Hay una tradición española que siempre me ha llamado la atención: la de mandar un coche al desguace cuando hay que hacerle un mantenimiento de los gordos, aunque no tenga muchos kilómetros y esté en buen estado. Con el paso del tiempo he escuchado a mucha gente decir que no merece la pena gastarse mucho dinero en un coche viejo y que sale más rentable comprar directamente uno nuevo.
Si a esa forma de ver las cosas le sumas un buen momento a nivel económico en el país, el resultado son miles de coches en el desguace que todavía tenían mucha vida por delante. Pasó mucho a finales de los años 90 y durante la primera década de los 2000, en la época de las vacas gordas previa a la crisis del ladrillo. El plan Prever hizo mucho daño.
Los coches no están hechos para acumular polvo en un garaje. Tampoco el Bugatti Chiron
Lógicamente, si el coche está en buen estado, sale más a cuenta hacerle un buen mantenimiento para seguir utilizándolo. Es más barato cambiar el embrague, la distribución y los amortiguadores que cambiar el coche, pero eran otros tiempos y la gente no pensaba así.
Ahora no vivimos una época tan boyante y mucha gente no puede cambiar de coche, por lo que cada vez hay más personas que está descubriendo que los coches no se rompen cuando pasan de los 200.000 km. Si tienen un buen mantenimiento, por lo general, pueden durar mucho más, y no solo hablo de los típicos diésel de hace 30 o 40 años que parece que van a ser eternos.
Bugatti Chiron 8.0L Quad-Turbo W16 with 175,797 km (109,235 miles) on the clock. pic.twitter.com/rb0piWSm5D
— Mileage impossible (@Mileage_impo) January 4, 2026
Si no me crees, te recomiendo echar un vistazo a las publicaciones de ‘Mileage Impossible’ en X (antes Twitter). Muestra coches de todo tipo con auténticas kilometradas. He conocido esta cuenta gracias a un artículo de Carscoops. El protagonista de ese post es un Bugatti Chiron con 175.797 kilómetros.
En líneas generales, no es un kilometraje que quite el hipo, aunque hay gente que vende su coche o lo manda al desguace con menos kilómetros porque considera que tiene demasiado tute. Lo llamativo es que un Bugatti Chiron haya hecho tantos kilómetros porque no es nada habitual en este modelo, ni en ninguno de este nivel.
Lo normal es que un hypercar tenga pocos kilómetros, por un lado, porque es altamente probable que su dueño tenga muchos más coches y los rote tanto que no le da tiempo a acumular tantos kilómetros con cada unidad. Por otro lado, el mantenimiento de un modelo como este es carísimo, así que nadie suele lo suele usar para hacer largos viajes o para moverse a diario.
También hay que tener en cuenta que, como cualquier coche, el Chiron pierde valor en el mercado de ocasión con el paso de los kilómetros, pero la depreciación es mucho más alta que la de otros coches más mundanos, simplemente porque su precio es muchísimo más alto. La depreciación es proporcional a su valor.
Nos gustaría que la explicación de semejante kilometraje en un Chiron fuese que su dueño es un quemado que no tiene nada de lo anterior en cuenta, ni la depreciación ni el elevado coste de mantenimiento de un hypercar, pero lo cierto es que, según apunta Carscoops, es una unidad de pruebas de Bugatti.
Hace solo unos meses, el fotógrafo de coches Alex Penfold publicó imágenes de este Chiron en el circuito de Ascari, en España. El fotógrafo Airmadrid también lo capturó con su cámara en el mismo circuito y en las imágenes que publicó en su Instagram se aprecia el estado en el que se encuentra este Chiron.
Esta unidad es la mejor demostración de lo bien hecho que está hecho el Chiron y de que no fue desarrollado para ser un “garage queen”, el término que los anglosajones utilizan para referirse a los coches exóticos que se guardan en el garaje y no se utilizan para que se revaloricen con el paso del tiempo.
Lo que no sabemos es cuánto habrá costado hacer tantos kilómetros con él. La producción del Chiron comenzó en 2016, por lo que, suponiendo que este Chiron es uno de los primeros que salió de la fábrica de Molsheim, ha hecho más de 17.500 km anuales. Muchos le hacemos menos kilómetros a nuestro coche.
Solo la gasolina que ha necesitado para recorrer esos kilómetros ha tenido que costar un pico, a lo que hay que sumar su mantenimiento, que no es precisamente barato. El Chiron necesita, como mínimo, un mantenimiento anual y, como te contó mi compañera Irene Mendoza, algo tan básico como un cambio de aceite supera los 21.000 euros.
Un juego de neumáticos homologados para rodar a más de 400 km/h asciende a casi 36.000 euros y Bugatti recomienda cambiarlos cada 4.000 km en el Chiron. Y no, no sirve ahorrar poniendo unos neumáticos Wanli.
Imágenes | Mileage Impossible (X)
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