La amenaza de los ERTE vuelve sobre las fábricas de coches españolas: los chips paralizan la industria

La amenaza de los ERTE vuelve sobre las fábricas de coches españolas: los chips paralizan la industria
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La crisis de los suministros y componentes de la automoción vuelve a afectar de manera notable a la industria del país. Varias son las fábricas de coches en España que han se visto obligadas a recurrir a los ERTES temporales por falta de componentes para poder fabricar. Y las que aún no lo han hecho, se lo están planteando muy seriamente.

El grupo Stellantis ha tenido que parar tres días la producción de coches en Figueruelas, Zaragoza, y en Vigo (dos días), por la falta de microchips. Ford ha hecho lo mismo en Almussafes, Valencia, mientras que Volkswagen ha detenido la producción en su fábrica de Navarra, de donde salen el Volkswagen Polo y el Volkswagen T-Cross, el pasado el pasado 5 de septiembre y volverá a hacerlo el día 9 de septiembre.

En algunos casos, esos paros de varios días se hacen a cuenta de jornadas industriales, es decir, días de libre disposición, mientras que sólo uno o dos corren a cargo de un ERTE.

Es el caso de la fábrica Ford de Valencia que se detuvo del 31 de agosto al 6 de septiembre, contabilizando un sólo día de ERTE. Pero a cambio ya usando ya todas las jornadas industriales que podían.

Así, Ford podría verse obligada a recurrir a más de un ERTE en lo que queda de año. La situación es tan incierta que es muy probable que se tenga que parar más días en lo que queda de año.

Ford Almussafes

Renault, por su parte, parará la producción los días 9, 12 y 13 de septiembre en la factoría de Valladolid, pero sin recurrir a un ERTE. En su lugar optará por usar mecanismos internos de flexibilidad horaria.

La industria se enfrenta a una situación de “extrema volatilidad” en el suministro de componentes, reconocen en SEAT. Los responsables sindicales de la fábrica Citroën de Madrid, reconocen en 'Cinco Días' que “no hay previsión alguna de la producción de las próximas semanas”. La incertidumbre es total.

CUPRA Formentor fábrica SEAT

En cuanto a SEAT, si bien la factoría de Martorell está funcionando con normalidad, ya ha previsto un nuevo ERTE que está actualmente negociando con los representantes de la plantilla.

Sería un ERTE con una vigencia temporal bastante larga, pues se aplicaría desde mediados de septiembre hasta el 23 de diciembre. No es que SEAT vaya a parar de fabricar varios meses, sino que en ese periodo de tiempo se podrá decidir cerrar uno o más días sin necesidad de negociar cada día.

El ERTE afectaría a la línea de producción de los SEAT/CUPRA León y CUPRA Formentor, dos de los modelos de más éxito del fabricante español.

Campas llenas de coches sin terminar

Fábrica Volkswagen Navarra VW Polo

El ERTE es la solución menos interesante para las marcas. No se deben a una mala situación económica de la fábrica o de la marca, sino a su imposibilidad de fabricar todos los coches que les piden.

Recurrir a un ERTE en estos casos, es una mala noticia también para la marca y no solamente para el trabajador, pues las marcas pierden dinero al dejar de fabricar modelos que saben que venderían sin problemas.

Fábrica Volkswagen Navarra

Así, para evitarlo, algunos fabricantes han optado por fabricar el coche de manera incompleta. Si falta un componente que se puede añadir a posteriori, se sigue adelante con la fabricación. Hemos visto el caso de Porsche que almacena algunos Macan y Panamera en campas sin faros matriciales, a la espera de que lleguen, instalarlos y así completar el coche.

En España, algunas marcas también recurren a este método. En Ford, por ejemplo, algunos modelos salían de línea sin el chip asociado a los retrovisores eléctricos e iban directos a una campa. Al inicio del verano, habían logrado completar todos los coches para su entrega. Sin embargo, esas campas vuelven a llenarse.

Algunas campas del puerto de Santander, como la de Volkswagen, acumulan ya cientos de coches a la espera de un componente que falta para poder ser enviados a destino. De hecho, el fabricante alemán acumula más de 10.000 coches incompletos entre las campas de Irañeta (Navarra) y la del puerto de la capital cántabra.

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