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Probamos el Škoda CITIGOe iV: uno de los eléctricos más baratos del mercado, con hasta 253 km de autonomía y desde 17.900 euros
Pruebas de coches

Probamos el Škoda CITIGOe iV: uno de los eléctricos más baratos del mercado, con hasta 253 km de autonomía y desde 17.900 euros

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Tras probar el SEAT Mii electric y el Volkswagen e-up! tocaba ponerse a los mandos del tercero en discordia de la triada de pequeños eléctricos del grupo Volkswagen: el Škoda CITIGOe iV.

Se trata del primer coche eléctrico puro que comercializa la firma checa, que ya está disponible en España en un único acabado, Style, y partiendo de los 22.970 euros que pueden quedarse en 17.900 euros incluyendo descuentos y si financiamos con la marca. Se postula así como uno de los eléctricos de nueva generación más baratos del mercado, junto a sus primos hermanos e-up (desde 22.585 euros) y Mii electric (desde 21.230 euros).

Škoda quiere llegar a 2025 con una gama en la que el 25 % de modelos con algún tipo de electrificación, lo que incluirá tanto retoños eléctricos puros, como híbridos enchufables o mild-hybrid. Y este Škoda CITIGOe iV abre la puerta a los 100% eléctricos de la marca, al que posteriormente se unirá el SUV Enyaq recién anunciado y cuyos detalles conoceremos después del Salón de Ginebra 2020.

Škoda CITIGOe iV, a prueba

La firma ha optado por ofrecer en nuestro mercado un sólo acabado del CITIGOe iV, el más completo Style, desmarcándose de sus primos hermanos que cuentan, o contarán, con varios. Lo que justifica que su PVP sea el más elevado de los tres, aunque con bonificaciones y financiando con Škoda se quede por debajo de los 18.000 euros como ocurre con el Mii (17.730 euros).

En esencia, este Škoda CITIGOe iV, por su precio, es una propuesta interesante como segundo coche y bastante más asequible que otras opciones urbanas eléctricas, como, por ejemplo, el también recién renovado smart EQ forfour, cuyo precio arranca en los 25.150 euros. Y es que los tres eléctricos de Volkswagen se desmarcan de la frontera de los 30.000 euros de la que parten eléctricos de batería, incluso pequeños, como el Peugeot e-208 o el Corsa-e.

Entre sus ingredientes, encontramos idéntica mecánica que los Volkswagen e-up y SEAT Mii electric: un propulsor eléctrico de 61 kW (83 CV), una batería de 32,3 kWh, y un cambio automático de una sola marcha. Su autonomía, en ciclo WLTP, se sitúa en 253 kilómetros, y, por supuesto, disfruta de la etiqueta CERO de la DGT.

Un pequeño bastante habitable y funcional

Škoda CITIGOe iV, a prueba

El Škoda CITIGOe iV prácticamente calca las dimensiones del SEAT Mii electric y el Volkswagen e-up!: 3,59 metros de largo, 1,64 metros de ancho, 1,48 metros de alto y una batalla de 2,42 metros.

Y de igual manera, en su interior homologa cuatro plazas, como ocurría con la variante de combustión, aunque en el caso del CITIGOe iV se ha conseguido mejorar la habitabilidad gracias a la ausencia del túnel de transmisión central y que puede aprovechar mejor el espacio.

Así, y teniendo en cuenta sus reducidas dimensiones, la habitabilidad de las plazas traseras es correcta: una persona de 1,65 metros no dará con las piernas en el respaldo del asiento delantero si el asiento del conductor va reglado para una persona de 1,80 metros, como tampoco en el techo. La cosa cambia si el pasajero posterior mide más de 1,80 metros, que dará en el techo con la cabeza y con las piernas en el respaldo delantero, aunque el diseño cóncavo de este permite ganar algo de holgura.

Škoda CITIGOe iV, a prueba

Además, debido a que la batería va ubicada en el fondo del piso, entre los asientos y el túnel central, no resta espacio al maletero, que si bien ofrece una distancia bastante reducida entre la boca y el respaldo de la bancada trasera, es notablemente profundo. Sobre el papel, cubica 250 litros, que pueden llegar hasta los 923 litros si abatimos los asientos posteriores.

Škoda CITIGOe iV, a prueba

En el CITIGOe iV el maletero, excepto en el piso, lleva la carrocería descubierta, lo que permite tanto ganar espacio como ahorrar costes. Una solución que se ha utilizado también para embellecer el interior, en los paneles de las puertas y los pilares.

