El tremendo motor V12 que late en el De Tomaso P900 es una pieza diseñada para funcionar al límite y, al mismo tiempo, para emocionar incluso en parado: es la pieza central del coche, pero también una obra de arte. Cuatro años de desarrollo, 6,2 litros de aspiración natural y un régimen de giro que se mueve en torno a las 12.000 rpm son algunos datos que explican muy bien la ambición del proyecto.
En un momento en el que los hypercars presumen de electrificación y cifras “útiles”, De Tomaso ha hecho justo lo contrario. Ha creado un coche sin homologación de calle, sin ayudas híbridas y sin concesiones al confort, con el objetivo de probar hasta dónde puede llegar un motor térmico moderno.
El motor V12 como obra de arte y banco de pruebas
El peso del conjunto resume bien esa filosofía. La marca cifra en unos 220 kg el V12 con sus elementos asociados, un dato que habla de una obsesión real por aligerar. Y, ya que estaban, lo han rematado con un escape que parece hecho a mano: doce tubos que salen del motor, se retuercen con una lógica casi “viva” y terminan uniéndose en una sola salida central. Poesía para la vista, y para el oído.
Su curiosa forma responde a la necesidad de hacer respirar al motor a muy alto régimen, aunque el resultado tenga algo inevitablemente artesanal. El De Tomaso entrega 900 CV y se monta en un coche que declara 900 kg en seco. Esta simetría, busca afinar el comportamiento del coche: respuesta inmediata y salvaje, ligereza extrema y un protagonismo absoluto del V12.
La arquitectura del coche acompaña ese planteamiento. Tracción trasera, caja de cambios secuencial Xtrac y aerodinámica activa desarrollada en túnel de viento con un único escenario en mente: el circuito. No hay modos de conducción amables ni intención de adaptar el coche a un uso fuera de pista. El P900 está pensado para funcionar siempre en su entorno natural y ha sido concebido desde el principio para funcionar con combustible sintético.
La exclusividad como parte del producto
Esa coherencia se extiende a la forma en la que se ofrece. Solo se fabricarán 18 unidades, con un precio en torno a los tres millones de euros, y todas forman parte de un programa específico para propietarios. Eventos en circuito, soporte técnico y un uso guiado del coche son parte esencial de la experiencia, en la línea de iniciativas como los programas XX de Ferrari o los track days organizados por Gordon Murray.
Así, el De Tomaso P900 pone el foco donde cada vez menos proyectos se atreven: en el motor como centro del discurso técnico y emocional. Un V12 atmosférico llevado al límite con herramientas actuales, combustible sintético y una libertad de diseño casi inexistente hoy. No busca justificar su existencia: se limita a exprimir una idea hasta el final, sin condiciones ni concesiones. Y eso, en el contexto actual, es una auténtica rareza.
Imágenes | De Tomaso
En Motorpasión | ‘Fast & Furious’ cerrará su historia volviendo a las carreras callejeras y reuniendo por última vez a Dom y Brian. Vin Diesel ya ha confirmado la fecha
Ver 1 comentarios