
Tradicionalmente, la noche de la Superbowl se sigue con gran interés en la tele de Estados Unidos, y su pausa publicitaria levanta una expectación comparable a la que despertaba aquí, antes de los recortes, el primer anuncio del Año Nuevo. Esta vez Clint Eastwood y Chrysler se han llevado el gato al agua, y no sólo por el spot sino por la polémica que lo está rodeando.
La película muestra a un duro Eastwood al que apenas le queda un hilo de voz, pero que llama al resurgir de la nación en estos tiempos de dura crisis económica, y lo hace desde la capital del motor: Detroit. Música emotiva y todos los elementos necesarios para que nos ruede una lágrima por la mejilla. Pero entonces viene la frase de la discordia:
Estamos resurgiendo de nuevo y cuando lo hagamos, el mundo va a oír el rugir de nuestros motores. ¡Sí! Estamos en el tiempo de descanso en América. Y nuestra segunda parte está a punto de comenzar.











