No engañamos a nadie si aseguramos que la pasada edición de las 24 Horas de Le Mans tuvo ese morbo especial de ver como por primera vez en mucho tiempo se ponía en peligro la victoria de los imbatibles Audi, desde 2006 los R10 TDI, y anteriormente los R8. El Peugeot 908 HDI supuso un soplo de aire fresco para una LMP1 que estaba perdiendo en emoción últimamente. Llegar a Le Mans con los deberes hechos fue una agradable sorpresa para todos, aunque la gesta no pudo completarse en esa primera participación en la legendaria prueba de resistencia.
La verdad es que el 908 HDI prometía ser la sorpresa de esa edición de las 24 Horas de Le Mans, a la que llegaba como el primer proyecto de la historia de Peugeot Sport que lograba ganar en su primer año de competición. En las Le Mans Series se habían adjudicado la primera victoria en su primera participación, en Monza, y con el plantel de pilotos que desembarcaron en el circuito de La Sarthe, la victoria podía ser un objetivo factible.










