
La llegada de Porsche con un híbrido al mundo de la competición fue como un elefante en una cacharrería. El Porsche 911 GT3 R Hybrid pasaba por ser un experimento de Porsche de cara al futuro, pero ya desde sus primeras vueltas en pista, se pudo comprobar que el futuro de la competición podría pasar por este tipo de tecnologías.
No tardaron en llegar los éxitos. En tan sólo dos citas, Porsche consiguió subir al GT3 R Hybrid al podio de una de las carreras del VLN y sin lugar a dudas el golpe en la mesa lo dio en la cita por excelencia del automovilismo alemán, las 24 horas de Nürburgring. De la mano de Manthey, el modelo híbrido de Porsche estuvo más de ocho horas como líder, hasta que dijo adiós a falta de menos de dos horas para completar la carrera. A pesar del abandono, el potencial estaba ahí.
Tanto es así, que en Porsche han recibido la invitación de las American Le Mans Series, el hermano americano de la series de resistencia por excelencia, para que participen en Petit Le Mans, una carrera de mil millas de duración o diez horas que se celebra en el trazado de Road Atlanta. Junto con las 12 horas de Sebring, la principal carrera del campeonato nortamericano.









