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BMW Serie 1 M Coupé, prueba (conducción y dinámica)

BMW Serie 1 M Coupé, prueba (conducción y dinámica)
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Desde ayer que os conté con todo lujo de detalles como era el aspecto exterior e interior del BMW Serie 1 M Coupé, estaba deseando que llegase esta parte. Toca meter la llave, pulsar el botón de arranque y comenzar a disfrutar del modelo compacto más potente del mercado (con permiso del exclusivo Ford Focus RS 500 de 350 CV y el Audi RS3 Sportback que también desarrolla 340 CV).

El día que tenía que recoger el BMW Serie 1 M Coupé, amaneció despejado en Madrid. Pensé que el tiempo sería benévolo esta vez conmigo, no como cuando probé el Mercedes SLS AMG (prueba en carretera: parte 1, parte 2, parte 3 y parte 4). Pero a medida que pasaban las horas y se acercaban las 6 de la tarde, el cielo se iba tiñendo de negro. Tanto que en el taxi que llegué a buscar el coche, los limpiaparabrisas no daban a basto.

Diluviaba y tenía que coger un BMW M de 340 caballos a las ruedas traseras. Sonaba a película de terror, pero admito que eso me encantaba. La sensación de miedo se multiplicó exponencialmente cuando bajé al garaje de BMW, me adentré en “la naranja mecánica” y puse en marcha el motor. Un atronador estruendo salió por la batería de cañones formada por los escapes. La batalla había comenzado…

Conducción y dinámica

Nada más salir de la sede de BMW, un espectacular atasco colapsaba Madrid. Tanto que tardé 55 minutos en recorrer los primeros 800 metros. En ese período me dio tiempo a analizar con todo lujo de detalles el interior del coche, y a disfrutar del equipo de sonido opcional firmado por Harman Kardon que cuesta 1.302 euros.

BMW Serie 1 M Coupé

También tuve tiempo para pensar cual iba a ser la ruta que haría en esa lluviosa, oscura y desapacible tarde de noviembre. Después de un buen rato en el atasco, conseguí liberarme de los coches que me rodeaban y puse rumbo a una autovía bien encharcada de agua.

Era la A1, la Carretera de Burgos, y al pasar por delante del Circuito del Jarama me dieron ganas de entrar a dar un par de vueltas. Pero me acordé que Javier Costas ya os había contado su particular toma de contacto con el BMW Serie 1 M Coupé en el trazado madrileño, así que yo me iba a centrar en buscar una buena carretera de curvas.

Cuando me incorporaba a la autovía por la vía de servicio tras 55 minutos de atasco, no pude resistirme a pisar a fondo el acelerador por el carril de incorporación. Dios mío, esto no es normal. La fuerza con la que el motor entrega los 340 caballos de potencia si pisas a fondo el acelerador es tal, que me sentí como Marty McFly cuando regresaba al futuro en el Delorean.

Los 340 caballos de potencia están disponibles a 5.900 revoluciones, pero desde las 1.500 un batallón de 450 Nm de par hacen que el empuje sea literalmente descomunal. Si aprietas el acelerador tan a fondo como si estuvieses pisando a tu peor enemigo, el overboost hará que crezcan hasta 500 Nm de par. Ahora entiendo porqué me sigue doliendo el cuello.

BMW Serie 1 M Coupé

En segunda y en tercera las ruedas llegaron a patinar porque el suelo estaba mojado y no había forma de hacer trotar a 340 caballos en esas condiciones. Lo que me esperaba en la carretera de curvas…

Por suerte, a medida que llegaba a la carretera elegida, la tormenta pareció sentirse amedrentada por el atronador zumbido del BMW Serie 1 M Coupé volando por la autovía, y justo cuando enfilé la carretera elegida, el agua desapareció como por arte de magia. Una recta, una curva a izquierda, otra recta corta y una enlazada de derecha-izquierda.

En todo momento el BMW Serie 1 M Coupé mostraba de lo que era capaz, y es que un coche así hay que pilotarlo más que conducirlo. ¿Te gusta pilotar? Ese podría ser el lema de BMW M GmbH por buscar un paralelismo con el de la marca.

