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The Slow, Inevitable Death of American Muscle

The Slow, Inevitable Death of American Muscle
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Siempre he visto el arte abstracto como una forma de expresión en la que la mayoría de las veces, sus creadores son los únicos que entienden realmente lo que quieren expresar con su obra.

No es el caso de Jonathan Schipper. El nombre de su última obra deja muy claro a lo que se está refiriendo: “La lenta, inevitable muerte del American Muscle”.

Con ese identificativo nombre, ha presentado su obra en el NEXT Art Fair de Chicago, consistente en dos Pontiac Firebird clásicos, enfrentados el uno al otro, y colocados en una especia de máquina de tortura automovilística, que con movimientos casi imperceptibles al ojo humano, va acercando ambos coches hasta aplastarlos el uno contra el otro.

La potencia de la prensa hidráulica hace que ambos coches hayan quedado para el desguace y por la pintan que tenían en un inicio, parecían utilizables casi al 100%.

Supongo que esta obra será una especie de protesta sobre la industria del automóvil americana y ahí si podría tener sentido, pero si va orientada hacía la industria de inicios de los años ‘70, creo que ha llegado un poco tarde.

En caso de ser la primera opción, igual también va algo desencaminado, pero no del todo. Si bien, la escasez del petróleo y los níveles de emisiones son un hecho a paliar en corto y largo plazo, es sabido por todos que América no ayuda mucho en ello. Y ahí es donde se le podría dar la razón.

Pero si su protesta va dirigida hacía la mengua en el poderío de la potencia americana respecto a rivales europeos y japoneses, hay diferentes coches que pueden desmontar su teoría. Coches como el Cadillac CTS-V o el Chevrolet Corvette ZR1 son dos ejemplos de que no está todo dicho en los USA. Pero bueno, como en todas las cosas de este mundo, los gustos varían dependiendo de la visión de cada uno.

El caso es que parece que para hacer algo así, destrozar dos coches clásicos, sean cuales sean sin importar marca y modelo, no es la mejor opción. Pero ya sabemos que el arte es tan subjetivo que algunos lo verán bien mientras que otros lo contemplen horrorizados…

Aquí os dejo el vídeo del proceso, pasado a cámara rápida. Es francamente doloroso ver a estos pobres coches retorcerse el uno contra el otro.

Un saludo para Tronxo.
Vía | Autoblog.nl

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