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American Cars Platja d'Aro 2008 (Parte IV)

American Cars Platja d'Aro 2008 (Parte IV)
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Aún quedaban algunas imágenes por publicar del American Cars Platja d’Aro 2008 y aquí están. En ellas podemos ver como la primera generación del Ford Mustang estuvo presente con casi todos sus años (y aún se me escapó un Fastback del ‘67).

También vemos que los Pontiac Firebird Trans Am eran también bastante numerosos en esta concentración, con varios representantes de varias generaciones. Pero vayamos a uno de los clásicos que vimos de pasada en la primera parte, como el 1954 Cadillac Coupe De Ville, del que lamentablemente no pude tomar muchas fotos por la maldita lluvia, que sí hizo acto de presencia en sábado tarde.

Cadillac Coupe De Ville

Los coches americanos, sobre todo los clásicos, siempre han tenido fama de ser enormes barcos y con el Cadillac Coupe De Ville se puede enterder el por qué de esa fama. Para definirlo a lo bruto, es simplemente un portaviones con ruedas.

Soy bastante malo para dar medidas a ojo, pero para que os vayáis haciendo una idea, lo que tiene al lado aparcado es un Lincoln Navigator, un mostrenco de alrededor de 5,3 metros y os puedo asegurar que a su lado parecía un SUV de los de andar por casa.

Ya os digo, soy malo para ese tipo de calculos, pero si no rozaba los seis metros de largo, cerca se quedaría. Aparte de lo exageradísimamente ancho que es. Pero eso sí, todo lo desmesurado que es en cuanto a medidas lo tiene de bonito. De los coches que más me gustaron de los que había por allí.

Chevrolet Bel Air

Por último, uno de los que todavía no habíamos visto ninguna imagen, este Chevrolet Bel Air de segunda generación. Siempre he pensado que la primera generación, sobre todo los Hard Top y concretamente el del ‘57, son unos de los clásicos más bonitos que ha parido América, pero tras ver a éste en persona, la cosa no ha cambiado mucho pero sí que ha cambiado respecto a él.

La trasera compartida con el Chevrolet Impala siempre me ha parecido demasiado ostentosa, por llamarlo de alguna forma. Las carrocerías en aquellos años estaban llenas de apéndices y aletines, sobre todo en la trasera, una parte que siempre me ha parecido demasiado recargada.

Pues visto en persona ganan y mucho, a pesar de lo que puede parecer en las fotos. Su color no es que se pudiese decir que sea de los más vistos, pero un clásico como éste, para una boda viene de lujo.

Y por supuesto, su tamaño es acorde a los estándares de la época. Enorme.

Y hasta aquí puedo leer. Una año más, lo vuelvo a repetir. Si vives cerca es una de esas concentraciones que no hay que perderse. Así que id reservando el primer fin de semana del próximo mes de junio, porque si no me equivoco, por ahí andará la próxima.

Fotos | SandMan
En MotorPasion | American Cars Platja d’Aro 2008 (Parte I), American Cars Platja d’Aro 2008 (Parte II), American Cars Platja d’Aro 2008, las fotos (Parte III)

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