Me gusta lo que siento. Las suspensiones son rígidas, algo que se agradece para no tener sustos dentro de la curva cuando vas “a cuchillo”. Pero al mismo tiempo, son bastante confortables y permiten viajar sin que al llegar tengas que llamar a tu fisioterapeuta. Me atrevo a decir que en un viaje de 4 horas, puedes llegar igual de descansado en el BMW Serie 1 M Coupé que en un BMW Serie 3 Touring equipado con el kit M.

BMW Serie 1 M Coupé

La carretera todavía estaba húmeda, por lo que los “trallazos” de la trasera cuando nos pasamos con el acelerador saliendo de las curvas se convierten en una constante. Pero estoy disfrutando, el coche se muestra muy ágil. Da igual que la curva sea lenta o rápida, que llegues lento o muy pasado.

Si es lo primero, pisas un poco más el acelerador y tienes respuesta asegurada. Si es lo segundo, tienes un equipo de frenos que no parece tener fin tampoco, y con un mordiente realmente efectivo. Y durante toda la prueba, los frenos se mostraron muy eficaces. Pesa solo 1.495 kilos, y tal vez por eso han conseguido librarse de uno de los problemas más criticados en otros BMW M.

Tras 80 km con el BMW Serie 1 M Coupé en estas condiciones atmosféricas ya tengo mis primeras conclusiones, y decido volver a la civilización. Cojo la A6 y bajo hacia Madrid ya a un ritmo más tranquilo. Los consumos, rodando rápido, llevando la aguja del cuentarevoluciones a la zona roja son altos, en torno a los 16 l/100km. Pero consigo llegar a casa con el ordenador de a bordo marcando 12,3 l/100 km de media. Ya veremos en conducción normal cuanto consume.

El BMW Serie 1 M Coupé en carretera a ritmo normal

Ahora que he puesto este titular, me paro a pensar qué es un ritmo normal para el BMW Serie 1 M Coupé. Difícil definirlo, porque es un coche que incita a pisarle y pisarle todo el día, como si no hubiese que seguir las normas. Pero la realidad no es esa, eso solo se puede hacer en Nürburgring Nordschleife.

BMW Serie 1 M Coupé

El siguiente trayecto en el BMW Serie 1 M Coupé fue un viaje por autovía de Madrid a Vigo. 580 km de autovía en una despejada mañana de viernes me sirvieron para ver como se comporta entre el resto de los mortales.

En carretera, sin tráfico y disfrutando de su motor, es una auténtica gozada estirar las marchas hasta el corte, que se sitúa en 6.500 RPM. Eso si, deberás tener cuidado si lo haces, porque posiblemente ya estés rodando por encima del limite de velocidad, y este es uno de esos coches con los que tienes todas las papeletas para quedarte sin puntos en un día de mala suerte.

La elasticidad del motor no hace necesario jugar demasiado con el cambio de marchas. Puedes circular en sexta velocidad a 120 km/h, bajar a 80 km/h porque un coche que te precede se pone a adelantar sin ver que vienes más rápido, y no es necesario que bajes a quinta para tener fuerza y volver a coger ritmo rápido.

Y en parte es una pena, porque el cambio de marchas de seis velocidades manual funciona a las mil maravillas. Las marchas se engranan con total facilidad tanto en aceleración como en frenadas, en parte gracias a una pequeña palanca selectora de las mejores que he probado últimamente.

BMW Serie 1 M Coupé

El viaje fue tranquilo, salvo por la presencia en un tramo de unos 50 kilómetros de un helicóptero de la Dirección General de Tráfico justo a mi lado. Me estaban vigilando, estoy seguro de que pensaron que en un coche deportivo así de llamativo (por el color naranja), no sería capaz de resistirme a pasar los límites.

Admito que me costó y mucho, porque el BMW Serie 1 M Coupé incita a correr siempre. Pero lo conseguí, hice todo el trayecto a velocidad legal. Y los consumos fueron mucho más contenidos que los de mi primer día con el coche. Es más, concretamente hice 9,8 l/100 km de media. ¿Alguien duda ahora que no tiene porqué ser un coche caro de mantener?

