
La industria del automóvil atraviesa por un mal momento, eso no se le escapa a nadie. Las 800.000 unidades vendidas durante 2011 están por llegar, y sin una mejora en la situación económica del país, no parece que los datos vayan a mejorar de la noche a la mañana.
Sin embargo, existe un oasis en el que todas las marcas quieren hacer parada, los SUV, especialmente los compactos. Desde el año 2000 es el segmento que más ha crecido, no sólo en nuestro país, y pocas marcas hay ya que se hayan resistido a incluir un vehículo de estas características en su gama.
No obstante, a pesar de que parece que gustan a una buena parte de los consumidores, se palpa en la opinión general un reproche hacia estos vehículos, ya sea por su altos consumos, su tamaño demasiado grande para cuidad, o lo contradictorio que resulta que alguien se compre un coche con supuestas capacidades camperas para después no usarlas jamás.