Lo cierto es que el pequeño eléctrico de Škoda hace gala de un interior bastante espartano, abundando el plástico duro (salpicadero y puertas), aunque la zona media del salpicadero dispone de una gran moldura decorativa en tonalidad gris, que da un poco de alegría al conjunto.

Škoda CITIGOe iV, a prueba
Škoda CITIGOe iV, a prueba

Entre los asientos el hueco lo ocupa principalmente el freno de mano, aunque bajo el display, que no es táctil y se maneja con dos ruletas y botones, han optado por soluciones funcionales como un único posavasos y una pequeña repisa inclinada para colocar el smartphone: uno de 4,5 pulgadas cabe sin problemas, aunque si es mayor no lo hará.

Por ello, el CITIGOe iV dispone de una malla en el lateral interior de los asientos delanteros, donde también puede colocarse el smartphone, además de un soporte sobre la pantalla multimedia a fin de convertir nuestro teléfono en el navegador del coche.

Asimismo, los cinturones no son regulables en altura, lo que puede solucionarse elevando manualmente la banqueta de las dos plazas traseras, una función que incluye de serie en su único acabado.

El Škoda CITIGOe iV se ofrece únicamente en versión de cinco puertas, con siete opciones cromáticas para la carrocería y seis bitono con el techo en negro, un sólo acabado para el interior, y dos diseños de llantas de 16 pulgadas, las de serie Scorpius Silver y las opcionales Scorpius Black.

Conduciendo el Škoda CITIGOe iV

Škoda CITIGOe iV, a prueba

Al sentarnos al volante del CITIGOe iV no encontramos la tan en boga, sobre todo en modelos eléctrificados, instrumentación digital, sino tres relojes analógicos. El central, enorme, muestra la velocidad e integra una pequeña pantalla configurable que ofrece el consumo o la autonomía, entre otras informaciones.

Este va flanqueado por dos esferas: la de la derecha muestra la carga de la batería y la de la izquierda el ciclo de recarga mediante frenada regenerativa, que se activa en desaceleraciones o frenadas y que cuenta con potenciador electromecánico.

De esta manera, esta instrumentación menos tecnológica y más convencional, permite atar en corto su precio final y apuesta por la funcionalidad ofreciendo una óptima visibilidad, evitando que nos perdamos ante el exceso de información como ocurre en algunas instrumentaciones digitales.

Škoda CITIGOe iV, a prueba

El recorrido que hemos hecho con el Škoda CITIGOe iV ha sido puramente urbano, donde ha demostrado un consumo bastante ajustado situándose en los 15,9 kWh/100 km en los 13 kilómetros que hemos recorrido con él. Bien es cierto que apenas encontramos tráfico, aunque la conducción que hicimos fue normal, sin intentar reducir consumos, e incluso dimos algún que otro acelerón para disfrutar de su entrega de par instantánea, que se sitúa en los 212 Nm.

Además, hay que señalar que dicha cifra nos la dio teniendo seleccionado el modo Normal o Drive, que no limita la potencia del motor, ni tampoco la climatización, como ocurre con sus otros dos modos Eco y Eco+. Y tampoco en ningún momento activamos sus niveles de retención, que también ayudan a minimizar el consumo contando con cuatro posiciones de 0, ninguna retención, a 4, máximo nivel de retención.

Škoda CITIGOe iV, a prueba
Tres son los modos de conducción del CITIGOe iV: el Drive (Normal) ofrece la máxima potencia y par del urbano (61 kW y 212 Nm), el Eco limita la potencia a 50 kW, así como el climatizador, y el Eco+ desactiva las funciones de climatización y ata la entrega a 40 kW.

Tras poco más de una hora de conducción su autonomía marcaba 200 kilómetros. Así, demuestra un rango más que suficiente para trayectos cortos diarios, que pueden ajustarse aún más si jugamos con los modos de conducción y de retención. Los primeros se activan mediante dos botones junto al cambio (Eco y Eco+), mientras que los segundos hacen lo propio llevando el pomo del cambio hacia la izquierda.

El pequeño urbano eléctrico de Škoda firma sobre el papel una aceleración desde parado hasta los 60 km/h de 7,3 segundos, lo que le permite dejar atrás en semáforos a modelos de combustión más potentes y lo hace muy divertido, como ocurre con los de su especie. Aunque hay que señalar que se queda algo atrás frente a rivales como el smart EQ forfour que tarda 5,2 segundos en el 0-60 km/h .

Škoda CITIGOe iV, a prueba

En general, el Škoda CITIGOe iV se muestra ágil ante giros pronunciados y estrechos, su diámetro de giro se fija en los 9,8 metros, poco menos que el del smart EQ forfour (9,05 metros), y su dirección es muy blanda y confortable, perfecta para maniobrar en espacios limitados y moverse como pez en el agua entre el tráfico.

