Los drones de reparto parecían una idea brillante, pero uno ha dejado sin luz a un barrio entero

Los drones de reparto parecían una idea brillante, pero uno ha dejado sin luz a un barrio entero
1 comentario

Igual que ya hay taxis autónomos operando en ciudades, los drones de reparto llevan tiempo haciendo lo propio. Hablamos de máquinas sustituyendo a conductores y repartidores, pero se antoja lejano que lo hagan definitivamente por casos como el que ahora nos ocupa.

Un dron de reparto de la firma Wing, subsidiaria de Alphabet (Google) ha dejado a 2.000 personas sin electricidad durante casi una hora y a 300 durante tres. Y es que en su periplo para llegar a destino, se quedó atrapado en los cables de alta tensión de la red eléctrica.

Si bien se trata de un hecho aislado, según señalan, no podemos evitar pensar en cierto paralelismo con los taxis autónomos que operan en San Francisco y que siguen colapsando calles en esta ciudad por quedarse varados en medio de la vía.

"No son solo casas y negocios. También luces de la calle o semáforos"

Dron de reparto de Wing en Dallas (Texas, EE.UU.)

Ha ocurrido en un barrio del sur de Brisbane en Australia, donde los drones de Wing operan en dos de sus urbes desde hace tiempo, además de en ciudades de otros países como EE.UU o Finlandia. Y su número de envíos es ya considerable: ya en marzo de este 2022 habían completado 200.000 entregas, que han crecido exponencialmente en el último año.

Los drones de Wing son pequeñas aeronaves autónomas de 1,3 m de largo y de seis kilos de peso, capaces de transportar cargas de 1,2 kg. En este caso, el que acabó enredado en los cables de tensión llevaba comida.

Si bien sus vuelos son supervisados por operadores humanos a distancia, igual que ocurre con los robotaxi de Cruise y Waymo, su planificación de vuelo está automatizada.

No está claro si el error fue del aparato o humano, pero según recoge ABC News, la compañía ha señalado que tuvo que hacer un aterrizaje controlado por precaución. Y en esa maniobra acabó impactando contra los cables, quedándose atrapado.

Wing se puso en contacto con el operador de la red eléctrica, Energex, que optó por cortar el suministro de red hasta que consiguieran liberar al dron. Y eso se tradujo en dejar sin energía al barrio de Queensland's Browns Plains.

Cables de red eléctrica

En total, fueron 2.000 personas las que se quedaron sin luz durante este episodio, un total de 45 minutos. Aunque 300 lo hicieron durante un total de tres horas. El dron no ocasionó daños en la red, por lo que no hubo que lamentar males mayores. Eso sí, detallan que cuando lo retiraron, la comida que transportaba aún estaba caliente.

La compañía eléctrica señala que los drones pueden ser un problema por casos como este: "No se trata solo de casas y negocios. Estamos hablando de luces de la calle o semáforos".

Por ello piden precaución para empresas de reparto, aunque también para los drones recreativos, las cometas del siglo XXI. Wing aún está investigando que pudo ocurrir.

Más sombras que luces en la supervisión remota

Taxis autónomos de Cruise
Casi 10 robotaxis colapsando una calle en San Francisco

Si bien es la primera vez que se reporta que un dron de Wing acaba enredado en los cables de la red eléctrica, aeronaves de este tipo ya han sufrido accidentes. Por ejemplo los de Amazon, también de reparto, que en la primavera de este 2022 se contaron por ocho en el último año, según afirma Business Insider.

Esta publicación detalla que, en junio de 2021, uno de ellos se cayó desde 50 metros de altura y que produjo un incendio forestal que se saldó con media hectárea calcinada. Aunque afortunadamente no hizo lo propio sobre una persona o vehículo en marcha, pues hablamos de aparatos de considerable peso y envergadura.

En definitiva, y aunque las empresas que operan con vehículos autónomos defienden que siempre están bajo supervisión humana, si sufren cualquier problema técnico obliga a desplazarse al lugar para subsanarlo.

Sirva también como ejemplo los taxis autónomos de Cruise, que hace unos días y en la misma noche, cuatro de ellos cortaron total o parcialmente varias calles de la ciudad. Lo que se tradujo en coches si poder avanzar por dichas vías, y el cambio de ruta de un autobús de transporte público.

No es la primera vez, ni tampoco la más grave: uno de estos robotaxis ya ha provocado un accidente con heridos y en otra ocasión al que cortó el paso fue a un cambión de bomberos que acudía a una emergencia.

Temas