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Audi R8 V10 S-Tronic, prueba (exterior e interior)

Audi R8 V10 S-Tronic, prueba (exterior e interior)
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El Audi R8 recibió a comienzos de este año una importante renovación tanto a nivel estético como mecánico. Llevaba a la venta desde el año 2006 sin apenas variaciones, y aunque su línea y su mecánica todavía estaban a un nivel más que aceptable siete años después de su nacimiento, ahora es como si hubiese hecho la primera comunión. Así pues, no se me ocurre mejor forma de iniciar este especial 30 años de quattro GmbH que probando el Audi R8 V10 S-Tronic a fondo.

En Motorpasión ya habíamos probado el Audi R8, primero en su versión 4.2 V8 (parte 1, parte 2, parte 3 y parte 4 + conducción eficiente), así como el 5.2 V10 en el Circuit de Catalunya (parte 1, parte 2, parte 3 y parte 4). Pero ahora que se cumple el 50 Aniversario de Audi quattro GmbH, creo que teníamos la disculpa perfecta para ponernos de nuevo al volante del superdeportivo de Audi y de paso ver qué tal le sienta la caja de cambios S-Tronic de siete velocidades. ¿Arrancamos?

El Audi R8 por fuera sigue destacando

Estéticamente el Audi R8 fue absolutamente rompedor cuando se presentó, y eso hace que siga siendo un coche muy vanguardista a pesar de los años. Es como esos deportivos de antaño, los Lamborghini Countach o el Jaguar XJ200 por los que parece que no pasan los años. O incluso como la cantante Cher, los años parecen pasar de largo por ellos.

Audi R8 V10 S-Tronic

Manteniendo las mismas líneas maestras del modelo original, las versiones 2013 lucen un nuevo paragolpes con entradas de aire más pronunciadas que permiten refrigerar mejor el radiador de agua y los frenos. Además en todas las versiones incorporan tres barras transversales cada una.

En la unidad de pruebas se había optado por un extra que hace que tanto esas barras como las de la parrilla frontal singleframe, vayan pintadas en color negro, perfecto para contrastar con el rojo de la carrocería. Esa parrilla singleframe tan característica de la marca de los cuatro aros, también ha recibido leves modificaciones y de serie en el V10 lleva las varillas transversarles cromadas.

Las ópticas delanteras también cambian, y lo hacen con sutileza pero consiguiendo modificar por completo el aspecto frontal del coche. Básicamente las nuevas ópticas incorporan dos líneas de led. La línea principal hace de luz diurna, pero cuando accionamos el intermitente, se convierte en color naranja.

Audi R8 V10 S-Tronic

Por encima y por debajo de esas parrillas de led, se sitúan las luces de carretera y cruce. Son pequeños cambios, pero que hacen que el aspecto del Audi R8 V10 tenga un aire completamente diferente respecto al modelo original.

Si avanzamos hacia los laterales dejando atrás el habitáculo, situado en una posición muy adelantada por la arquitectura de motor central, nos encontramos con la pieza clave en el diseño del Audi R8, los sideblades. Son esas piezas que recorren la carrocería de arriba a abajo justo detrás de las puertas para desviar aire al motor.

En el caso de las versiones V10, los sideblades tienen una forma más pronunciada, con una entrada de aire lateral mayor que permite meter más aire al motor. Además el sideblade derecho sigue albergando en su interior la tapa del depósito en aluminio, otro de los detalles más característicos del superdeportivo alemán.

Audi R8 V10 S-Tronic

De serie son de plástico y están disponibles en ocho colores diferentes, pero por la nada despreciable cifra de 2.440 euros puedes elegirlos en fibra de carbono que es como más lucen si el color del coche es claro como en la unidad que probamos.

Y llegamos entonces al escaparate del Audi R8, el cristal trasero que permite ver perfectamente el motor, y más en el caso de la unidad de pruebas que llevaba las luces opcionales de led que vienen de serie en las versiones V10 Plus. Este coche traía además los laterales del motor en fibra de carbono, por lo que lo que el bloque motor se convertía en una obra de arte a la que merece la pena dedicarle un buen rato.