Nos ha quedado por probarlo en vías rápidas, donde puede llegar a los 130 km/h y seguramente disparará su consumo como ocurre con otros eléctricos. Asimismo, tampoco lo hemos conducido por trazados más exigentes, pero no hay que olvidar que ha sido concebido para una conducción esencialmente urbana.

Poca tecnología de conectividad y asistencia

Škoda CITIGOe iV, a prueba

En España, el CITIGOe iV, se ofrece en un único acabado, Style, que cuenta con un equipamiento de serie bastante completo para su precio teniendo en cuenta que estamos hablando de un eléctrico puro, aunque encontramos muy poca tecnología de asistencia a la conducción, que se limita al mantenimiento de carril Lane Assist.

Sin sobreprecio dispone de ópticas LED diurnas, faros antiniebla delanteros (dos) y uno trasero, retrovisores exteriores calefactados, lunetas traseras oscurecidas, volante multifunción de cuero, pomo del cambio también de cuero, sensores de aparcamiento traseros, climatizador, asientos delanteros regulables en altura (manualmente) o luces y limpiaparabrisas automático.

En lo que toca a conectividad y sistema multimedia, va asimismo bastante justo. Dispone de serie de radio Swing materializada en una pequeña pantalla de infoentretenimiento a color y con sólo 2 altavoces, aunque dispone de puerto USB y conexión Bluetooth.

De forma opcional, si se opta por el Paquete Confort, los altavoces se elevan a seis, además de que el mismo incluye asientos delanteros calefactados (210 euros), aunque también se puede optar por sólo incluir los seis altavoces por 90 euros adicionales.

Škoda CITIGOe iV, a prueba

Sin embargo, el urbano eléctrico checo es compatible con la app Move&Fun de ŠKODA Connect, disponiendo del nuevo asistente e-Manager, que permite tanto programar la carga de forma remota (por ejemplo en casa para que lo haga durante el horario valle de la tarifa contratada), como comprobar el estado de la carga o preclimatizar el habitáculo.

También encontramos entre sus opcionales control de crucero (115 euros), faros frontales y antiniebla con función cornering (100 euros), el soporte multimedia para smartphone con cable de carga integrado (20 euros) o red de portaobjetos para el maletero (50 euros).

Además, el Škoda CITIGOe iV incluye también de serie un cable de recarga de 32 amperios, que permite cargar su batería en modo combinado (CCS) enchufado a un cargador rápido (40 kW) al 80% en sólo una hora. Si lo hace enchufado a una toma convencional de 7,2 kW (corriente alterna), tarda en hacer lo propio poco más de cuatro horas, mientras que en una doméstica de 2,3 kW necesita 12 horas y 37 minutos para cargarla al completo.

La gama ECO de Škoda gana muchos efectivos este 2020

Gama ECO de Škoda

El año pasado, Škoda sólo disponía de un modelo alternativo en su gama: el Octavia G-TEC de gas natural, pero la firma checa ha pisado el acelerador al son del límite de 95 g/km de CO₂ que Europa exige a los fabricantes desde este 2020. Y ello ha sido posible gracias a las sinergias propias del Grupo Volkswagen. Así, el fabricante inaugura este año con más efectivos para su gama ECO, que se sustenta en varias patas.

Por un lado, con la denominación iV, los modelos eléctricos puros, por ahora el CITIGOe iV al que sumará en el mercado a finales de 2020 el Škoda Enyaq, y los híbridos enchufables, donde encontramos al Superb iV (con un gasolina 1.4 TSI y un motor eléctrico que rinden en conjunto 218 CV) y muy pronto al Octavia iV, que en un primer momento contará con una única versión de 204 CV y que se completará con el RS, que será también PHEV y compartiendo mecánica de 245 CV con el Volkswagen Golf GTE de nueva generación.

Škoda Superb iV
Škoda Kamiq G-TEC

Por otro, las opciones mild-hybrid bautizadas como E-TEC, personificadas también en el Škoda Octavia, y ofreciendo las mismas dos variantes que el nuevo SEAT León (eTSI de 110 y 150 CV). Y por último, las versiones G-TEC de gas natural donde también repite el Octavia, así como su SUV urbano Kamiq y el compacto Scala.

En el caso de estos últimos encontramos la opción de menor entrega, con un 1.0 TGI de 90 CV, mientras que el Octavia ofrecerá una mecánica 1.5 TGI de 130 CV.

En definitiva, Škoda apuesta al verde, más allá de ser el color que siempre ha acompañado su imagen de marca, y cerrará 2020 con diez modelos eco en su familia.

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