

Los que leéis Motorpasión habitualmente os habréis dado cuenta de que de unos años a esta parte, el equipo de redacción apunta a una mayor uniformidad y falta de carácter en los coches actuales. La mayoría son cada más iguales entre sí y es difícil encontrar un coche que se comporte realmente mal.

Mercedes-AMG G63 trasera lateral

Vivimos un momento de cambios muy grandes en el mundo del automóvil que está haciendo más difícil que un coche destaque frente a otro. Si te tapan los ojos y te ponen a conducir un Audi Q7, un BMW X5 o un Range Rover Sport, es difícil que aprecies los matices que les diferencian.

En ese ecosistema estandarizado, el G63 cobra más sentido si cabe, porque una cosa que puedo asegurar es que mantiene ese carácter y personalidad tan marcados que han hecho que los G sean auténticos coches de culto.

Mercedes-AMG G63 frontal

Han pasado 5 años desde la última vez que conduje un G63 AMG y aunque por el camino ha habido bastantes coches que durante sus pruebas me han dibujado sonrisas en la cara, ninguno lo había hecho desde el primero y hasta el último momento de conducirlo, algo que sí ha logrado este.

Basta con pulsar el botón de arranque, novedad en el nuevo G y empezar sentirte como el protagonista de una película sobre la vida de un piloto de carreras de dragsters.

Mercedes-AMG G63 llantas, escape y taloneras

El motor V8 de 3.982 cc se hace notar y marca la experiencia a bordo en todo momento, con un sonido que enamora y unos movimientos de carrocería cuando aceleras en vacío que ponen los pelos de punta, ya que son capaces de hacer bailar los 2.560 kg en orden de marcha que declara esta bestia.

El Mercedes-AMG G 63 cuenta con desactivación de los cilindros dos, tres, cinco y ocho

En ámbitos urbanos conducir el G63 es una experiencia especial. Lo primero por la característica posición de conducción muy elevada que te permite ver todo lo que ocurre desde una perspectiva casi cenital.

Mercedes-AMG G63 lateral frontal Al volante del G63 no es complicado imaginar que vives en un castillo. Cuestión de proporciones.

No es habitual que estés parado en un semáforo, a tu lado se detenga un Range Rover de los grandes, mirarlo y que a tu mente venga la palabra “ridículo”, pero este tipo de situaciones sí se viven al volante de un G63.

Por lo demás, es cierto que el coche ha ganado cierto refinamiento, ya que permite alcanzar velocidad desde parado con rapidez y sin movimientos bruscos. Se ha dulcificado para que no tengas la sensación de estar llevando un tanque al supermercado, pero no ha perdido su fuerza.

Mercedes-AMG G63 lateral castillo

Porque basta con pisar el acelerador con algo más de ímpetu del estrictamente necesario y los 850 Nm que da entre 2.500 y 3.500 rpm se harán notar, empujando hacia delante como pocas veces has experimentado en tu vida.

No hay nada semejante a acelerar de 0 a 100 km/h en un G63 por muchos Porsche, Ferrari y Lamborghini que hayas conducido en tu vida

Por sus dimensiones, especialmente los 1,96 metros de alto, has de pensar bien dónde lo vas a aparcar porque no entra en algunos aparcamientos

Mercedes-AMG G63 trasera lateral

Por mucho que hayas montado en superdeportivos capaces de acelerar de 0 a 100 km/h en menos de 4 segundos, por mucho launch control que hayas hecho, no hay nada semejante a acelerar de 0 a 100 km/h en un G63.

La maniobra la hace en 4,5 segundos, lo cual supone casi un segundo y medio menos que el G500 de 422 CV. Cómo te pegas al asiento mientras el morro del coche claramente tiende a levantarse y la trasera a hundirse es alucinante. Único.

Mejora considerable en carretera

Mercedes-AMG G63 cenital Es tan alto que no es sencillo hacerle una foto desde arriba

Hace unos años hice un viaje relámpago Madrid – Vigo – Madrid en un G350 BlueTec de anterior generación y lo recuerdo como toda una experiencia, no solo por los más de 14 l/100 km de gasóleo que me consumió de media (nada comparado con los 18,9 l/100 km que marcó este G de media en ciudad), sino porque el coche obligaba a ir constantemente haciendo pequeñas correcciones de volante.

Para ir a ritmos buenos en carretera y no salirte de la vía debías tener los cinco sentidos puestos en la conducción. Por suerte, todo eso ha cambiado en el nuevo G, en el que la rigidez del chasis y la robustez de la carrocería se han trabajado por los especialistas de AMG, no solo en el 63, sino en toda la gama G incluyendo el 500 y los 350 diésel.

