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Probamos el BMW X5 30d, 265 CV más que suficientes para el SUV grande más completo y equilibrado del mercado
Pruebas de coches

Probamos el BMW X5 30d, 265 CV más que suficientes para el SUV grande más completo y equilibrado del mercado

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Nota de Motorpasion

La guerra entre los diferentes fabricantes de coches por tener el modelo más novedoso y avanzado en cada segmento es cruel. Uno lanza un modelo, y al día siguiente su competidor más directo presenta su propuesta dejando al rival fuera de juego. Eso ha ocurrido con el nuevo BMW X5, que llega para convertirse por méritos propios en el nuevo referente entre los SUV grandes y lujosos. ¿Por qué? Por todo esto que te contamos a continuación.

De algo tiene que valer eso de que “la experiencia es un grado”. BMW fue pionera en esto de los grandes SUV de carácter deportivo cuando lanzó al mercado hace 19 años el primer BMW X5, un tipo de coche muy novedoso y poco comprensible en su época.

Desde entonces, BMW ha puesto a la venta cuatro generaciones del BMW X5, de las que se han vendido más de 2,2 millones de unidades en todo el mundo y lo que es más importante, ha sido el embrión de una familia, la de los SUV X, que ya supone un 25% de las ventas de BMW en todo el mundo. Sí, el X5 no parecía tener mucho sentido hace 20 años, pero esas cifras confirman que su desarrollo fue un acierto.

BMW X5 2019 faro trasero

Todavía recuerdo cuánto corría y consumía el BMW X5 4.6is de primera generación cuando lo probé, una bestia de más de dos toneladas de peso que bajo el capó delantero escondía un motor V8 de 4.6 litros capaz de entregar 347 CV y beber más de 20 l/100 km de media si le apretabas.

Aquel primer X5 conquistó a muchos clientes y marcó un camino que trataron de seguir sus rivales más directos. Era capaz de liquidar el 0 a 100 km/h en 6,5 segundos y alcanzar 240 km/h de velocidad punta en su versión más potente y deportiva, cifras curiosamente casi calcadas a las del modelo que hoy nos ocupa, y eso que el protagonista de hoy es el X5 más sencillo de todos.

Se trata de la cuarta generación que acaba de llegar al mercado, equipada con el motor 30d, un seis cilindros en línea capaz de desarrollar 265 CV a 4.000 RPM y lo que es más importante, 620 Nm de par a solo 2.000 RPM. Acelera de 0 a 100 km/h en 6,5 segundos y alcanza 230 km/h de punta.

BMW X5 30d 2019

Es por tanto la versión diésel más modesta, ya que por encima y por ahora como tope de gama hasta la llegada del hipotético BMW X5 M, el M50d con su motor diésel de cuatro turbos y 400 CV se sitúa como la opción más prestacional de la gama. Pero no por ser la más modesta, es insuficiente, sino todo lo contrario.

El motor de seis cilindros en línea de 265 CV corre tanto y tan bien que me pregunto para qué quieres el M50d de 400 caballos.

Este 30d xDrive debería ser, salvo que el cambio de diésel a gasolina siga su curso imparable, la versión más vendida del X5 en nuestro mercado. Y lo que os puedo asegurar es que quien se haga con uno, no se arrepentirá.

Más X5

Como manda la tendencia en todos los segmentos, el tamaño del nuevo BMW X5 ha crecido respecto a su antecesor en todas las cotas. Crece en longitud con 35 milímetros extra que le hacen rozar los cinco metros de largo. De ancho supera los 2 metros, y la distancia entre ejes es 42 milímetros mayor.

BMW X5 2019 lateral

Es más coche que antes y eso salta a la vista cuando lo tenemos ante nosotros. “¿A dónde voy yo con semejante coche?” pensé cuando lo recogí en la sede de BMW Ibérica. Luego me daría cuenta de que no es tan aparatoso como parece a primera vista.

Todavía me estoy preguntando cómo un coche con llantas de 22 pulgadas puede ser tan confortable.

Aunque basta con echarle un primer vistazo para darse cuenta de que mantiene las formas maestras que han definido al X5 desde sus orígenes, a lo largo de los años ha habido una evolución considerable en muchos aspectos.

Los faros delanteros y traseros son ahora más finos estilizados, la doble parrilla delantera clásica de los BMW se ha convertido ahora en una única pieza de gigantescas dimensiones con láminas activas que permiten el paso del aire a través de ellas o se cierran para favorecer la eficiencia, y las llantas pueden ser de hasta 22 pulgadas, como era el caso en esta unidad de pruebas que además llevaba el kit de carrocería firmado por BMW M.

