La mecánica de los coches modernos, cada vez más compleja, ha ido alejando cada vez más al usuario de las pequeñas reparaciones caseras. Entre la electrónica, el software y el acceso cada vez más limitado a muchas piezas, muchas reparaciones que antes se resolvían con una llave y un rato libre hoy acaban directamente en el taller. Ahora BMW va un paso más allá con una patente pensada precisamente para eso.
Hablamos de tornillos que no se pueden aflojar con las herramientas de siempre, sino sólo con útiles específicos de la marca. Algo tan cotidiano como desmontar una tapa interior, ajustar un asiento o acceder a un elemento del salpicadero podría dejar de estar al alcance del propietario, incluso aunque sepa perfectamente lo que está haciendo.
Un tornillo con el ADN de BMW… y una herramienta exclusiva
La patente describe un nuevo tipo de tornillo cuya cabeza ha sido diseñada con el propio emblema de BMW. No hay llave Torx, ni Allen, ni ninguna otra en una caja de herramientas convencional que encaje ni que sirva para apretarlos o aflojarlos. Sólo una herramienta diseñada expresamente para eso, y es de la propia marca alemana.
En la documentación registrada ante la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (en inglés, World Intellectual Property Organization o WIPO), la marca explica que este sistema está pensado para uniones atornilladas que solo deberían poder manipular personas autorizadas. Como ejemplos, BMW menciona la consola central, los asientos o piezas visibles para el usuario, lugares, donde el tornillo no sólo cumple una función técnica, sino también estética y de identidad.
Los fabricantes no son ajenos a este tipo de soluciones. Los tornillos antirrobo de las ruedas o los sistemas de fijación específicos para sensores y catalizadores llevan años ahí para evitar robos o manipulaciones externas. En esos casos, la lógica es evidente. El problema aparece cuando esa misma filosofía se aplica a piezas del interior o a elementos que no están expuestos a ese riesgo y que, hasta ahora, muchos propietarios desmontaban sin problema en casa.
Y no son pocos. Según datos de la Auto Care Association citados por Haynes, alrededor del 20 % de las piezas de automóvil se venden a personas que reparan sus propios coches, y casi uno de cada tres conductores estaría dispuesto a hacerlo. En un contexto de costes de mantenimiento cada vez más altos, convertir un simple tornillo en una barrera para muchos sería una complicación.
La patente de BMW contrasta con el camino que están siguiendo otras marcas con el diseño de sus componentes. Mercedes-Benz, por ejemplo, está rediseñando piezas como los faros LED para que puedan desmontarse con tornillería estándar y repararse por partes, sin sustituir el conjunto completo…. Ni tener que pagar una fortuna. Dos enfoques muy distintos ante el derecho a reparar. A veces, todo empieza (y termina) con algo tan simple como un tornillo.
Imágenes | WIPO, BMW
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