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Mercedes-Benz Clase B, presentación y prueba en Austria (parte 2)

Mercedes-Benz Clase B, presentación y prueba en Austria (parte 2)
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En la primera parte de la presentación hemos visto muchos aspectos de la Clase B, y ahora nos toca abordar otras cuestiones. Hablaremos de conducción, porque nos pusimos al volante del B 180 CDI, B 200 y B 200 CDI, en versiones manuales y automáticas. En ese sentido, la presentación estuvo bien organizada y se pudieron probar casi todos.

Comencé con el B 180 CDI 7G-DCT, es decir, el turbodiesel de 109 CV con cambio automático de doble embrague, solo que con llantas de 18 pulgadas. No hay palanca de cambios, solo un selector a la derecha del volante al estilo de los coches americanos. No se confunde con la palanca de los “limpias” porque no está ahí.

Este motor promete unos consumos muy austeros, y así es. A 130 km/h, sostenidos y en llano, el consumo permanecía por debajo de 5 l/100 km según el ordenador, un dato realmente satisfactorio. De hecho, le saqué un consumo de 4,7 l/100 km en 109 km, alternando todo tipo de recorridos e incluso pisándole en zona de curvas.

Mercedes-Benz Clase B

Impresiones de conducción de la nueva Clase B

Gran parte del recorrido fue a 80 km/h, ya que en Austria se toman muy en serio las limitaciones de velocidad y los radares no suelen estar señalizados. En esas condiciones los consumos son de auténtico chiste. Es más fácil gastar poco con cambio automático que con el manual.

Los cambios se realizan inmediatamente y sin tirones de una marcha a otra, nos abstraeremos del cambio rápidamente. Es en las reducciones cuando quizás la caja 7G-DCT puede parecernos algo perezosa, pero hay un mundo respecto a un convertidor de par. Lo fácil es probar la transmisión automática y olvidarse de la manual.

En relación a otras cajas de cambio, pues me parece más suave que la del Grupo VAG, exceptuando vibraciones que puede haber en posición “P”. En cuanto a rapidez, mejora bastante a la TCT de Fiat y diría que casi iguala a la de VAG, y es muy similar al EDC de Renault. Me parece muy recomendable.

Mercedes-Benz Clase B

Tan pronto como se levanta el pie del freno, el motor arranca solo, mientras que en los manuales es al pisar el embrague. Si no queremos eso por estar estacionados en pendiente, solo hay que pisar el freno más de lo normal, y entra la función HOLD. El motor no arrancará hasta que pisemos el pedal del acelerador, mientras mantiene el coche parado.

El sistema ECO Start/Stop funciona muy bien. Los motores arrancan rápido y sin tirones, y los apagados apenas se notan. Aunque los motores estén fríos, lo normal es que el motor esté apagado en casi cualquier detención, apenas veremos ralentí. Si queremos, podemos desconectar esta función con un botón.

Los motores en general son silenciosos y no transmiten apenas vibraciones al interior. Los gasolina no hacen ruido ni a altas revoluciones (no son molestos) y los diesel a menos que los apuremos mucho son discretos. Es muy fácil creer que estamos conduciendo un gasolina, tanto que me pasó a mi, y se supone que tengo deformación profesional.

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Pedí a los chicos de la organización un B 200 automático, pero me dieron un B 200 CDI. Tras haberlo conducido una media hora, me di cuenta a cinco minutos de devolverlo, porque me percaté que la zona roja estaba en 5.000 RPM y porque estaba pensando “este gasolina tiene un tacto un poco raro a bajas revoluciones”. Pues piqué como un primo.

El B 180 CDI se nota un poco más diesel, pero el B 200 CDI se comporta casi como un gasolina, lo delata la forma de estirar a altas revoluciones, y es sumamente progresivo. Cada vez hay menos diferencia entre gasofas y petroleros. Cuidado al dejar tu Clase B a un desconocido, que igual lo rellena con el combustible que no toca.

El motor de menor potencia no me ha parecido escaso, para la mayoría de la gente es la elección correcta. Supongo que pasará lo mismo con el gasolina de 122 CV. El gasolina de 156 CV (B 200)es una delicia, siempre y cuando tenga suspensión deportiva, de lo contrario no lo vamos a disfrutar igual.

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Sobre consumos

Conduje dos unidades del B 180 CDI, ambos automáticos. En ambos casos, con llantas de 18 pulgadas. Con el primero, 4,7 l/100 km, y con el segundo 5 l/100 km. Hice un poco más de autovía a 130 km/h con la segunda unidad, y menos población y carreteras secundarias. Conduje la mayoría del tiempo en modo normal (“E”), no el deportivo (“S”).

