A estas alturas, nadie puede cuestionar que los SUV no son una moda pasajera y que no solo llegaron para quedarse, sino que han cambiado para siempre el mercado del automóvil. Solo hay que fijarse en sus ventas: la cuota de mercado de los todocaminos en España supera, con creces, el 50%.
No es de extrañar, por tanto, que las marcan hayan apostado muy fuerte por este tipo de coches y hayan llenado su catálogo de SUV. El problema es que hay demasiados y la mayoría se parecen mucho, tanto a nivel de diseño como en términos de comportamiento. Digamos que es un formato muy homogéneo y a los fabricantes les cuesta lanzar SUV que realmente se diferencien de sus rivales o, dicho de otra forma, que tengan personalidad.
El Alfa Romeo Tonale es el segundo coche más vendido de la marca en España
Una de las pocas marcas que ha logrado dar una lección de personalidad en el mundo SUV es Alfa Romeo. Lo hizo hace años con el Stelvio porque lograba distinguirse del resto con un diseño exterior e interior cargado de personalidad, pero también con un comportamiento dinámico único, de hecho, lleva una década a la venta y sigue siendo una de las referencias cuando hablamos de dinamismo en el universo SUV porque es de los pocos todocaminos que verdaderamente son deportivos.
Con esa idea de diferenciación muy presente, Alfa Romeo presentó su segundo todocamino en el Salón del Automóvil de Ginebra de 2019: el Alfa Romeo Tonale, un SUV compacto (SUV C) que se posicionaría por debajo del Stelvio y que en ese momento vio la luz en forma de prototipo.
Hubo que esperar hasta 2022 para que llegase a las calles. Para entonces, el segmento SUV C ya era uno de los más populares del mercado europeo y había tantos modelos en esta categoría que el Tonale no lo tenía nada fácil, pero logró destacar por su personalidad, tanto por su diseño como por sus cualidades dinámicas, siguiendo los pasos del Stelvio.
Pero el tiempo ha pasado y el segmento de los SUV C ha continuado creciendo, por lo que el Tonale tiene todavía más rivales que cuando se lanzó. Muchos de ellos son chinos y, aunque se parecen demasiado entre ellos y tienen poca personalidad, juegan con la baza del precio a su favor.
Como la competencia es cada vez más feroz, Alfa Romeo ha decidido renovar el Tonale para que recupere fuerza y se mantenga fresco. El año pasado, la marca italiana se centró en el Junior y fue su coche más vendido en España, por delante del Tonale. Ahora, los responsables de Alfa nos han asegurado que 2026 es el año del Tonale.
No podemos hablar de grandes cambios, pero los hay a todos los niveles: pone al día su diseño exterior, se renueva por dentro, cambia la gama de acabados y también hay novedades en el plano mecánico.
Por fuera, cambia, sobre todo, el frontal. Estrena una parrilla inspirada en la del Alfa Romeo 33 Stradale, el mítico deportivo de los años 60 del que Alfa hizo un precioso “remake” en 2024.
También cambia la ubicación de la matrícula: en el modelo anterior estaba en un lado del paragolpes, pero las normativas de atropello han cambiado y ahora tendría que llevar un portamatrículas poco atractivo para mantenerla ahí, por lo que ha pasado a estar en el centro del paragolpes. Eso sí, Alfa Romeo ha tenido la deferencia de colocarla abajo del todo para alterar lo mínimo posible la estética del frontal.
Aunque no se nota tanto a simple vista y hay que poner atención para darse cuenta, Alfa Romeo ha ensanchado las vías en un centímetro, tanto delante como detrás. El objetivo es mejorar el comportamiento del coche y que, al ser más ancho, tenga más aplomo.
Visualmente, es un cambio que le favorece porque tiene un aspecto más deportivo, pero ya digo que no es algo que se note a simple vista. De hecho, la carrocería es igual de ancha que la del modelo anterior, mientras que la longitud sigue siendo de 4,52 metros (es 6 mm más corto, pero, evidentemente, tampoco se aprecia a simple vista).
