Compartir
Publicidad

¿Cuál es el límite de kilómetros que debe tener un coche a la hora de comprarlo?

¿Cuál es el límite de kilómetros que debe tener un coche a la hora de comprarlo?
5 Comentarios
Publicidad
Publicidad

A la hora de comprar un coche de segunda mano, una de las cuestiones más delicadas e importantes es la del kilometraje máximo del coche. Es decir, ¿cuál es el límite de kilómetros que debe tener un coche a la hora de comprarlo?

El kilometraje de un automóvil es uno de los indicadores que permiten determinar el uso que se la ha dado al coche, las prestaciones de su motor (con el uso y el tiempo, va perdiendo potencia, por ejemplo) y lo mucho o poco que ha podido sufrir su equipamiento. De ahí que sea crucial determinar cuál es el límite de kilómetros que debe tener a la hora de comprarlo.

La realidad es que no hay una respuesta tipo. Como siempre en estas cuestiones no hay una respuesta sencilla y que valga para todos los casos. Pero sí, se pueden dar algunos consejos para que nos hagamos nuestra propia idea y adaptemos a nuestras necesidades.

El kilometraje per se es irrelevante, lo primero a tener en cuenta es el kilometraje en relación al año del coche. No es lo mismo, por ejemplo, un Mercedes Clase E de 2014 con 250.000 km que un Clase E de 2005 con 180.000 km. En el primer caso, son más de 60.000 km al año. Ese uso intensivo podría significar que es un antiguo coche que sirvió como VTC y que han usado varios chóferes, por ejemplo. Mientras que en el segundo caso, es un uso de lo más normal, con menos de 15.000 km al año.

Mercedes Benz E 200 D Taxi

Es decir, más allá del kilometraje es mucho más importante determinar el uso que tuvo el coche. Y más importante aún, cuál ha sido su mantenimiento. Y es que a priori, nadie querría de un Clase E reciente con 250.000 km. Sin embargo, es más probable que este modelo dé menos problemas que el de 180.000 km por la sencilla razón que el mantenimiento tuvo que estar al día, ya que todo apunta a que tuvo un uso profesional.

En la práctica, al final, para comprar un coche de ocasión es imprescindible comprobar que el mantenimiento del coche se haya efectuado correctamente. ¿Qué mirar en un coche de segunda mano antes de comprarlo? Depende mucho del coche, pero hay una serie de consejos válidos para absolutamente todos los coches y que te evitarán muchos disgustos.

Pregunta todo lo que quieras

No dudes en preguntar al vendedor, cuál ha sido el uso del coche, cuántos dueños tuvo anteriormente, si el coche fue objeto de una reparación importante, si tuvo accidentes, etc. En función de las respuestas o si se va por las ramas, podrás determinar si tiene algo que ocultar.

Inspecciona la carrocería

carrocería v.o.

Primero nunca inspecciones un coche de noche o un día de lluvia (o en el que haya llovido recientemente). La falta de luz y el agua esconden muy bien los posibles desperfectos de las carrocerías de los coches.

Aléjate un poco del coche y observar si hay una variación de tonalidad entre los paneles de carrocería. Por ejemplo una puertas es ligeramente más clara u oscura que el resto de la carrocería es que ha sido pintada. ¿Por qué la han pintado? ¿Era debido una rayada o a un accidente?

Atención, sin embargo, en los parachoques de plástico de los coches actuales, esa ligera diferencia de tonalidad se puede dar, incluso con coches nuevos. De ahí, la importancia de preguntarle todo lo que quieras al vendedor.

Clasico

Que te enseñe las facturas de mantenimiento y/o el libro de mantenimiento

Un coche con un mantenimiento al día puede recorrer más de 250.000 km sin problema. Además del mantenimiento habitual (cambios de aceite y de correa, si procede) las facturas relativas al coche te pueden indicar posibles reparaciones de importancia (llamadas a revisión, reparaciones tras un accidente, etc).

