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¿Cómo es el árbol genealógico del Toyota GT 86?

¿Cómo es el árbol genealógico del Toyota GT 86?
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Con el desvelo ayer del nuevo Toyota GT 86, el fabricante de los elipses vuelve a una época tristemente descuidada, la de los deportivos. Es un coche que no sale precisamente de la nada, aunque ahora parezca todo lo contrario, la marca tiene un buen historial al respecto, pero hay que desempolvarlo un poco.

Voy a hacer una pequeña retrospectiva hacia el pasado de Toyota, y empezaremos en 1965, cuando apareció el Toyota 2000GT, y acabaremos en el día de hoy, por el momento. Se supone que no es el único deportivo que aparecerá, el Supra de quinta generación debería aparecer antes de 2013 porque se volvió a registrar comercialmente dicho nombre.

También aprovecharé para echar un poco de luz sobre la confusión que hay de modelos. Hay quien piensa que el GT 86 reemplaza al Celica, o al Supra, y eso no es así. Desde luego en la gama actual no reemplaza a nadie, desde el fin de la comercialización del MR2 en 2007, Toyota no ha hecho un solo deportivo.

Toyota 2000GT (1965)

Toyota 2000GT y Celica, los orígenes

Considerado como el primer supercoche japonés, se produjo muy poco, durante 3 años (67-70), y menos de 400 unidades. Ya tenía motor delantero (2.0 L6 de 150 CV) y propulsión trasera. Era capaz de alcanzar los 217 km/h y en su día se le llegó a comparar con el Porsche 911. Hubo un descapotable para la película de James Bond “Solo se vive dos veces”.

Casi como un reemplazo, aparece el Toyota Celica, un coupé más asequible, pero con la misma filosofía constructiva y motores de cuatro cilindros. Estéticamente es un coche demasiado japonés, se vendió fundamentalmente en su país y en Norteamérica, donde se le llegó a considerar como el Mustang Celica.

En 1977 aparece la segunda generación del Celica, muy breve en el tiempo, hasta 1981. Un año después, le sale un tope de gama, denominado Toyota Celica Supra, que se distingue por ser más lujoso, con motores de seis cilindros en línea, para rivalizar con la saga Z de Nissan por entonces. En esta generación hubo un convertible.

Toyota Celica Supra (1982)

Los años 80: Celica Supra, Celica y Supra

La tercera generación del Celica, de 1981 a 1985, sigue yendo a más, llegó a tener un motor 2.4 (récord de cilindrada para Celica) e incluso una versión de competición de 320 caballos. También tuvo su versión Celica Supra —en imagen— con motores L6 de 2.0 a 2.8 litros. Al igual que el primer Celica Supra, era un poco más grande que el Celica.

Pero se acabó decidiendo que había que dividir la gama en dos, para cubrir mejor a los clientes de menos poder adquisitivo, y de paso, mejorar la imagen GT de la marca. En 1986 se produce la escisión, Celica por un lado, Supra por otro, el apellido se convierte en modelo, y cambia la filosofía una vez más. Los Celica se quedaron en los rallys.

El Celica pasó a ser un coche de tracción delantera, pero con la suspensión trasera independiente. Tuvo versiones de tracción total (All-trac) y también tuvo un motor turbo. Medía 4,4 metros de largo. El Supra mantuvo la propulsión, creció en dimensiones y la diferencia estética era considerable, hace 30 años de eso.

Toyota MR2 (2006)

El Toyota MR2

Pero antes de ir a más, sería un delito pasar por alto dos modelos. El fabricante volvió a sorprender a propios y extraños al sacar a la luz el Toyota MR2 en 1984, desarrollado en parte con Lotus, no por Lotus. Bajo peso, propulsión trasera, motor central, motores pequeñitos pero matones y dos plazas. En otras palabras, un juguete para divertirse.

En sus dos primeras generaciones fue un coupé, en la tercera un convertible, pero mantuvo el motor central y un peso alrededor de 1 a 1,1 toneladas. Se produjo hasta 2007, y es considerado como uno de los mejores deportivos japoneses por la crítica. Llegó a tener motores de más de 200 caballos en Japón.

Eso sí, llegaron a hacerle cambios para que no fuese falta ser un piloto para conducirlo, llegó a ser muy sobrevirador y juguetón. Si no es el último Toyota con faros escamoteables (W20 1989-1999), debe ser de los últimos últimos. El último —en imagen— ya tenía faros convencionales, y un motor más normalito, con 140 caballos.

Toyota AE86 Trueno (1984)

Toyota AE86

En la quinta generación del Corolla hubo dos variantes interesantes, el AE85 (ハチゴー o hachi-go) y el AE86 (ハチロク o hachi-roku). El primero tenía una vocación más económica y menos potente, el segundo era más deportivo. Los Levin tenían faros fijos y los Trueno los tenían escamoteables, las cuatro combinaciones son posibles. Por cierto, los palabros en japonés significan 8-5 y 8-6, respectivamente.

