
Seguro que la mayoría de vosotros sabréis que Lamborghini comenzó fabricando tractores. Después de la segunda guerra mundial, la producción de maquinaria agrícola iba viento en popa, y Ferruccio Lamborghini, dueño de la marca, comenzó a gastar su dinero en una de sus mayores pasiones, los coches.
Entre otros, tenía un Ferrari 250 GTB que le daba muchos problemas. Uno de los problemas más habituales venía del embrague. En una de las revisiones del coche en el taller para tratar de solucionar estos problemas, Ferruccio Lamborghini se dio cuenta de que el embrague de su coche era el mismo que montaban algunos de sus tractores.
Cansado de sufrir problemas mecánicos, Ferruccio Lamborghini llamó personalmente a Enzo Ferrari para mostrarle su malestar por la falta de fiabilidad de los Ferrari. Enzo, con su habitual arrogancia le contestó que “un fabricante de tractores no me va a decir como tengo que hacer coches“. Y ahí comenzó a fraguarse la historia de Lamborghini…







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