Al mismo tiempo, se ha ampliado la paleta de colores con tres nuevas tonalidades: Rosso Brera, Verde Monza y el Giallo Ocre de la unidad probada en la toma de contacto. También se ha puesto al día el catálogo de llantas, con opciones que van desde las 17” hasta las 20”.
Alfa Romeo Tonale: así es por dentro
Por dentro, es prácticamente igual que el anterior Tonale: el diseño del salpicadero es el idéntico y utiliza las mismas pantallas, con un cuadro digital de 12,3” y una pantalla táctil central de 10,25”.
Sí podemos hablar de nuevas tapicerías y molduras, y también de una mejora en la iluminación ambiental. Alfa Romeo señala que ha mejorado la calidad de los ajustes, pero no sabría decir hasta qué punto: me sigue pareciendo un coche bien acabado, con buenos materiales y con un buen ensamblaje de los mismos.
La principal novedad del interior es otra: la enorme palanca de cambios del modelo anterior ha dejado paso a un selector circular que ocupa mucho menos espacio, por lo que la consola central queda mucho más limpia. También me parece más cómodo de utilizar que la palanca. De paso, ha quedado sitio para poner una nueva bandeja de carga inalámbrica para teléfonos móviles.
El resto de mandos siguen en su sitio y eso es una buena noticia porque están muy bien ubicados. Todo queda a mano, hay botones físicos muy prácticos que brillan por su ausencia en algunos de los rivales del Tonale, como los del climatizador o los del volante, y la pantalla central está colocada a una buena altura, además, no es absurdamente grande, me parece que tiene el tamaño ideal.
El cuadro sigue siendo muy completo en información y mantiene el característico marco con doble forma circular, haciendo un guiño a los paneles de mandos de los Alfa clásicos (además, uno de los modos de visualización del cuadro tiene un diseño retro y muestra relojes como los que tenía los Alfa de hace décadas).
Otra cosa destacable son las levas del cambio que hay detrás del volante: son de metal, muy grandes y fijas (no se mueven con el volante), por lo que aportan un toque extra de deportividad al interior. Ojalá tuvieran estas levas muchos coches que son más deportivos que el Tonale.
A nivel de equipamiento, no se le puede poner ningún pero. Está bien dotado, con una buena conectividad, un arsenal de asistentes a la conducción y la posibilidad de tener elementos como los faros matriciales o una cámara de 360 grados que funciona bastante bien,
Como las dimensiones exteriores son casi idénticas a las del modelo anterior, el espacio interior es el mismo. Sin ser el coche más amplio de su categoría, la habitabilidad es más que correcta para una familia o incluso para cuatro adultos, incluyendo un maletero con 500 litros de capacidad, si bien es cierto que ese volumen se reduce hasta los 385 litros en la variante híbrida enchufable.
Alfa Romeo Tonale: así va
Y es que, como el modelo previo, el nuevo Tonale está disponible con tres motorizaciones, una diésel, una gasolina micro híbrida denominada Ibrida y una gasolina híbrida enchufable que se llama Ibrida Plug-In. Son exactamente las mismas mecánicas que antes, pero cambia la potencia de las versiones electrificadas.
¿Por qué? Muy fácil, porque la normativa de homologación europea que cumplen estos motores (Euro 6E-bis) ha cambiado la forma de medir la potencia, de manera que la alternativa microhíbrida 1.5 turbo pasa de los 160 CV del anterior Tonale a los 175 CV del actual, mientras que el híbrido enchufable “pierde” potencia porque pasa de los 280 a los 270 CV.
Digo “pierde” entre comillas porque, en realidad, tiene la misma potencia que antes, pero la nueva normativa la mide de otra forma, por lo que la cifra cambia en la ficha técnica, pero el rendimiento es exactamente el mismo. Con otros modelos electrificados de Stellantis ha pasado lo mismo a lo largo de los últimos meses.
