Vivimos en una época un poco aburrida en lo que a colores de coches se refiere. A diferencia de lo que ocurría hace décadas, nos cuesta salir de los clásicos blancos, grises y negros, pero también es verdad que ciertas alternativas están ganando algo de peso desde hace unos años. No me refiero a colores que salgan de lo común, sino a tipos de pinturas, como las mate, que cada vez son más populares.
Durante un tiempo, las pinturas mate estuvieron reservadas para los modelos más exclusivos del mercado, pero se han ido extendiendo al resto de segmentos y hay marcas que han apostado muy fuerte por ellas, como CUPRA, que ha conseguido que esta particular pintura sin brillo gane presencia en nuestras carreteras. El problema es que este tipo de pinturas son muy delicadas y hay que tener cuidado para no estropearlas. Eso incluye el proceso de limpieza.
Una pintura muy bonita, pero muy delicada
Son muchos los que prefieren la pintura mate a las brillantes o las metalizadas. Lo cierto es que este tipo de acabado sin ningún tipo de brillo llama mucho la atención e incluso resalta más las formas y las líneas de los coches, por eso se suele utilizar en modelos deportivos, aunque cada vez más fabricantes generalistas ofrecen en su catálogo de colores estas opciones.
Eso sí, hay que tener claro que, si se elige una pintura mate, no vale con cuidarla igual que una pintura convencional porque es más delicada. Una sencilla caca de pájaro puede arruinar el acabado mate y hacer que la zona donde ha caído se quede brillante; también daña la laca de una pintura convencional, pero el daño más rápido en una pintura mate, por lo que hay que darse mucha prisa para limpiarla cuanto antes.
Precisamente, el proceso de limpieza también debe ser especial. Bajo ningún concepto se puede meter un coche con pintura mate en un autolavado de rodillos porque las cerdas de los cepillos arañarán la pintura y esos pequeños arañazos se verán brillantes y destacarán mucho sobre la pintura mate.
Ahora que ha dejado de llover y muchos se están lanzando a limpiar el coche, por fin, sobre todo, después de varias semanas de llevarlo sucio tras las lluvias de barro por culpa de la calima que hemos tenido en muchas zonas de España, tampoco se puede utilizar directamente una esponja o un trapo para quitar esos restos de barro.
En las pinturas mate es crucial “ablandar” la suciedad para poder eliminarla de forma segura, es decir, hacer un pre lavado. Basta con ir a un lavado a presión y darle con la hidrolimpiadora para mojar bien toda la pintura y que se vaya desprendiendo la porquería, siempre con la lanza a una distancia de unos 40 cm.
Cuando esté todo bien mojado, puedes utilizar una esponja, un trapo de microfibra o un guante de limpieza para quitar bien los restos de arena, sin presionar demasiado.
El siguiente paso es enjuagar y por último hay que secar. Si dejas que el coche se seque al sol, van a quedar manchas de cal en toda la carrocería porque en las pinturas mate se notan mucho más que en el resto. Utiliza una toalla de secado, dejando que se deslice sobre los paneles de la carrocería, una vez más, sin hacer presión ni frotar.
Ojo, también puedes hacer todo esto con cubos de agua y un jabón específico para pinturas mate (o mínimo con PH neutro), pero es más caro, lleva más tiempo y hay que tener sitio para hacerlo: la calle no es una opción.
Imágenes | Volkswagen, CUPRA y Kia
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