Salón del automóvil vs Feria del automóvil

Uno de los daños colaterales de la crisis está siendo la incertidumbre sobre los salones del automóvil. En la situación actual, parece que los salones no son rentables, al menos los pequeños.
Los salones del automóvil son la herramienta de las marcas para mostrar sus novedades a los medios y, en menor medida, a los aficionados que puedan asistir a ellos. Con la caída de las ventas, las marcas prefieren optimizar sus gastos de marketing en acciones menos genéricas, ya que no ven claro el retorno de los salones.
En esta situación, hay dos opciones: cerrar, como ha hecho el British Motor Show, o pedir ayudas, como ha hecho el Salón de Barcelona.