Mercedes-AMG G63 conduciendo

Eso se traduce en una calidad de rodadura que ha ganado sobre todo en precisión, ya que el coche a pesar de sus dos toneladas y medio de peso, va más por el sitio y no has de luchar contra el volante para llevarlo por la trayectoria.

Como nos apuntaba Josep cuando lo condujo por primera vez, ahora hay una barra estabilizadora conectando las torretas del tren delantero, mientras que en el tren trasero se monta una barra Panhard con cuatro brazos longitudinales a cada lado.

Mercedes-AMG G63 frontal lateral

No es que el G63 tenga la calidad de rodadura y refinamiento de un GLE 63, ni la de un Porsche Cayenne Turbo o la de un BMW X5 M, pero se acerca mucho más a esos umbrales y se aleja del carácter un tanto arcaico de las generaciones anteriores en las que parecía que se había puesto el motorazo sobre un chasis sin adaptar y los habían sacado a carretera. Nada más lejos de la realidad por aquel entonces.

Hoy el nuevo G63 es más preciso, cumple con lo que indicas a base de acelerador y dirección con más nobleza, permite pasos por curva notablemente más veloces y eso, unido a lo mucho que corre el motor, hace que el coche sea notablemente más rápido que sus antecesores.

Mercedes-AMG G63 lateral

Para disfrutar de él al volante, solo tendrás que dar cierta rienda suelta a los miedos iniciales, lógicos al llevar entre manos una bestia de 2.560 kg. Siempre y cuando sepas medir dónde están los límites de la física (y de los frenos), el G63 permite pasártelo bien en un coche que mantiene su carácter único.

Los consumos que consigues en carretera, que superarán con creces los 13 l/100 km no deberían ser preocupación para quien está dispuesto a gastarse 173.750 euros en un coche así, cuyo propósito es única y exclusivamente aportar disfrute a quien lo conduce.

Mercedes-AMG G63 campo Lo máximo que me atreví a rodar con el G63 por campo fue esta pista llana, para que la foto levantando polvo quedase bien. Las llantas de 22 pulgadas no invitan a ello.

Se que algunos me lo echaréis en cara, pero no me he atrevido a meter esta unidad por el campo. Las llantas de 22 pulgadas no invitaban a ello y los neumáticos deportivos de perfil bajo se veían muy bien con aire en su interior. Ya hubo oportunidad de hacer off road rápido y lento cuando el nuevo G fue presentado y prefiero dejar ese análisis para cuando probemos el G 350 d que con sus llantas de 18 pulgadas estará mejor preparado para estos menesteres campestres.

Mercedes-AMG: nuestra puntuación

8.3

Diseño exterior9
Diseño interior9
Calidad8
Habitabilidad9
Maletero9
Motor9
Seguridad8
Comportamiento8
Comodidad7
Precio7

A favor

  • Diseño icono
  • Calidad interior
  • Mejora dinámica
  • Sonido auténtico
  • Carácter

En contra

  • Precio alto
  • Consumos elevados
  • Emisiones CO2 altas
  • Opciones caras
  • Altura

En un momento de grandes cambios en la industria del automóvil, hay que felicitar a Mercedes-AMG por haber sabido insuflar una nueva etapa de vida al Clase G y por haberlo hecho sin que el modelo pierda un ápice de personalidad.

El Mercedes-AMG G63 sigue siendo un coche de culto. Ruidoso, con carácter, rápido y con una personalidad muy marcada, hace gala de un mejor comportamiento dinámico. Ese es su principal argumento para convencer a esos que hoy están dispuestos a invertir en su compra 173.750 euros. Creo que son los mismos clientes que ya se comprarían un G63 de anterior generación, pero que ahora encuentran un coche mejor y más completo en todos los sentidos.

Mercedes-AMG G63 Prueba ¿Schöckl Proved? Habrá que probarlo

Ficha técnica

Versión probada   G63
Cilindrada3.982 cm³ Tipo de tracción4WD conectable
Bloque motorV8 Biturbo CombustibleGasolina
Potencia (CV @ rpm)585 @ 6.000 Capacidad del depósito100 litros
Par motor (Nm @ rpm)850 @ 2.500 - 3.500 Consumo urbano16,5 l/100 km
Masa en vacío2.560 kg Consumo extraurbano11,1 l/100 km
Velocidad máxima220 km/h Consumo combinado13,1 l/100 km
Aceleración 0-100 km/h4,5 segundos Capacidad maletero454 litros
TransmisiónAMG SPEEDSHIFT TCT-9 Precio173.750 euros

El coche para esta prueba ha sido prestado por Mercedes. Para más información consulta nuestra guía de relaciones con empresas

Fotografía | Pablo Hansa

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