Europa fabricó en 2025 algo más de 11,5 millones de coches. A priori, es una cifra positiva, pero los datos de utilización de las fábricas de coches en Europa cuentan una historia más incómoda. Casi todos los grandes fabricantes de automóviles producen hoy menos de lo que producían antes de la pandemia.
Algunos atraviesan situaciones verdaderamente críticas, con cierres de fábricas. Pero solo una marca histórica ha logrado conservar sus cifras de 2019 y sin cerrar ninguna factoría.
Sólo un grupo industrial ha logrado mantenerse a flote en Europa
En 2025, Volkswagen ha hecho historia: por primera vez en sus ocho décadas y media de existencia, cerró una fábrica en suelo alemán. La emblemática planta "de cristal" de Dresde, símbolo de modernidad y prestigio, no ha podido sobrevivir a la acumulación de crisis y a los estragos de la pandemia. Lo que parecía imposible en un coloso que se consideraba inquebrantable se ha convertido en realidad. Y es que el automóvil europeo nunca había enfrentado una sacudida tan radical como la de estos últimos cinco años.
Desde la irrupción de fabricantes chinos en Europa, algunos de los cuales han sellado alianzas con grupos locales, como Leapmotor, que fabrica ya con Stellantis en España, hasta apostarlo todo a la electrificación antes de tiempo pasando por la caída en picado de las ventas de coches europeos en China hasta una inflación sostenida en el precio de venta de los vehículos, varias son las razones que explican esa situación.
Son demasiados frentes abiertos al mismo tiempo para que todos los actores del sector puedan gestionarlos con solvencia. Así, Stellantis intenta gobernar una flota de catorce —o quince, con Leapmotor— marcas sin un rumbo claro.
En cuanto a Ford ha dejado de fabricar de golpe sus dos modelos más queridos, el Focus y el Fiesta, y prefiere fabricar bajo su marca modelos eléctricos desarrollados por la competencia, como el Ford Explorer y el Ford Capri, e incluso fabricar para terceros.
El ajuste, en definitiva, es generalizado. En 2019, Europa fabricó 14,1 millones de coches, mientras que en 2025 fueron 11,5 millones. Es una caída de la producción del 18%. En estas condiciones, las fábricas han visto su producción disminuir de media en un 25%.
En 2019, la producción de Ford Almussafes totalizó 345.700 vehículos, mientras que en 2025 fue de sólo 98.500 unidades. En Alemania, la planta de Saarlouis pasó de producir más de 300.000 Ford Focus al año a cerrar en 2025. En Colonia, la situación no es mucho mejor. La factoría alemana puede producir 250.000 coches al año, pero Ford ha vendido menos de 60.000 unidades en 2025.
Stellantis, por su parte, va a dejar de fabricar coches en su histórica planta francesa de Poissy porque, reconoce el grupo, tiene una sobrecapacidad industrial. Al mismo tiempo, algunas de las fábricas del grupo en Italia está prácticamente en la UCI, con Mirafiori que produjo apenas 30.000 coches en 2025 (fueron casi 100.000 en 2022) y Melfi, que ha perdido el 90% de su producción.
El problema es que una fábrica de coches que funciona a menos del 80% de su capacidad no es rentable. Y entre 2019 y 2024, todos los grandes grupos han encogido su producción. Todos, salvo uno.
BMW ha conseguido lo que ningún rival logró: mantener prácticamente intacta su tasa de ocupación industrial, que pasó del 82% al 81% en ese periodo, según datos de Globaldata.
Y sin cerrar ni una sola planta. Un resultado que merece reconocimiento, aunque la guerra arancelaria de Estados Unidos y las tensiones en el mercado chino —menores que las de Audi o Mercedes, pero reales— invitan a no dar nada por sentado.
Todo apunta a que la sangría no ha terminado. Las cifras hablan solas, y lo que dicen no resulta tranquilizador. La tendencia a la baja es generalizada. España que fabricó 2,82 millones de coches e industriales ligeros en 2019 ha pasado a fabricar 2,27 millones en 2025.
La caída entre el pico de 2019 y 2025 es de unas 550.000 unidades, un descenso del 19%, concentrado sobre todo en los turismos (-18%) y algo menos pronunciado en los comerciales ligeros (-19%). Una tendencia preocupante, pero que contrasta con el hecho de que España sigue siendo el segundo fabricante de automóviles de la UE, por detrás de Alemania
Imágenes | Stellantis, Ford, BMW
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