Publicidad

28 segundos en los que años de avances en la seguridad de la Fórmula 1 salvaron la vida de Romain Grosjean

28 segundos en los que años de avances en la seguridad de la Fórmula 1 salvaron la vida de Romain Grosjean
11 comentarios

Es muy humano. Cuando pasa algo positivo que no terminamos de entender tendemos a llamarlo milagro, especialmente en ese momento de euforia justo después de haber sido agraciados. Ayer en Baréin la Fórmula 1 rozó la tragedia, y es cierto que hubo cierta dosis de fortuna para salvar la vida de Romain Grosjean, pero detrás hubo años de mejoras en seguridad.

La primera el halo. Implantado en 2018, ya ha habido varias acciones en la que ha sido decisivo para evitar golpes en las cabezas. Pero por primera vez se puede decir sin ningún temor a equivocarnos que el halo salvó una vida en Baréin. Sin él, Romain Grosjean hubiese recibido todo el golpe del guardarraíl sobre su cabeza.

El halo, la célula de supervivencia y la ropa ignífuga fueron clave para salvar a Grosjean

Grosjean Barein F1 2020 3

El halo, que el propio Grosjean, como presidente de la GPDA, la asociación de pilotos, insistió más que nadie en implantar, se mostró en Baréin en todo su esplendor. Tanto para lo bueno como para lo malo. En el segundo 1 del accidente evitó que la cabeza de Grosjean sufriese un impacto brutal que a buen seguro no hubiese podido soportar, pero en los otros 27 segundos fue un enemigo.

El artilugio que antes le había salvado la vida ahora dificultaba a Grosjean escapar de su coche en pleno incendio. Aquí sucedió el primer golpe de suerte: el piloto no perdió la consciencia pese al brutal impacto, y eso fue crucial. Solo él podía sacarse a sí mismo del infierno que se había desencadenado en la curva 3 de Baréin.

Grosjean Sakhir F1 2020

En este punto conviene recordar que los monos de la Fórmula 1 son ignífugos, pero lógicamente tienen una limitación de tiempo muy marcada. Como máximo, pasan pruebas de entre 600 y 800º durante unos pocos segundos. Es imposible que uno de estos monos aguante más de medio minuto. Grosjean salió del infierno a los 28 segundos.

La preparación física del piloto fue clave también. Fue suerte que estuviese consciente, pero aún así tenía que escapar de un amasijo de fibra de carbono que estaba en llamas. Grosjean intentó zafarse del halo por debajo, pero no fue capaz y se lanzó directamente por arriba, aún sabiendo que tendría que superar la valla y el fuego. Su sangre fría en un momento tan delicado es inspiradora.

Haas Sakhir F1 2020

Si nos fijamos, Grosjean salió de lo que quedaba de su coche descalzo del pie izquierdo, y moviendo las manos. No es que estuviese asustado, es que se le estaban quemando. La ropa interior de los pilotos, y los guantes, también deben ser ignífugos. Es algo que por comodidad algunos corredores se han saltado en el pasado, y la FIA ha castigado con fuertes multas. Ahora saben por qué.

El accidente de Grosjean además sirvió para hacer una prueba extrema de la célula de supervivencia de la Fórmula 1. Nos referimos a eso que quedó incrustado contra las vallas de Sakhir, calcinado pero aún intacto. Fueron el halo y ese minúsculo habitáculo en el que va el piloto los que salvaron la vida de Grosjean.

Haas Barein F1 2020

Todo el resto del coche se desmontó como si se tratase de cartón, pero la célula de supervivencia mantuvo a Grosjean intacto. Por último, cabe destacar la labor de Alan van der Merwe y el doctor Ian Roberts, los pasajeros del coche médico que no dudaron en acercarse al infierno lo más rápido posible para sacar a Grosjean con vida.

El impacto fue de 53 G a 221 km/h. Potencialmente letal. Pero las sofisticadas medidas de seguridad de los monoplazas, la habilidad de Grosjean, la rápida atención de los servicios de auxilio y, por qué no decirlo, cierta fortuna permitieron que el francés haya pasado la noche en el hospital lamentando tan solo quemaduras en manos y pies. Los milagros no existe, pero aquí se consiguió uno.

El guardarraíl de Sakhir, en el punto de mira

Grosjean Barein F1 2020 2

Pero que Grosjean esté bien no quiere decir que no haya nada que aprender de este accidente. De hecho, la FIA tiene ahora mucha tarea por delante estudiando lo que queda del Haas. Serán meses largos, porque este ha sido un accidente mortal, solo que con final feliz. A priori, parece que todo lo que tiene que ver con el coche funcionó.

La única duda la desprende el halo. No, nunca más nadie debería pedir que se quite este sistema de los monoplazas. Ayer salvó la vida de Grosjean, pero sí se debería trabajar en una mejora que facilite el escape del piloto. Lo vimos también con el vuelco de Lance Stroll y todo lo que le costó salir reptando del monoplaza. Pero antes de eso, el halo también le salvó de un buen coscorrón.

Stroll Barein F1 2020

Otra cosa a revisar es por qué el coche explotó. Hacía años que no veíamos un incendio así en la Fórmula 1. Por roturas de motor, o por repostajes erróneos en su época, sí que es más frecuente, pero no una explosión como la que vimos en Sakhir. Los depósitos de combustible de la Fórmula 1 están preparados para que esto no pase.

Están hecho de kevlar y tiene varias capas para evitar incendios. Pero es que incluso cuentan con un sistema de espuma especial que ocupa el 2% de la capacidad del depósito, y que evita la propagación de las llamas. La FIA tendrá que investigar si falló algo o si directamente este golpe estaba fuera del rango que soportan estos depósitos.

Haas Barein F1 2020 2

El principal foco de atención es la valla. En la Fórmula 1 es ya una tendencia que los puntos críticos de los circuitos estén protegidos con el mejor material posible, pero en zonas en las que se considera que no puede haber accidentes se ponen barreras de hormigón o, directamente, guardarraíles. Donde Grosjean se estrelló nadie podía haber previsto un accidente, pero pudo ser fatal.

Si este accidente marca un antes y un después en algo, debería ser en eso. En cubrir bien cada tramo de los circuitos por inofensivos que parezcan. Y tampoco estaría mal vigilar las escapatorias de asfalto, o de arenas en este caso. De nuevo un coche descontrolado no ha tenido ninguna ayuda externa para frenar un poco antes del impacto. Pero esa parece una batalla perdida.

En Motorpasión | Probamos el nuevo Hyundai i30: el compacto estrena mecánicas mild-hybrid que mejoran sus prestaciones y se gana la etiqueta ECO | Primer contacto con el Hispano Suiza Carmen Boulogne: el superdeportivo eléctrico español de líneas clásicas con 1.114 CV

Temas

Publicidad

Publicidad

Publicidad

Inicio