Los aranceles se han convertido en la principal arma política de la Casa Blanca desde que la administración Trump vuelve a gobernar Estados Unidos. Uno de los países más afectados por estos aranceles es Canadá.
A lo largo de los últimos meses, los aranceles que EEUU ha impuesto a su país vecino han fluctuado y el gobierno canadiense parece haberse cansado de tanta amenaza, así que ha decidido empezar a utilizar esos aranceles a su favor: en lugar de comprar aviones de combate a Estados Unidos, podría encargárselos a Suecia a cambio de que la principal empresa de defensa sueca cree miles de puestos de trabajo en Canadá.
Saab crearía 12.600 puestos de trabajo en Canadá a cambio de venderle sus aviones
Canadá está dando forma a un plan para dar la vuelta a la tortilla con la cuestión de los aranceles que le impone Estados Unidos. El país norteamericano necesita comprar aviones de combate, así que su gobierno aprobó una inversión millonaria para comprar decenas de cazas.
El plan inicial era comprar decenas de unidades del F-35 que fabrica la estadounidense Lockheed Martin, principalmente, porque este avión de combate es uno de los más avanzados que existen y porque Canadá ha estado involucrada en el proyecto de este caza desde que hace décadas.
Arriba, Saab Gripen. Abajo, Saab Globaleye.
Sin embargo, todo se torció cuando Trump empezó a imponer aranceles a Canadá. Fue entonces cuando el primer ministro canadiense, Mark Carney, ordenó revisar el plan para comprar nuevos aviones de combate, como respuesta a las políticas arancelarias de Trump. Fue entonces cuando empezó a coger fuerza la idea de que Canadá cambiara de idea y adjudicara la compra de sus nuevos aviones de combate a Suecia, concretamente a Saab, la principal empresa de defensa del país escandinavo.
El modelo escogido sería el Saab Gripen, como señaló a finales de 2025 la ministra de Industria de Canadá, Mélanie Joly, en unas declaraciones en las que aseguró que su país “está muy interesado” en la oferta del Gripen. Eso sí, a cambio de adjudicar esta compra a Saab, Canadá exige una contraprestación en forma de inversiones locales. Así funcionan los contratos de Defensa en Canadá.
En esas declaraciones de Joly, la ministra indicó que esa contraprestación podría llegar a través de nuevos puestos de trabajo que Saab crearía en Canadá. En ese momento se habló de unos 10.000 empleos.
Ahora, según cuenta Infodefensa, la oferta de Canadá se ha concretado en la creación de 12.600 empleos en Canadá si el país norteamericano compra 72 cazas Saab Gripen y seis aviones Saab Globaleye, en lugar de los F-35 estadounidenses.
Aun así, Canadá ya ha pagado 16 unidades del F-35 de Lockheed, por lo que ese contrato no se podría echar para atrás, de manera que, si sale adelante la compra a Saab, su nueva flota estaría formada por 16 F-35 y 72 Saab Gripen.
Sobre este posible acuerdo con Saab, Mélanie Joly ha asegurado que “No podemos controlar al presidente Trump, pero podemos controlar nuestras inversiones en defensa, a quién otorgamos contratos y cómo creamos empleos en Canadá”.
Imágenes | Saab
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