Si hemos conseguido no atragantarnos con la baba que nos está cayendo, habremos llegado sanos y salvos a la trasera. Allí también hay cambios importantes respecto al Audi R8 original. El primero y más evidente en las ópticas, completamente rediseñadas y con alguna novedad que sorprende incluso a los más avanzados en esto de los coches.

Audi R8 V10 S-Tronic

Hablamos de las luces de intermitencia. ¿Qué es lo que tienen de especial? Pues básicamente que están formadas por 30 diodos luminosos que se van encendiendo de forma progresiva hacia la parte exterior del coche, de forma que las indicaciones de cambio de dirección son más llamativas e intuitivas para el resto de conductores que nos rodean. Me atrevo a decir que esto lo veremos en muchos más Audi en poco tiempo.

Por lo demás, las entradas de aire traseras llevan tres barras horizontales como en la parte delantera, y en las versiones V10 ambas entradas de aire y la superficie dónde se sitúa la matrícula va pintada en color negro para diferenciarlo del simple V8.

Y es que ahora, las salidas de escape ya no permiten diferenciar ambos modelos. Ahora todos los Audi R8 sean V10 o V8 llevan unas salidas de escape formadas por dos grandes circunferencias, que normalmente son cromadas pero en el caso de este V10 se han pintado de forma opcional en color negro, imitando al V10 Plus. Vaya cañerías.

Audi R8 V10 S-Tronic

Lo que no cambia en absoluto es el alerón trasero retráctil que se despliega al pasar de 100 km/h y que no vuelve a replegarse hasta que bajas de 50 km/h. En el apartado de llantas, todas son de 19 y hay cinco opciones diferentes dónde elegir. Estas negras tan bonitas cuestan 855 euros sobre el precio de serie.

Con sus 4,44 m de largo, 1,90 m de ancho y sólo 1,25 m de alto, el Audi R8 es capaz de romper cuellos a su paso. Os aseguro que hacía mucho tiempo que no conducía un coche tan llamativo. Las fotos con los teléfonos móviles de los viandantes y los pasajeros de otros coches en los semáforos son una constante.

También evoluciona el interior del Audi R8

Una de las cosas de las que mejor recuerdo mantengo del primer Audi R8 que conduje es su interior. En ocasiones cuando conduces superdeportivos de estas características, el interior te agobia, es incómodo y puede llegar a convertir algo placentero en un auténtico sufrimiento.

Audi R8 V10 S-Tronic

No es el caso del Audi R8, cuyo interior de dos plazas es bastante amplio y confortable. Todos los mandos del coche están claramente dispuestos hacia el puesto de conducción, para que el piloto tenga todo a mano. En ese sentido no hay cambios respecto al modelo original.

Aunque la posición de conducción es muy baja y la superficie acristalada no es la más amplia de la gama Audi, no tienes una sensación de agobio mayor que en un Audi TT. A nivel de practicidad, el Audi R8 cuenta con un maletero delante de 100 litros, mientras que detrás de los asientos hay una red portaobjetos que tiene 90 litros de capacidad. Es ahí dónde dejarás habitualmente los objetos cotidianos.

Los asientos de serie son cómodos y deportivos al mismo tiempo. Cuentan de serie con reglajes eléctricos y en las versiones V10 también tienen calefacción. Para aquellos a los que le saben a poco, hay unos backet opcionales que aunque recogen mejor el cuerpo, son considerablemente más incómodos.

Audi R8 V10 S-Tronic

El nivel de acabados ha mejorado bastante respecto al R8 original. Las salidas de aireación tienen barras de color negro brillante, el tapizado en cuero de los asientos y puertas tienen unos bordados en forma de rombos muy atractivos y el techo en alcántara forma parte del equipamiento opcional.

El volante deportivo tiene la parte inferior achatada, algo que no me gusta demasiado porque en conducción deportiva solo complica las cosas. Es cierto que a cambio ofrece algo más de espacio para las piernas.

El cambio S-Tronic se puede accionar de dos formas, o a través de la preciosa palanca de aluminio situada en posición central o a través de unas levas del cambio que han crecido en tamaño respecto a las del R-Tronic y son por tanto más fáciles de accionar. Perfecta la evolución en este sentido.

Audi R8 V10 S-Tronic

Continuará...

En Motorpasión | Audi R8 V10 S-Tronic, prueba (exterior e interior; conducción y dinámica)

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