En los dos casos, hablamos de coches compactos, y con propulsión trasera, y motores 1.6 en línea, longitudinales, de hasta 130 CV, y con suspensión independiente trasera por eje rígido con resortes helicoidales. Al ser tan livianos —como el MR2— eran muy divertidos de conducir y más de un chicharrero o palmero podrá corroborarlo a día de hoy. ¿Verdad, chicos? Duraron de 1983 a 1987.

De hecho, el AE86 es un coche conocidísimo en el mundo del drift y se iconizó con la serie de anime Initial D, de la que os hablamos hace unos años. Es el modelo más cercano ideológicamente al GT 86, solo que el moderno tiene motor bóxer y pesa un poquito más, 25 años de evolución aparte. Estos coches se vendieron en Canarias y están muy cotizados, sobre todo en la Península.

Toyota Supra (1986)

Toyota Supra, el buque insignia

En mayo de 1986 aparece el Toyota Supra como modelo independiente, más cercano al concepto de GT americano. Si nos fijamos, es sospechosamente similar al Pontiac Firebird o Chevrolet Corvette de la época. Todos sus motores fueron L6 (2.0, 2.5 y 3.0), pero solo se exportaron los 3.0 (7M-GE 203 CV y 7M-GTE 233-238 CV) fuera de Japón.

Se consolida como coche de gama más alta, por tamaño (4,6 metros de largo), equipamiento (climatizador automático, suspensión TEMS, ABS, asientos de cuero/calefactados, tablero digital (solo JDM), techo targa opcional, control de velocidad de crucero, ordenador de a bordo, etc), potencia, prestaciones (más de 245 km/h)...

De 1992 a 2002 tenemos la cuarta generación, carne de tuning, con el famoso motor biturbo de 330 CV como tope de gama. Su final vino por las normativas de emisiones, pero por prestaciones, comportamiento, equipamiento… era un coche muy respetado incluso por los europeos. Es sumamente potenciable, como los Nissan GT-R (los Z se quedaron ya por debajo).

Toyota Celica (2000)

El final de una época, o un breve paréntesis

La primera década del Siglo XXI supuso la retirada de los tres deportivos que quedaban: el Celica, el Supra y el MR2. La marca quiso orientarse a más generalista (vender más) y las versiones de altas prestaciones fueron saliendo de los catálogos. Se llegó al absurdo (que permanece hoy) de que el todoterreno Land Cruiser es el más potente.

El Supra muerde el polvo en agosto de 2002, el Celica en abril de 2006 y el MR2 en julio de 2007. ¿Y el Auris D-CAT? Bueno, diesel, tracción delantera, motor delantero, 177 CV, suspensión independiente… Yo no considero a eso un deportivo, sino un compacto con potencia, y se tiende a confundir las dos cosas. Los Toyota Paseo y Yaris TS son utilitarios marchosos, no deportivos.

Afortunadamente, el presidente de Toyota, Akio Toyoda, es un quemao, y llega a la vicepresidencia ejecutiva en 2005. En 2009 le llega la presidencia. A él, fundamentalmente, hay que agradecerle que la compañía vuelva a hacer deportivos. Su mentor, Hiromu Naruse (fallecido probando un LFA) podrá descansar mejor en paz.

Subaru BRZ Concept STI (2011)

¿Dónde encaja el Toyota GT 86 en todo esto?

Ahora mismo, es un coche que tiene poca competencia real en el mercado. En Europa lo más cercano que tiene es el BMW Serie 1 Coupé o el Z4, y en ambos casos, se van mucho en precio. Lo mismo como queramos hablar del Mercedes-Benz SLK más sencillito. Son Premium, sí, pero a nivel de deportividad, sus centros de gravedad son más altos.

Nissan no tiene nada con lo que competir, ni el resto de japoneses, exceptuando a Subaru, que ofrecerá el Subaru BRZ que viene siendo el mismo coche. Está aparte el caso Mazda, que tiene el divertido MX-5, pero por prestaciones ya se queda atrás. El Hyundai Genesis Coupé no puede ignorarse en esta batalla de los coupés divertidos asequibles.

Tampoco podemos compararlo con utilitarios/compactos de tracción delantera, potentes o no, y menos con suspensión trasera de barra de torsión. Es un grave error hacerlo. Aparte del AE86, está el similar Celica T-Sport 1.8 (2001), con 192 CV, pero un poco por detrás en prestaciones y con motor delantero/tracción delantera. No es lo mismo.

En Club Toyota | Toyota 2000 GT, el coche de James Bond, Historia de Toyota (parte 2)

En Motorpasión | Toyota GT 86, ¿Cuándo volverá Toyota a hacer coches deportivos (en condiciones)?

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