BMW X5 2019 llantas 22 pulgadas Las llantas de 22 pulgadas son las más grandes que jamás haya llevado un BMW. Le sientan como un guante en esta configuración y además dejan ver las pinzas en azul del paquete M Sport.

El clásico portón posterior del BMW X5, mantiene sus dos segmentos, aunque ahora ambos se accionan de forma electromecánica. Lo veas por donde lo veas, incluso con este paquete de equipamiento M Sport que refuerza sus detalles deportivos, es un coche elegante y con una pegada sobre el asfalto que destaca, sin llegar a ser estridente.

Un interior digno de las mejores berlinas de representación

Cuando abrí la puerta del piloto, y vi lo que ofrecía el habitáculo del nuevo BMW X5, no pude evitar recordar lo que sentí hace tres años cuando me puse al volante del BMW Serie 7, ya que la sensación fue exactamente la misma.

BMW X5 2019 interior

El nuevo X5 supone un salto gigantesco respecto a su antecesor de tercera generación. Es un coche muy distinto en algunos aspectos clave. Sigue siendo más o menos igual de grande y confortable que el de la generación anterior, en este sentido no era necesario un cambio drástico ya que el X5 era de lo más cómodo y amplio para sus 5 ó 7 pasajeros (configuración que todavía se mantiene en opción), pero es infinitamente más tecnológico, vanguardista y tiene un nivel de calidad, detalles y acabados que jamás habíamos visto en un SUV de su segmento.

BMW X5 2019 pantallas

Podríamos decir sin dudarlo que es el Serie 7 de los SUV y lo es actualizado con la tecnología más avanzada disponible hoy en día en el mercado. Así, el habitáculo está presidido por dos pantallas de 12,3 pulgadas que se conectan entre sí, una situada detrás del volante haciendo las funciones de cuadro de relojes y la otra en posición central presidiendo el habitáculo.

Lo mejor que tienen estas pantallas, es que su funcionamiento es muy rápido e intuitivo, y tiene diferentes formas de activar las funciones que ofrecen. Son táctiles y la rapidez a la hora de accionar los comandos es total. Si no queremos tocar la pantalla, también está el mando iDrive en la consola central para navegar por los infinitos menús.

BMW X5 2019 interior

Sorprendente en ciudad

Hemos utilizado el BMW X5 30d xDrive en todo tipo de condiciones, aunque no lo hemos sacado fuera del asfalto, donde promete ser más capaz que nunca. No lo hemos hecho por respeto a las preciosas llantas de 22 pulgadas con neumáticos deportivos de perfil ultra bajo que equipaba esta unidad, pero lo haremos más adelante para comprobar de lo que es capaz.

Primero lo pusimos a prueba en ciudad, donde debería dar algo de miedo rodar con semejante mastodonte de casi cinco metros de largo y dos de ancho, pero donde sorprendentemente se mueve como pez en el agua. La clave está en dos aspectos que destacan por encima del resto.

BMW X5 2019 lateral trasera

El primero es la agilidad que demuestra a nivel de chasis y dirección. Es un coche tremendamente rápido de reacciones, responde de forma inmediata a los movimientos de volante y eso lo hace muy apropiado para maniobras en ciudad.

Se percibe de forma notable el funcionamiento de una de las novedades que llegan con esta cuarta generación, el eje trasero direccional, que hace que te sientas al volante de un coche más cercano a un X2 que a un X5 de anterior generación, especialmente en maniobras como aparcar o entrar en un aparcamiento estrecho.

He probado muchas unidades más o menos equipadas de las tres generaciones anteriores, y te aseguro que el salto en cuanto a calidad percibida en este, es sencillamente brutal.

El otro secreto que hace al BMW especial está en el acelerador, que en combinación con la caja de cambios de 8 velocidades ofrece una respuesta inmediata a cualquier petición que hagamos.

BMW X5 2019 palanca cambios La palanca selectora y el iDrive con acabado en cristal son opcionales por 799 euros

El motor de tres litros con Turbo TwinPower dispone de un turbo con geometría de entrada variable que lo convierte en un elemento absolutamente elástico. No importa en el régimen que gire que siempre ofrece respuesta más que adecuada, y eso permite rodar en octava velocidad, a menos de 2.000 RPM haciendo que los consumos sean muy bajos (hemos hecho poco más de 7 l/100 km en tramos urbanos) y que la suavidad de marcha sea uno de los aspectos más destacados.