Con el B 200 gasolina, me divertí más, y con cambio manual. Habiendo hecho muchas veces de la máxima aceleración, se quedó en unos razonables 8,1 l/100 km a una media de 53 km/h, sin pisar autovía. Fue casi todo el rato población y secundarias, más un buen tramo de secundaria divertida.

También probé ese motor con el cambio automático, y ciertamente el confort mejora lo suyo. Fue muy poco tiempo porque no era posible más, solo 8 kilómetros, y me hizo 8,9 l/100 km. No fue precisamente en conducción eficiente. Donde más se nota el confort es en ciudad, sin tener que estar cambiando frecuentemente.

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¿Y qué hay del B 200 CDI? Durante 24 minutos, a una media de 53 km/h, con poca autovía, se quedó en unos simples 5,3 l/100 km. Yo estaba alucinando porque pensaba que era un gasolina. Luego exprimí el motor en un tramo de buenas curvas sin casi nada de tráfico y la media se subió a 6,2 l/100 km.

Para ser un diesel, es un poco alto, pero considerando el ritmo imprimido, no lo creo así. Tanto este como los B 200 gasolina fueron probados con las llantas de 17 pulgadas. Los más listos de la clase ya se habrán dado cuenta que no he probado ningún Clase B con las dimensiones originales de neumáticos.

Habiendo probado seguidamente una unidad con suspensión deportiva y otra que no la tenía, la diferencia estaba servida, se nota mucho, pero en conducción deportiva. En conducción totalmente normal, las dos cumplen, y en determinados badenes nos parecerán algo rebotonas, una más blanda que la otra.

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Comportamiento normal y deportivo

La Clase B tiene un comportamiento muy próximo a un compacto normal, aunque acusaremos esa altura de más cuando hagamos virajes muy cerrados o tomemos curvas con mucho apoyo. Permite una conducción muy viva, creo que muy por encima de lo que haría alguien que solo busca divertirse un poco.

Sus límites son alcanzables, poco aconsejables, y el ESP no termina de ser satisfactorio a veces, o es que yo iba demasiado pasado y no medía bien (siempre asegurándome dos carriles para poder cometer errores de apreciación sin mayor riesgo). No notaremos subviraje salvo que vayamos demasiado deprisa o acelerando fuerte con la dirección girada.

En cuanto a la tendencia sobreviradora, puede hacer acto de presencia en virajes muy cerrados, aunque con el ESP y un mínimo de experiencia pueden retomarse los papeles sin apenas complicaciones. El comportamiento mejora bastante si utilizamos la suspensión deportiva, esos 20 mm de rebaja de altura hacen un mundo.

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La mejor zona de curvas de los recorridos que nos propusieron a los periodistas me tocó con el gasolina más potente, el de 156 CV. No diré que el chasis vaya sobrado en relación al motor, pero está a la altura. Dio gusto enlazar una curva, y otra, y otra, y otra. Tiene un buen carácter deportivo, pero si nos va ese rollo hay coches más adecuados.

Con la suspensión de confort, tiene más tendencia a balancear y a mostrar barqueo, también se refuerza esa sensación porque la dirección asistida no va igual con la suspensión deportiva. Me convenció más el comportamiento deportivo, aunque en conducción normal apenas percibí diferencia, al límite sí se nota.

Si entramos a las curvas con una velocidad adecuada, sin llevar el morro muy bajo por una frenada fuerte, se come casi todo. Creo que es bastante predecible y sus reacciones se calan rápidamente, no es un coche traidor. Mientras no cambie la adherencia, lo cierto es que puede convencer a alguien que no esté muy quemado.

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Interior y maletero

En este sentido, pocas pegas vamos a encontrar. La disposición de las palancas del volante nos gustarán más o menos, según Mercedes-Benz, la mayoría de sus clientes lo prefieren así. En mi caso, me chirría confundir a veces el intermitente con el regulador de velocidad, la confusión es fácil.

El interior presenta mucha calidad, pero tiene puntos débiles donde vamos a mirar muy poco o nunca, como en los bordes de la parte inferior del salpicadero, los anclajes de los cinturones, los plásticos que hay en los asientos traseros o por los crujidos de determinada inserción de madera en el salpicadero (que solo me ha pasado en una unidad).

