Estas imágenes son de la Interestatal 675 en Ohio (EEUU), y son el testimonio gráfico de un auténtico milagro. La grabación está hecha por un coche de policía, que va persiguiendo a Brennan S. Eden, de 19 años. El chico iba conduciendo como mínimo a 160 km/h de acuerdo a los testigos.
La persecución llega a su punto más caliente cuando el 1985 Pontiac Firebird de Brennan se echa a la izquierda, abandona el asfalto y pretende escapar por la mediana. No contó con el factor trampolín. El coche fue catapultado contra el pilar del puente como si un proyectil medieval de asedio.
El coche reventó, se partió en tres pedazos y el conductor salió despedido. No sé si lo más alucinante es que ningún usuario de la autopista saliese herido, o que Brennan sobrevivió y ahora lucha por su vida en el hospital. Por lo visto, Darwin también se toma vacaciones en agosto. “P’haberse matao”.