Podrás salir desde el semáforo con fuerza gracias a los 620 Nm de par que ofrece a tan solo 2.000 RPM. Es alucinante cómo acelera. Y lo mejor de todo, es que lo hace todo con una facilidad y una dulzura que hace que esos miedos iniciales por su magna envergadura, pasen a un segundo plano en cuanto has circulado 15 minutos al volante.

A nivel tecnológico, la dotación que ofrece el BMW X5 es tan amplia que podríamos estar hablando de ella hasta que el Gobierno prohíba la venta de coches de combustión como este. Pero vamos a centrarnos en una, que bajo mi punto de vista es la más útil de todas y sobre todo, la que nos puede salvar de las situaciones más desagradables en un coche así.

BMW X5 2019 volante Los mandos situados en los brazos laterales del volante son muy intuitivos

Hablamos del asistente de marcha atrás automático. ¿En qué consiste? Pues básicamente, el coche memoriza de forma automática por dónde has pasado y los movimientos de volante que has hecho durante los últimos cincuenta metros para poder hacerlos en sentido contrario si fuese necesario.

¿Y cuándo es necesario? Pues en muchas ocasiones, pero voy a poner un ejemplo concreto que he vivido en el que este sistema me ha salvado de encontrarme en un apuro. Ocurrió en un pueblo de Galicia, donde es habitual que los accesos a algunas casas se hagan por caminos muy estrechos y con escasa iluminación donde un coche de este tamaño, entra justo, pero podría haber ocurrido algo similar en un aparcamiento público en el centro de una ciudad.

BMW X5 2019 frontal

Entré a una casa cuyo camino era unos 5 centímetros más ancho que el coche, lo cual obligó a medirme para no rozar los espejos retrovisores. Dentro no había sitio para dar la vuelta, así que para salir debía hacer el camino inverso marcha atrás, con el agravante de que se había hecho de noche, con lo que la visibilidad era mucho peor.

Bastó con activar el comando sobre la pantalla o seleccionando mediante el iDrive y automáticamente el coche comenzó la maniobra de regreso haciendo esos 50 últimos metros por donde los hemos hecho nosotros, ocupándose él mismo de mover la dirección para pasar por el punto exacto por el que habíamos pasado marcha adelante.

El sistema de comandos por voz funciona de maravilla. Basta con pulsar la tecla de activación en el volante, decir lo que quieres, y si el coche te lo puede dar, te lo dará.

Nosotros solo teníamos que acelerar y frenar mientras el volante nos iba marcando con un sistema de luces verdes (vía libre) o rojas (hay algún obstáculo en nuestro camino) cómo iba la maniobra. Sencillamente genial, un ejemplo de tecnología práctica de verdad, no como otras.

En carretera, una máquina de devorar kilómetros

Si en ciudad el BMW X5 sorprende en positivo, en carretera no sorprende porque esperas de él un comportamiento ejemplar como el que ofrece, pero sí que obtiene una nota muy alta en la calificación.

BMW X5 2019 parrilla delantera La gigantesca parrilla delantera cuenta con láminas activas que se abren o se cierran dependiendo de las circunstancias. Las luces con detalles en azul son las LáserLight.

Tiene un aplomo realmente alucinante y la sensación que transmite al volante es la de tener la situación bajo control en todo momento. Al contrario de lo que ocurre en otros SUV de su tamaño, en este sí que sientes la carretera, una conexión extraña con ella que anima a ir a ritmos altos.

Además ese aplomo y calidad de rodadura se combinan como por arte de magia con un confort de marcha realmente alto, de lo mejor de su segmento. El motor apenas mete ruido al habitáculo, no hay apenas vibraciones y la cabina parece estar presurizada porque los sonidos externos brillan por su ausencia.

A la hora de subir puertos en autovía la fuerza que ofrecen esos 620 Nm de par es inaudita. Basta con pisar a fondo el acelerador y la caja de cambios de 8 velocidades baja un par de marchas catapultándonos a ritmos poco recomendables.

BMW X5 2019 salida escapes

Y todo esto mientras el coche cambia su carácter de forma notable dependiendo de si llevamos activado el modo Sport, el normal o el ECO PRO con el que todo se centra en la eficiencia y la suavidad en la conducción.

Jugando con todos ellos, y sin esforzarme precisamente por convertirme en un hypermiller, el BMW X5 me hizo en un viaje Madrid - Vigo con tres ocupantes y maletas hasta arriba, un consumo medio de 8 l/100 km moviéndonos en velocidades medias cercanas al límite legal.