El BMW Serie 1 M Coupé, derrapadas aseguradas

Tras más de 700 kilómetros a los mandos del BMW Serie 1 M Coupé, no quería quedarme sin disfrutar de una buena sesión de derrapadas. Con 340 caballos de potencia a las ruedas traseras, el BMW Serie 1 M Coupé parece sobre el papel un coche perfecto para hacer esto.

Y es que es el coche más radical que ha creado BMW M en los últimos años, un coche pensado y creado únicamente para los amantes de los coches deportivos, para aquellos que quieren buscar el límite en cada momento. Buscar el límite en un BMW M, sin controles activados es igual a derrapadas. Así que a eso nos dedicamos durante parte de la sesión de fotos.

BMW Serie 1 M Coupé

El lugar elegido fue una pequeña pista de karting en Porriño, un pueblo cercano a Vigo. La cita era a las 9:30 de la mañana, y teníamos solo una hora para rodar con él antes de que los futuros Fernando Alonso comenzasen a entrenar como cada mañana de sábado en el trazado gallego.

Cuando comenzamos a bajar el alto de Puxeiros con rumbo al circuito de Porriño, la niebla espesa comenzó a rodearnos. Cuando llegamos al circuito, apenas se veía la puerta de acceso al recinto, y el asfalto estaba muy húmedo. Pero no había tiempo que perder, esas eran las condiciones que teníamos y no podíamos perder más tiempo.

Salgo a pista para dar unas primeras vueltas con las cámaras GoPro situadas en varios puntos del coche. Os vamos a entregar un vídeo en la cuarta parte de la prueba que seguro os gusta. La pista estaba absolutamente húmeda, y al haber mucha goma de los karts en las zonas clave de la trazada, era como una pista de patinaje.

Los 340 caballos de potencia, permiten derrapar sin apenas quererlo. Pero con todos los controles activados, podemos pedirle al coche cualquier tipo de locura, que él no se moverá del sitio. En las dos primeras vueltas, me di cuenta que con los controles la diversión quedaba rezagada a un segundo plano en favor de la seguridad.

BMW Serie 1 M Coupé

Así que nada mejor que pulsar la tecla M situada en el brazo derecho del volante multifunción, para ver como se activa el M Dynamic Mode y la luz MDM se ilumina en el salpicadero. En ese modo, el BMW Serie 1 M Coupé se converite en un arma altamente adictiva.

Y es que así, la respuesta del coche es más contundente (es como llevar el modo Sport activado), y al mismo tiempo los controles son menos intrusivos. Y cuando digo menos intrusivos, hablo de un rango de funcionamiento mucho más lógico en conducción deportiva.

Puedes salir de las curvas pisando a fondo el acelerador, sintiendo como la trasera del coche derrapa hacia el exterior de forma progresiva y controlada al mismo tiempo que comienzas a hacer contravolante. Y tu no tienes que preocuparte de nada más que disfrutar, ya que los controles se encargan de evitar que el coche llegue a cruzarse por completo.

Así pues, las derrapadas están más que aseguradas, y el coche te permite rodar a un ritmo realmente alto incluso en una pista todavía húmeda como en esta que estábamos rodando.

BMW Serie 1 M Coupé

Lo que más me gustó del coche en este tipo de conducción deportiva en pista, además de la enorme potencia que tienes en toda la banda de revoluciones, es lo fácil que es de llevar al límite. Las reacciones del coche cuando lo haces derrapar son muy progresivas, algo que no me esperaba en un coche de tan pequeñas dimensiones.

Es juguetón y noble al mismo tiempo, te permite hacer balanceos de pesos de forma sencilla y en ningún momento sentí miedo al volante. Creo sinceramente que han conseguido un conjunto muy homogéneo, muy equilibrado y perfecto para que hasta conductores con poca experiencia sean capaces de sacar lo mejor de él.

Eso si, ojo porque 340 caballos de potencia hacen que corra como un auténtico demonio. De 0 a 100 km/h en solo 4,9 segundos y 1.000 metros desde salida parada en 23,7 segundos. Esta última es casi idéntica a la de su hermano mayor el BMW M3 Coupé. ¿Alguien duda ahora de su efectividad?

Continuará...

En Motorpasión | BMW Serie 1 M Coupé, prueba (exterior e interior; conducción y dinámica; equipamiento y seguridad; video, valoración y ficha técnica)

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