
Llevo años y años escuchando hablar de la llegada de los coches chinos a Europa, pero la realidad es que todavía no conozco ninguna marca que se venda en nuestro país. Se ha hablado y especulado mucho sobre ellos, sobre los niveles de calidad que darán, sobre algunos modelos “sospechosamente” muy semejantes a otros europeos y sobre seguridad.
El principal problema con el que los coches chinos se encontraban a la hora de intentar entrar en el mercado europeo, venía por el lado de la seguridad. Hasta ahora, la mayoría de ellos suspendían en las pruebas de seguridad, tanto activa como pasiva. Pero digo hasta ahora, porque la cosa parece estar cambiando.
Hoy se han hecho oficiales los datos de las nuevas pruebas de choque EuroNCAP, y hay dos modelos de Geely que han conseguido ni más ni menos que cuatro estrellas. Esto les sitúa muy cerca de muchos modelos europeos que tienen cinco, y al mismo nivel que algunos otros que todavía se quedan en cuatro. Las mismas estrellas que los Fiat Panda, Jeep Grand Cherokee, Jaguar XF y Renault Fluence ZE que tanto conocemos.





Los obstáculos a la compra de Volvo por parte de Geely (o Zhejiang Geely Holding Group Co.) van tumbándose uno detrás de otro. El último en ceder y dar el visto bueno ha sido el Gobierno de China, que autoriza la operación. Dicha operación es de 1.800 millones de dólares.