La postura natural de conducción diría que es algo elevada, y eso que la bajaron, porque el pedal del acelerador puede resultar incómodo si levantamos el pie con frecuencia. Si vamos a fuego, no es algo importante. Como está algo elevado de carrocería, no vamos a sentirnos en una posición tan bajita como en un compacto como un BMW Serie 1.

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Eso sí, a cambio, hay mucho más espacio. Sentado en el asiento de atrás, me sobraba más de un puño hasta el techo, de la mejor habitabilidad del segmento. Cuatro adultos viajarán bastante cómodos. Las personas que midan dos metros estarán a sus anchas en las plazas delanteras, donde hay 1.047 mm del asiento hasta el techo, si este no es practicable.

Con el sistema EASY VARIO PLUS se puede regular la banqueta trasera en longitud e inclinación: se gana espacio en el maletero (hasta 666 litros) o se gana en comodidad, 140 mm de margen. Es posible abatir por ejemplo el asiento de la derecha en ambas filas y transportar un objeto largo sin problemas. También se puede variar la altura del piso del maletero.

Un lector nos pidió detalles sobre las dimensiones del maletero, pero como la marca nos proporciona esa información con todo lujo de detalles, os remito a la imagen para verlo. Las posibilidades del espacio de carga son tremendas, por ejemplo, si solo lleva los asientos delanteros, se puede llevar un objeto de 1,42 metros de largo y 0,87 metros de alto.

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Os cito otro detalle que no me gustó. Si aceleramos en un automático a fondo y luego levantamos el pedal, notaremos un pequeño toque del pedal en la planta del pie, por el mecanismo de kick-down. A los ingenieros no les parece un defecto, pero no he apreciado eso con muchos otros coches automáticos.

Las plazas traseras laterales están muy bien en cuanto a espacio y comodidad, pero la central sigue saliendo perdiendo. En ese sentido es más recomendable un Volkswagen Touran, que tiene las tres plazas traseras iguales. Las mesitas abatibles suelen implicar respaldo duro, y a quien le toca ir ahí, le molesta.

En general, es ideal para viajar, o para ir por ciudad, o para ir por secundaria, englobando muchos gustos diferentes a la vez. Buenos motores, buena habitabilidad, interior de calidad (con alguna reserva), seguridad de alto nivel, muy equipable… pero ahora hay que hablar de la parte desagradable, de dinero.

Mercedes-Benz Clase B

La Clase B arranca en 26.100 euros

Las primeras unidades llegan el mes que viene, por la segunda quincena, ya se pueden encargar, los nuevos pedidos se servirán ya en enero. De momento los automáticos no se pueden pedir, se centran en las versiones manuales y habrá que esperar un poco. Los precios ya los revelamos, son similares a los de la generación previa.

En la página de Mercedes-Benz encontramos aún el modelo antiguo (Edition) en 22.500 euros (B 160 BE) ó 24.900 euros (B 180 CDI). ¿Caros? Pues, por ejemplo, Avis se deshace de sus Clase B de alquiler y hasta sacó una nota de prensa al efecto, esos están más baratos. Si fuese mi dinero, me iba al nuevo de cabeza.

No creo que tengan el mismo cliente que Lexus o Audi en gama compacta, pero a caballo entre compacto Premium y monovolumen, es un sano término medio. Se puede contentar a la mujer y al niño pequeño, y a la vez a nuestras ansias deportivas, sin por ello arruinarnos con los consumos.

Mercedes-Benz Clase B

Le podremos criticar que en un coche de su precio algunas cosas no sean de serie como el climatizador automático bizona o las llantas de aleación, pero en general no está nada mal. Si nos pasamos con las opciones, nos iremos a precios más bien de Clase C o de Clase E. Por eso, mejor meditar qué se pide y qué no.

Teniendo las mejoras en seguridad que tiene, yo invertiría antes en el DISTRONIC que en unas llantas de 18 pulgadas, por ejemplo. Los que tengan hijos o piensen tenerlos, verán muy útil el sistema de carga flexible EASY VARIO PLUS, porque casi consigue la versatilidad de un monovolumen generalista de los buenos.

También me parecen muy interesantes los faros direccionables bixenón, otra cosa por la que hay que pagar aparte. En resumen, casi mejor pagar extras útiles o de seguridad antes que tapicerías, llantas u otros aditivos estéticos. Si queremos ambas cosas, más vale que preparemos la cartera, que va a ser de aúpa la factura.

Los gastos del viaje para esta presentación han sido asumidos por la marca. Para más información consulta nuestra guía de relaciones con empresas.

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