
En el llamado subcontinende indio viven 1.210 millones de personas, 210 millones más que en 2000. La superpoblación es un problema y se intenta atajar de diversas maneras. El sentido común nos dice que una pareja con un hijo baja en una persona el censo cuando mueran los padres, dos hijos lo mantienen y tres o más lo aumentan.
Una de estas medidas para incentivar a la esterilización voluntaria es un sorteo del distrito de Jhunjhunu, donde, entre otras cosas, regalarán un Tata Nano. Hablamos de un lujo para la millones de personas, aunque en Europa lo veamos como una forma de contener la población visto desde un punto de vista macabro (por su nivel de seguridad).
En China ya estamos viendo cómo la prosperidad está llevando a la población a comprar coches masivamente, y en la India este fenómeno va con retraso pero se va sucediendo. Los indios pobres no se pueden permitir nada mejor que un Nano, de hecho, suelen viajar en motocicleta, lo cual es más peligroso sin lugar a dudas.