Si el coche que te interesa ronda los 100.000 km es todavía más importante asegurarse del correcto mantenimiento del coche. Concretamente de si se ha efectuado la revisión de importancia y el cambio de correa de distribución (si procede, pues algunos coches equipan una cadena y no es preciso cambiarla). Y es que algunos dueños venden su coches en ese momento justamente para no efectuar esas costosas revisiones.

Mira si el coche mancha el suelo

Es muy sencillo, tras estar aparcado en un sitio, observa el estado del suelo. ¿Hay manchas de aceite recientes? ¿Agua que no sea del aire acondicionado? Si es así, huye y sigue buscando.

Prueba el coche tanto en ciudad como en carretera

Saab 9 3 Sport Sedan Aero 53

Es importante que pruebes el coche. Si el vendedor pone pegas para probarlo bien, le dices que ya le echas 5 euros de gasolina si ese es el problema. Se trata e comprobar si hay reacciones extrañas en la dirección (vibraciones, si tira hacia un lado en las rectas, si es anormalmente dura a pesar de la dirección asistida, etc), en su comportamiento (acelera como debe, frena con mordiente) y en el cambio (enganchan las marchas en un manual, por ejemplo), deja que primero el vendedor te de una vuelta.

Al cabo de unos minutos verás cómo ha conducido su coche (revoluciona el motor, da fuertes aceleraciones, maltrata el cambio, etc). Y también verás, desde fuera, si el escape echa algún tipo de humo -que no sea condensación en invierno-. Si es blanco azulado, el motor come aceite y se avecina una fuerte reparación. Si es oscuro, la combustión es mala, demasiado rica. En ambos casos, sigue buscando. Tu cartera te lo agradecerá.

Comprueba que todos los sistemas eléctricos funcionan

Elevalunas

Aunque parezcas un pesado, dala a absolutamente todos los botones del coche para ver si funcionan. Tardarás más en hacerlo en un Mercedes Clase S que en un Renault Clio, pero es importante que los compruebes todos.

Luego, si la ventanilla trasera no baja o el asiento no te da el masaje que esperabas (en el Clase S), no podrás quejarte. Si algo no funciona, puedes usarlo para que el vendedor baje el precio. Si es que te sale a cuenta arreglarlo por tu cuenta, pero eso es algo muy personal.

Ojo con los cuentakilómetros trucados

Faros Opacos

Es una realidad, los cuentakilómetros se pueden manipular. Tanto por un profesional como por un particular. No es exclusivo de ningún colectivo.

En principio, comprar un coche de segunda mano a un profesional debería ser más seguro, ya que muchos ofrecen una garantía. Pero también es más fácil, para los profesionales poco escrupulosos, esconderlo, pues conocen más trucos.

¿Cómo saber si ha sido manipulado? No se puede saber con certeza a no ser que se lleve el coche a un taller oficial del fabricante y lo comprueben. Pero sí que hay indicios que te permitirán tener serias sospechas.

Un coche con 120.000 km no debería tener los faros blanquecinos. Estos demuestran un uso intensivo del coche en carretera y muchos años bajo la luz del sol.

Al conducirlo o simplemente trasteando con los elementos de a bordo (guantera, puertas, lo que sea) notarás algunas holguras que han aparecido. Demuestran un uso intensivo del coche, el cual no se corresponde con los pocos kilómetros que anuncia el vendedor.

Comprueba también la dureza de la espuma de los asientos. Si por sentido común no cuadra con los kilómetros (por ejemplo, te hundes en el asiento), cuidado.

Mira el desgaste de los pedales y debajo de la alfombrilla del conductor. Si ves un enorme desgaste de los pedales, acelerador y embrague, sobre todo, y anuncian que el coche solo tiene 100.000 km, algo no cuadra. Del mismo modo, si lleva un pedalier de aluminio y es un compacto o una berlina normal y corriente, es decir, nada deportivo, ¿por qué lleva pedales de aluminio? ¿Para esconder el desgaste?

Por último, no te olvides de comprobar en la jefatura de tráfico si el coche está libre de cargas o no. Y en la medida de lo posible, que un taller oficial del fabricante le eche un vistazo al coche que deseas. Te dirán, mejor que nadie, cómo ven el coche.

Temas
Publicidad
Publicidad
Publicidad
Inicio