
Los dueños actuales de Lotus, Proton, empiezan a ver que no han hecho un buen negocio. Resulta que en los 15 años que lleva Proton en el accionariado de Lotus, no han conseguido ningún beneficio. Es más, se calcula que hasta 2014 no será una rama rentable, tendrían que vender cuatro veces más que hoy.
Proton, como fabricante malayo, está lastrado por mantener a la marca británica, que da pérdidas. Fabrican coches que no tienen nada que ver, ni de lejos, pero ni en precio, ni en prestaciones, ni en segmentos, ni en nada. Bueno, vale, todos tienen cuatro ruedas, volante y asientos.
Lotus subsiste por el apoyo financiero de Proton. Si no, Lotus dejará de existir, y lo dice el mismo Danny Taner Bahar, el máximo responsable de la marca. Confía en poder dar beneficios en 2014, se están ajustando al plan de negocio al completo.










