Nissan no pasa por su mejor momento, precisamente. Entre vender su sede central en Japón, cerrar su fábrica estrella y resignarse a unirse a Honda en EE.UU., la firma nipona da señales de estar en situación delicada. En estas condiciones, Nissan podría volver a pedir ayuda a quien fuera su salvadora hace 26 años, Renault.
Renault y Nissan llevan más de un cuarto de siglo colaborando, pero las relaciones entre ambas partes no siempre han sido cordiales, especialmente al final de la era de Carlos Ghosn, el huido y antiguo CEO del grupo. Ahora, la situación ha cambiado.
Renault y Nissan, reavivando la Alianza
Las conversaciones actuales entre las dos marcas son el último capítulo de una asociación volátil tras la reestructuración de la alianza en 2023, en virtud de la cual Renault acordó reducir gradualmente su participación en Nissan, que en su día llegó a alcanzar el 43 %, hasta sólo el 10 %.
Uno de los principales objetivos de la alianza era compartir plataformas y tecnologías para reducir los costes de desarrollo y producción. Entre los ejemplos más destacados de esta colaboración se encuentran las plataformas comunes (CMF, Common Module Family), que han servido de base para varios modelos, como el Renault Clio y el Nissan Micra.
Esa colaboración aún más extensa ahora, que las dos marcas están casi separadas, en el campo de los coches eléctricos con los nuevos Nissan Leaf (Renault Scénic E-Tech) y Nissan Micra (Renault 5 E-Tech). Además, Nissan tendrá su propia versión del nuevo Renault Twingo eléctrico.
Desde la reestructuración de la Alianza en 2023 y la venta de las acciones de Renault en Nissan, en cambio, era difícil imaginar un nuevo acercamiento. Sin embargo, eso es lo que anuncia el Financial Times, que recuerda que el nuevo director general de Renault, François Provost, ya ha mantenido numerosas conversaciones con su homólogo en Nissan, Ivan Spinosa.
La marcha de Luca de Meo al grupo de lujo Kering habría cambiado las reglas del juego. Su sucesor al frente de Renault, François Provost, parece ser un ferviente defensor de la asociación.
François Provost ha subrayado que las alianzas son esenciales para compensar el pequeño tamaño de Renault frente a competidores como Stellantis o Mercedes-Benz, afirmando que la experiencia de la alianza ha demostrado la capacidad de Renault para “negociar asociaciones, pero sobre todo para ejecutarlas en beneficio de Renault”.
Desde Nissan aseguran que "esta alianza es un pilar esencial de nuestra actividad", añadiendo que ambos grupos están trabajando en "varios proyectos estratégicos de alto valor añadido".
Por ahora es demasiado pronto para hablar de proyectos concretos que pudieran emprender ambas empresas, pero es evidente que Renault podría beneficiarse del alcance geográfico que tiene Nissan en países como Estados Unidos, donde el grupo francés no tiene presencia desde que vendiera AMC-Jeep a Chrysler, a finales de los años 80.
Imágenes | Renault, Nissan
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