En las curvas de las autovías gallegas, por las que tuve ocasión de hacer muchos kilómetros durante la prueba, es sorprendente lo bien que gira el coche. Lo hace de forma completamente plana, sin que la carrocería oscile lo más mínimo, gracias a estabilizadoras activas y al motor, que cuenta con soportes activos que compensan sus movimientos.

Es sin duda el SUV grande con un tacto más deportivo, más incluso que el Porsche Cayenne S que probé hace algunas semanas, pero al mismo tiempo también ofrece tales niveles de comodidad a los ocupantes que es complicado asimilar ambos aspectos en un mismo coche.

BMW X5 2019 frontal lateral

Una de las claves de ese comportamiento dinámico de referencia es el sistema de tracción xDrive, que ahora hace los repartos de potencia entre ambos ejes mucho más rápido que antes, lo cual se traduce en una respuesta perfecta y siempre instantánea. Además ahora hay más potencia normalmente enviada al eje trasero, de ahí que se perciba más deportivo.

Hay aspectos que cuesta entender cómo pueden convivir, como la eficiencia de consumos, el confort de marcha y el tacto deportivo que transmite.

Si a todo esto unimos los infinitos detalles que pueden elegirse a nivel opcional, entre los que destacan las luces LaserLight activas, capaces de hacer el día en plena noche, o el control de velocidad de crucero activo, que juega en la liga de la conducción semiautónoma.

Lo puse a prueba en varias ocasiones y me ha sorprendido la precisión con la que funciona, que nada tiene que envidiar al Autopilot del Tesla Model X que probé hace algo más de un año. Basta con señalar con luz de intermitencia que queremos adelantar al coche al que nos estamos acercando por nuestro carril, y el coche automáticamente hará la maniobra de cambio de carril y regreso al de origen si la situación del tráfico lo permite. No creo que diste un 10% de cómo lo haría yo.

BMW X5 2019 mandos volante

También es muy útil el asistente de dirección y el control de mantenimiento de carril, con los que basta tener una mano en el volante para que el coche automáticamente siga las líneas de la carretera, también con una precisión absoluta.

Además en BMW han aplicado la lógica en la disposición de los mandos y por eso acertadamente la climatización se sigue manejando desde un conjunto de mandos físicos, con pantalla propia para ver la temperatura e intensidad del aire, que quedan perfectamente integrados en las dos salidas de aire centrales. Nada de tener que ir a una pantalla y navegar por menús para manejar la climatización.

BMW X5: nuestra puntuación

8.1

Diseño exterior10
Diseño interior9
Calidad9
Habitabilidad
Maletero8
Motor9
Seguridad9
Comportamiento10
Comodidad9
Precio8

A favor

  • Diseño exterior
  • Calidad de rodadura
  • Comportamiento dinámico
  • Consumos ajustados
  • Tacto deportivo

En contra

  • Opciones caras
  • Capacidad del depósito 80 litros

En los últimos meses he podido probar los últimos SUV grandes que han llegado al mercado. Audi Q8, Range Rover Sport, Volkswagen Touareg tienen ante sí a un rival que parece rozar la perfección en todos los aspectos, mientras mantiene los consumos más ajustados de todos ellos.

El BMW X5 en su cuarta generación es mejor en todo. Más todoterreno que nunca (aunque este aspecto no lo hayamos puesto a prueba en esta ocasión), ha ganado en confort y aun así es más dinámico que antes. A todo esto, se une la tecnología más vanguardista, capaz de ayudarte de muchas formas. Su precio base es de 72.800 euros y en opciones te puedes gastar mucho dinero, pero lo que es seguro es que tendrás el SUV que actualmente marca las diferencias.

BMW X5 2019 delantera

Ficha técnica

Versión probada   30d xDrive
Cilindrada2.993 cm³ Tipo de tracciónIntegral
Bloque motor6 cilindros en línea CombustibleGasóleo
Potencia (CV @ rpm)265 @ 4.000 Capacidad del depósito80 litros
Par motor (Nm @ rpm)620 @ 2.000 Consumo urbano6,8 l/100 km
Masa en vacío2.185 kg Consumo extraurbano5,6 l/100 km
Velocidad máxima230 km/h Consumo combinado6 l/100 km
Aceleración 0-100 km/h6,5 segundos Capacidad maletero650 litros
TransmisiónSteptronic 8 velocidades Precio72.800 euros

El coche para esta prueba ha sido prestado por BMW. Para más información consulta nuestra guía de relaciones con empresas

Fotografía | Héctor Ares

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