No se quejan, trabajan sin descanso, no reclaman derechos laborales ni vacaciones y tampoco hay que pagarles un sueldo u horas extra: un robot humanoide es todo lo que un empresario puede soñar. Y han dejado de ser la distopía que nos narró la ficción una y mil veces: desde 'Matrix' a 'Terminator', pasando por 'Black Mirror'.
Ya se vislumbra un futuro con fábricas de coches sin operarios humanos. Por ejemplo Hyundai acaba de presentar su robot Atlas, que quiere poner a trabajar en 2028 en su factoría de EEUU. El sindicato de operarios de Hyundai se ha plantado: no dejarán entrar ni uno solo de estos robots en la fábrica. "No es algo que los trabajadores puedan aceptar".
¿Sueñan las marcas de coches con robots eléctricos en vez de empleados humanos?
"Ni un solo robot puede entrar en la planta de producción" sin un acuerdo entre los trabajadores y la dirección de Hyundai. Es la postura inamovible del sindicato Korean Metal Workers’ Union, a la que se adscriben los empleados de Hyundai. Los operarios se oponen a lo que consideran una decisión unilateral que, defienden, atenta directamente contra los derechos de los trabajadores, amenazando sus puestos de trabajo.
Empleados del mes todo el rato. La mecha la ha encendido el androide Atlas presentado por Hyundai Motor Group en el CES de Las Vegas y los inmediatos planes del fabricante. Desarrollado por Boston Dynamics, este robot es muy similar al Optimus de Tesla o el Figure 01 de BMW: similar a un humano, con cabeza, torso, piernas, brazos o manos prensiles, y la IA por cerebro, cortesía de Google DeepMind.
Atlas mide 2,3 m y todo son bondades en él: puede levantar pesos de hasta 50 kg y operar en condiciones extremas (en un rango de temperaturas de entre -20 ºC y 40 ºC). La autonomía de su batería es de 4 horas a pleno rendimiento, que puede cambiar de forma autónoma y en pocos minutos. Lo que se traduce en jornadas de trabajo sin descanso, 24/7.
Ensamblando coches de Hyundai en cuatro años. Es precisamente lo que denuncian desde el sindicato: ningún operario humano puede alcanzar semejante rendimiento. Y este Atlas lo hará por mucho menos precio: con un salario medio anual de 100 millones de wones (unos 58.100 euros al cambio), a Hyundai le supondría más de 174.000 euros anuales tener a tres empleados trabajando para cubrir las 24 horas, en turnos de 8 horas. Pero un robot solo exigirá costes de mantenimiento, más allá de la inversión inicial. Montante que no se ha revelado.
Su postura pues es negarse en banda a que uno solo de estos robots entre en la planta de de Hyundai en Georgia (EEUU), que es donde la firma coreana pretende estrenarlos. El plan de la marca es primero concebir una factoría para producir 30.000 unidades de Atlas al año, que esperan esté lista en 2028. E inmediatamente ponerlos ese mismo año a trabajar, empezando por esta factoría estadounidense y luego en otros centros de producción de Hyundai.
En 2028 lo que harían serían tareas de secuenciación de piezas, para ir ampliando poco a poco sus cometidos, a medida de que aprendan a hacer más labores. Para 2030, Hyundai espera ponerlos en las líneas de ensamblaje de componentes, que es justo el coto de los empleados de las factorías, ya altamente automatizadas.
Las 'dark factories': fábricas de coches sin personas. El argumento de Hyundai, como también lo ha sido el de Tesla o de BMW es que los robots eximirán de tareas tediosas y repetitivas a los operarios humanos. Pero la cara amarga es que dejarán de ser necesarios, siendo un win win para las empresas: se ahorrarán sueldos y gozarán de tiempos de producción más rápidos. Las marcas sostienen que la irrupción de robots en las fábricas simplemente requerirán nuevos puestos de trabajo: los androides necesitan mantenimiento. Pero la fuerza laboral será menor.
Según los analistas, es a lo que se encamina la industria: a fábricas capaces de dar salida a coches sin intervención humana directa. Es lo que se denomina 'dark factory', nombre que se les da porque pueden estar operativas de noche y con mínima iluminación porque no hay personas trabajando, tampoco calefacción o aire acondicionado. Y auguran que la primera de estas factorías llegará en 2030, posiblemente en China, para poco después hacerlo en EEUU.
Desde asistentes personales y policías. Tesla precisamente acaba de anunciar que va a dejar de producir los Tesla Model X y Model S para dedicar su línea de producción en Fremont a su robot Optimus este mismo 2026. Y aunque quiere venderlo al gran público como un "R2D2 personal", su primer cometido será el de ser operario en sus fábricas de coches eléctricos.
Musk ha asegurado que Tesla concebirá un millón de estos robots al año, augurando todo tipo de tareas, incluyendo la de robots policía vigilando a criminales para que las cárceles dejen de ser necesarias. Lejos de ser una utopía, en ciudades chinas como Hangzhou o Shenzhen ya tenemos a robots policía regulando el tráfico en cruces como si de agentes municipales se tratara. Sarah Connor tenía razón.
Imágenes | Hyundai, iStock
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