Hace 50 años no existía la aerodinámica en los camiones. Un ingeniero de la NASA en bici cambió las reglas del consumo en carretera para siempre

En lugar de diseñar naves espaciales, un ingeniero de la NASA trabajó en la aerodinámica de los camiones para que dejaran de ser ladrillos con ruedas

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Álvaro Ruiz

Hoy por hoy, la aerodinámica tiene una enorme importancia en la industria del automóvil, pero no siempre fue así. Los primeros coches eran tan aerodinámicos como un ladrillo y hubo que esperar hasta la década de los años 30 para que los fabricantes empezaran a preocuparse por esta cuestión, coincidiendo con el boom de la aviación.

En ese momento, el objetivo no era la eficiencia, como ahora, sino el rendimiento, aunque el diseño de los coches fue evolucionando poco a poco para que la aerodinámica también permitiera optimizar el gasto de combustible. Mientras tanto, la aerodinámica seguía ganando importancia en los aviones, en los trenes e incluso en las motos, pero seguía brillando por su ausencia en otros vehículos: los camiones.

Adiós a los cabinas cuadradas con cero aerodinámica

Todo cambió gracias a Edwin J. Saltzman, un ingeniero de la NASA que, por casualidad, descubrió el mundo de la aerodinámica en los camiones cuando se dirigía al trabajo en su bici en 1973. Mientras pedaleaba, los camiones le adelantaban, pero, lejos de cabrearse, se le encendió la bombilla: Saltzman se dio cuenta de que cada vez que le adelantaba un camión, primero “lo escupía” hacia el exterior de la carretera y luego “se lo tragaba”.

Rápidamente, este ingeniero entendió que era culpa de la mala aerodinámica de los camiones y de cómo cortaban el aire, así que se puso manos a la obra para tratar de mejorar el diseño de los camiones y, de paso, optimizar su eficiencia de combustible.  

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Saltzman convenció a algunos colegas para que le ayudasen y decidieron utilizar una vieja furgoneta Ford para hacer todo tipo de pruebas. Enseguida, esta Ford apenas podía distinguirse porque la recubrieron con láminas planas de aluminio, con esquinas completamente cuadradas, por lo que parecía una caja de aluminio con ruedas. 

La idea era tomar unas mediciones aerodinámicas de referencia, utilizando tiras que se movían con el aire para estudiar cómo se comportaba el flujo del aire sobre este diseño.

Lo siguiente fue modificar el diseño de los paneles para comprobar qué formas ejercían menos resistencia al aire y optimizaban la aerodinámica en un vehículo de esas dimensiones. 

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Saltzman y su equipo probaron varios diseños, desde esquinas redondeadas hasta una parte trasera muy prominente. También llegaron a sellar los bajos de la vieja Ford.

No utilizaron túnel de viento, simplemente daban forma a un diseño y lo probaban circulando por las instalaciones de la NASA. La propia NASA ha publicado fotos de estos experimentos aerodinámicos con ruedas y no pueden ser más llamativas. 

Después de muchas pruebas, consiguieron una mejora de la resistencia al aire considerable, principalmente, con un frontal con formas redondeadas que permitían fluir mejor al aire, en lugar de las formas cuadradas que tenían las cabinas de los camiones de esa época. Solo con este cambio, se redujo la resistencia al aire en un 52%. 

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Otro 7% se logró con los bajos carenados, una solución que permitía también reducir el consumo en carretera de un camión entre un 15% y un 25%, según estimó el equipo de Saltzman.

Cuando lo tuvieron claro, estos ingenieros aplicaron todas estas soluciones a la cabina de un camión. A base de chapa, redondearon el frontal, carenaron la parte trasera para unirla con remolque y eliminar el espacio que quedaba entre estas dos partes del tráiler. También dieron forma a un techo que guiaba el aire hacia el techo del remolque.

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Gracias a este trabajo, Saltzman consiguió reducir lo suficiente la resistencia al aire de los camiones como para conseguir un ahorro de combustible de 6.829 galones al año en un camión que recorriera 100.000 km anuales, el equivalente a 25.850 litros de gasolina, según dice la NASA.

Con el tiempo, especialmente con la llegada de los modelos eléctricos, los camiones están llevando la aerodinámica a otro nivel, tanto de la cabina como de los remolques, incluso incorporan aditamentos aerodinámicos, cómo vórtices en el su parte inferior o faldones para carenar los laterales. 

Imágenes | NASA

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