La Guardia Civil de Valencia ha desmantelando un entramado delictivo que tenía lugar en una estación de ITV de Ondara, Valencia. Varias personas se dedicaban a dar el visto bueno a vehículos con carencias técnicas, y lo hacían además con la ayuda de un Guardia Civil destinado en la unidad de seguridad ciudadana en el cuartel de Gandía.
Al menos seis personas han sido detenidas, incluido el agente, que ha sido suspendido de empleo y sueldo.
Entre los arrestados no solo se encuentran trabajadores de la ITV de Ondara, sino clientes habituales
Según detallan desde Las Provincias, el grupo desarticulado se dedicaba, presuntamente, a certificar de forma fraudulenta reparaciones que nunca habían tenido lugar en vehículos con problemas técnicos en ocasiones graves. De esta forma les daban el visto bueno para que pasaran la inspección técnica y pudieran seguir circulando, con el enorme riesgo que eso conlleva para la seguridad vial.
Entre los arrestados no solo se encuentran trabajadores de la ITV de Ondara, sino clientes habituales y un Guardia Civil que presuntamente estaba involucrado. Este agente, ahora en libertad provisional y suspendido de empleo y sueldo, habría cobrado comisiones ilegales a cambio de hacer la vista gorda a vehículos que no deberían pasar la ITV.
"El agente incluso acudía personalmente a veces al volante de los coches de sus "clientes" para pasar las inspecciones, como un servicio puerta a puerta", detalla Levante. Los acusados se enfrentan a cargos de falsedad documental, contra la seguridad vial, aunque también podrían ser acusados de pertenencia a grupo criminal y corrupción continuada entre particulares.
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