La Fiscalía de Las Palmas ha solicitado la disolución de Moeve (ex Cepsa) y multas por 13,2 millones de euros por un presunto delito de fraude fiscal de 7,7 millones de euros en Canarias, destapado desde Fuerteventura.
La empresa, a través de su filial Petrocan, habría liquidado impuestos entre 2016 y 2021 aplicando el tipo impositivo del fuelóleo (0,56 €/tonelada) en lugar del gasóleo (222 €/1.000 litros), un producto de mayor valor fiscal. La diferencia es abismal: el gasóleo tributa 400 veces más que el fuelóleo.
Moeve, acusada de fraude fiscal
El Ministerio Fiscal solicita en su escrito de acusación la ‘disolución’ de la empresa, una medida excepcional en el derecho mercantil español, que refleja la gravedad atribuida al caso.
Se le acusa de un presunto fraude fiscal de 7,77 millones de euros en impuestos sobre derivados del petróleo entre 2016 y 2021. La compañía, que hoy opera bajo el nombre Moeve tras su rebranding, niega rotundamente las acusaciones y asegura haber recurrido la causa, argumentando que el producto en cuestión (fueloil de uso industrial), no está vinculado a las estaciones de servicio y, por tanto, no estaría sujeto al gravamen que se le imputa.
El fueloil es un tipo de combustible derivado del petróleo que se utiliza habitualmente para la calefacción, la generación de electricidad y los procesos industriales. En general, se consigue vía el refinado del petróleo crudo.
Según la Fiscalía, Cepsa habría utilizado a su filial Petrocan, con sede en el puerto de Las Palmas, para liquidar ventas mayoristas de gasóleo a clientes canarios aplicando el tipo impositivo del fueloil (0,56 €/tonelada), en lugar del correspondiente al gasóleo para vehículos (222 €/1.000 litros). Canarias dejó así de recaudar 7,7 millones de euros.
Una diferencia abismal que, según el Ministerio Público, responde a una operativa "deliberada y sistemática" para defraudar a la Hacienda autonómica.
La acusación no solo apunta a la empresa, sino también a la responsable de Impuestos Indirectos de Cepsa y a tres funcionarios de la Agencia Tributaria Canaria, a quienes se les imputa inacción tras recibir denuncias en 2019 y 2020 de una empresa de Fuerteventura que alertó sobre estas prácticas.
Este escándalo se enmarca en un periodo de transformación para Cepsa, ahora Moeve, que ha intentado reinventarse como líder en transición energética tras ser adquirida vía una OPA por el fondo soberano de Abu Dabi, Mubadala Investment Company, que posee más del 61% del capital.
A priori, parece poco probable que se vaya a disolver Moeve, pero es una buena jugada del Ministerio Fiscla para atraer las miradas y los focos del público sobre lo que, según la fiscalía, es una práctica deliberada de una de las mayores petroleras de España.
Imágenes | Moeve
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