Las carreteras españolas están peor que nunca. En el peor estado "desde finales de la década de los 80", según el último informe de la Asociación Española de la Carretera (AEC). Corresponde a julio de 2025, con más de 54.300 kilómetros de la red viaria en estado grave o muy grave. Es un 52 % del total de nuestras carreteras, que se extienden 101.700 km. Porcentaje que habrá empeorado con el último carrusel de borrascas.
La situación es especialmente preocupante en Aragón: casi siete de cada 10 carreteras presenta deterioro grave. Circular supone un riesgo para los conductores, sumado a posibles daños en los vehículos derivados del estado del firme. La conservación de las carreteras necesita mucha más inversión, y cada vez es más caro: el déficit se fija en 13.000 millones de euros, y subiendo.
Casi el 70 % de las carreteras de Aragón, en riesgo
En 2022, AEC detectó unos 13.000 km con daños graves o muy graves. En solo tres años esta cifra se ha triplicado, llegando a 54.373 kilómetros en 2025. De los mismos, unos 34.000 kilómetros están en estado muy grave, exigiendo reconstrucción inmediata (en menos de un año) y otros 20.000 en estado grave, requiriendo intervención antes de cuatro años.
Desde hace tres años, AEC inspecciona la red viaria española sirviéndose de IA, que analiza lo registrado por un vehículo equipado con sensores que recorre las carreteras evaluando su estado. Este sistema ha mejorado y agilizado la detección y análisis respecto al anterior sistema de mera inspección visual.
Las carreteras de Aragón, en estado crítico. Aragón es la Comunidad Autónoma con el número más elevado de carreteras en mal estado. Ostenta el mayor porcentaje de vías con defectos graves o muy graves: nada menos que un 68 %. En total, un 39 % exige actuaciones en menos de un año. Es la única región cuya red viaria está en nivel crítico, según el informe de AEC. El déficit de inversión en Aragón reflejado en el análisis de AEC se sitúa en más de 150.600 euros, siendo también el mayor de toda España.
Baches, socavones, agujeros y grietas son protagonistas especialmente en carreteras como la N‑330 a la altura de Sabiñánigo en Huesca. Esta vía soporta mucho tráfico, en especial camiones, a la espera de la construcción del desdoblamiento de la A-23, parada por la renegociación de costes de la empresa encargada. Los usuarios señalan que esta carretera convencional de competencia estatal está plagada "de baches y grietas", según recoge la Cadena SER.
La A-1228, entre Angüés y Labata, también en Huesca, es otra de las vías en peor estado de la región. Las quejas se han sucedido durante tres años, pero siguen los socavones y agujeros: "Es una vergüenza que no tomen medidas de verdad, porque vienen, parchean y a los cuatro días revienta por el otro lado", critica el dueño de la quesería de Sieso.
Fuente: Asociación Española de la Carretera (AEC).
En la lista negra de carreteras en peor estado siguen a Aragón comunidades como Castilla-La Mancha y Galicia, ambas con un 49 % con deterioros graves. Asturias, La Rioja, Castilla y León y la Región de Murcia lo fijan en un 52 %.
Costes por las nubes: 100.000 euros por kilómetro arreglado
Si la conservación de las carreteras en España ya era deficitaria, esto se ha disparado en los últimos años debido al incremento de costes. Hoy, arreglar un solo kilómetro de asfalto cuesta 100.000 euros, cuando hace pocos años se fijaba en 85.000 euros. La subida de precio del betún asfáltico, la inflación y la falta de inversión sostenida han catapultado la factura. Se añaden las fuertes lluvias: asolaron el país la pasada primavera añadiendo las eternas borrascas de este invierno.
Pago por uso y peajes blandos, la solución. Desde AEC denuncian llevar años reclamando soluciones para acabar con el déficit de inversión con un fondo de financiación específico y estable. Proponen combinar el pago por uso (una medida impopular que lleva años sobre la mesa) y la colaboración público/privada. También han sugerido otras medidas como que el impuesto de hidrocarburos se repercuta también al ferrocarril y el transporte marítimo.
El ministerio de Transportes ha anunciado una nueva partida de 1.629 millones de euros para el arreglo de las carreteras, a todas luces insuficiente para los 13.000 millones de euros presupuestados por la asociación de carreteras.
Lo que ya pagamos los conductores. Los baches y grietas afectan directamente a nuestro bolsillo y seguridad: aumenta el riesgo de accidente y de sufrir daños en neumáticos y suspensiones del coche, teniendo que asumir reparaciones. A ello se añade el mayor consumo de combustible, que AEC estima en hasta un 12 %. Asimismo velocidades un 10 % más bajas, lo que en caso del transporte de mercancías supone sobrecostes.
A menos de que se añada la cobertura específica, la gran mayoría de pólizas de seguro no cubren los neumáticos dañados por los desperfectos de la vía. Y aunque la normativa exige que el titular que administra la carretera (Transportes, Comunidad Autónoma o Ayuntamiento) se haga cargo de los gastos (responsabilidad patrimonial), los conductores deben demostrar que el daño ha sido ocasionado por el firme en mal estado. En todo caso, esta reclamación se hace a posteriori, tras haber pagado previamente el usuario las averías o el cambio de neumáticos.
Imágenes | Asociación Española de la Carretera (AEC)
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