El 1.6 diésel mantiene los 131 CV del modelo anterior, al no estar electrificado, no hay cambios a la hora de medir su potencia. Ojo, hoy por hoy, que un SUV de este segmento esté disponible con un motor diésel también es una muestra de personalidad. No nos engañemos, todavía hay muchos conductores que no necesitan para nada una etiqueta ECO o una etiqueta CERO, pero sí necesitan un buen equilibrio entre rendimiento y consumo, que es lo que ofrece este diésel.
Todos los motores se asocian a una transmisión automática, de siete marchas en el caso de Ibrida y de seis marchas en los otros dos. El diésel y el MHEV son tracción delantera, pero el Ibrida Plug-In es tracción total (Alfa denomina Q4 a su sistema 4x4). La marca también nos ha hablado de un Ibrida Plug-In de 190 CV, pero esta versión no está a la venta en España, de momento.
En la toma de contacto he conducido el Ibrida Plug-In Q4 de 270 CV y al volante no he notado una mejora respecto al modelo anterior. Con este conjunto PHEV, el Tonale sigue siendo rápido (acelera de 0 a 100 km/h en 6,6 segundos) y ágil porque la dirección es rápida, pero no tiene un tacto de conducción tan bueno como el Stelvio, en gran medida, por culpa de la dirección.
Bien es verdad que la dirección del Stelvio es sobresaliente, pero el Tonale no tiene el típico tacto de Alfa: es menos pesada y menos informativa de lo que cabría esperar en un coche de la firma italiana, y más en uno que tiene ese volante, esas levas, 270 CV y un tacto del pedal del freno tan bueno. Se puede decir que la dirección es más Stellantis que Alfa Romeo.
¿Eso significa que es la dirección mala? Para nada, es muy cómoda y, como digo, es más rápida que la de muchos otros SUV compactos, y eso se agradece en el día a día porque la conducción es muy sencilla por la agilidad de reacciones, pero se echa en falta un carácter más deportivo cuando entramos en una zona de curvas, ni siquiera transmite deportividad en el modo de conducción Dynamic, el más deportivo.
En cambio, la suspensión sí es más firme de lo habitual en un coche de este segmento: no resulta incómoda en ningún momento ni le resta practicidad al Tonale, pero es más bien dura y encaja perfectamente con el diseño deportivo (y con el enfoque deportivo) que tiene este coche.
En líneas generales, el Stelvio hace más concesiones a la deportividad, mientras que el Tonale apuesta más por el confort y la versatilidad. Tiene un planteamiento muy familiar que se combina con una enorme personalidad a nivel estético.
Si hablamos de la eficiencia del PHEV que he probado, debo decir que la toma de contacto no ha sido lo suficientemente amplia como para sacar conclusiones del consumo, pero, sobre el papel, las cifras no impresionan porque homologa una autonomía eléctrica de 61 km en ciclo combinado WLTP y la potencia máxima de carga es de 7,4 kW en corriente continua.
En el mismo segmento hay híbridos enchufables con una autonomía eléctrica bastante más amplia (alrededor de 100 km) y con carga rápida en corriente continua (a 50 kW). Alfa Romeo podría haber aprovechado la actualización para dar un paso adelante en esta cuestión.
Lo que sí ha hecho es ampliar la gama con nuevos acabados. Ahora cuatro terminaciones disponibles (antes dos): Tonale, Sprint, Ti y Veloce, a los que se suma la edición especial de lanzamiento Sport Speciale. La opción de acceso es la denominada Tonale y tiene un precio de partida de 40.150 euros con el motor diésel de 130 CV, de 42.800 euros en el caso del Ibrida de 175 CV y de 51.600 euros si se trata del PHEV de 270 CV.
Imágenes | Motorpasión y Alfa Romeo
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