Compartir
Publicidad
Audi TT 2.0 TFSI quattro S-Tronic: el coupé que adelanta el futuro de Audi, a prueba
Pruebas de coches

Audi TT 2.0 TFSI quattro S-Tronic: el coupé que adelanta el futuro de Audi, a prueba

Publicidad
Publicidad

Hay coches que por alguna razón son unos adelantados a su tiempo, ya sea por su tecnología, su diseño o porque suponen un escaparate perfecto de lo que está por llegar. Es el caso del nuevo Audi TT, que si bien mantiene la esencia del original, anticipa el futuro del fabricante de Ingolstadt en lo que a aspecto exterior y concepto de interior se refiere.

La nueva generación del coupé deportivo más pequeño de Audi apuesta por un diseño más musculoso, con más aristas y menos formas redondeadas. Además, estrena la nueva plataforma modular del grupo VAG, MQB. Lo ponemos a prueba en versión 2.0 TFSI quattro de 230 CV, con cambio S-Tronic de seis velocidades y te contamos todos sus secretos.

Nuevo diseño y mirada Matrix LED

Lejos queda ya el aspecto abombado del primer TT, a favor de una carrocería más agresiva y "cortante". El frontal es la parte más novedosa, mientras que la zaga mantiene en mayor medida esa esencia basada en formas redondas, aunque puesta al día. El modelo, de cortos voladizos, mide 4,18 metros de largo, lo que supone 2,1 centímetros menos que su predecesor, aunque a pesar de ello la distancia entre ejes crece en 3,7 centímetros. También es un centímetro menos ancho (1,83 metros).

Audi TT 2.0 TFSI, prueba

El frontal resulta más interesante si cabe gracias al paquete exterior S-Line (1.830 euros), que incorpora taloneras, parrilla en negro brillante o paragolpes diferentes, difusor incluído. El delantero, por ejemplo, da más protagonismo a las entradas de aire delanteras. Las enormes llantas de 20 pulgadas en diseño multirradio equipadas en esta unidad cuestan 3.335 euros. De serie, la versión 2.0 TFSI quattro lleva llantas de 17 pulgadas, a elegir entre dos diseños sin sobrecoste.

Además de líneas más cortantes y marcadas, el Audi TT estrena una nueva mirada gracias a los faros Matrix LED, que son opcionales (2.615 euros) pero ofrecen la mejor iluminación posible. Constan de doce diodos luminosos en cada faro (y dos reflectores) y entre sus funciones destacan la iluminación inteligente en curva (que puede hacer uso hasta de la información del GPS para anticiparse al propio movimiento del volante) o la posibilidad de atenuar la intensidad de la luz en hasta 64 niveles. Además, con este sistema se incluyen los intermitentes dinámicos, en los que los LED se enciencen de forma sucesiva.

Interior revolucionario

El habitáculo es quizá lo más innovador del modelo, precisamente porque supone una muestra de lo que está por llegar en el resto de la gama. Audi apuesta por un diseño limpio y sencillo, que prescinde de una pantalla en la consola o el salpicadero, a favor del nuevo cuadro de instrumentos Audi virtual cockpit, que lo aúna todo y es completamente configurable. Para nosotros es, probablemente, lo mejor del coche, por lo que representa.

Audi TT 2.0 TFSI, prueba

Al principio puede resultar algo abrumador el hecho de que todo esté concentrado en la pantalla que tenemos delante, en el puesto de conducción, aunque lo cierto es que su uso es bastante intuitivo. Opciones hay muchas, pero lo más importante lo tenemos al alcance de un botón del volante, como por ejemplo dar protagonismo al mapa del navegador o cambiar entre que el display muestre datos del ordenador de a bordo o info de la música.

La pantalla TFT de 12,3 pulgadas protagoniza el cuadro de instrumentos y destaca por unos gráficos muy trabajados y por la rapidez de las animaciones. Nos encanta el hecho de que a través del botón View del volante se pueda reducir el tamaño de los relojes para mostrar a pantalla grande el navegador, la información de la radio o del teléfono. La pantalla general, eso sí, ofrece cuentarrevoluciones y velocímetro en tamaño grande.

Es cierto que esta disposición limita algo el acceso del acompañante al sistema multimedia, aunque la pantalla sigue siendo visible casi en su totalidad para éste. Lo bueno es que en la consola central, precisamente en el lado derecho, hay un mando para regular el volumen del audio y para cambiar de canción, por lo que las "necesidades básicas" están cubiertas.

Audi TT 2.0 TFSI, prueba

El modelo cuenta también con el llamado MMI Touch, que permite introducir destinos en el sistema de navegación (si lo equipa, claro), mediante un mando táctil. Todo lo que hay que hacer es escribir las letras una a una con el dedo (ver detalle); el sistema las reconoce, te las "canta" para que sepas que lo ha entendido y te va construyendo la palabra que busques. Es mucho más cómodo y distrae bastante menos que introducir el destino con teclado, usando el selector circular, opción que también está disponible si así lo queremos.

Realmente interesantes resultan también los mandos del sistema de climatización (ver detalle), integrados en los propios difusores de aire centrales (tres). En cada uno, que incorpora una pequeña pantalla, podemos acceder a dos parámetros, uno modificable a través de la rueda giratoria y otro a través de la pulsación del propio display (velocidad de ventilador, temperatura, recirculación, A/C, etc...).

En el interior también está disponible el paquete S-Line (3.040 euros), que incluye molduras decorativas, inserciones S-Line, asientos deportivos, etc... El volante de las imágenes, de interesante aspecto, incorpora levas y es multifunción, aunque también es una opción (235 euros). Por su parte, el maletero tiene una capacidad de 305 litros y si bien no es demasiado generoso, permite cargar equipaje para dos o tres personas sin problema.

Audi TT 2.0 TFSI, prueba

Lo que ya no resulta tan revolucionario son las plazas traseras, que son muy escuetas. El acceso ya es incómodo, pero es que un adulto tiene que ir encogido, porque el espacio para la cabeza es muy reducido. Para ocasiones puntuales está bien el concepto 2+2, pero para recorridos largos resulta muy incómodo viajar en la parte de atrás. En un Peugeot RCZ, por ejemplo, ocurre lo mismo.

2.0 TFSI: un punto intermedio

Dando vida al modelo encontramos un motor 2.0 TFSI de gasolina que en el momento de lanzamiento era el más asequible alimentado por este combustible, aunque Audi va a introducir un nuevo motor 1.8 TFSI de 180 CV, que conformará el acceso a la gama desde 36.620 euros, dejando a este 2 litros como la opción intermedia de la oferta, antes del poderoso TTS, en el que el mismo bloque desarrolla 310 CV y 380 Nm.

Este motor de cuatro cilindros turboalimentado y de gasolina tiene 230 CV y un par motor máximo de 370 Nm desde las 1.600 RPM. Aunque se ofrece con cambio manual de seis marchas, de serie, nuestra unidad equipa la caja automática S-Tronic de doble embrague, también de seis relaciones, que junto a la tracción quattro, permite un sprint de 0 a 100 km/h en 5,3 segundos y una velocidad punta limitada a 250 km/h.

Audi TT 2.0 TFSI, prueba

En la práctica es un motor agradable, bastante lleno, pero sobre todo, muy refinado. Apenas tiene vibraciones y al ralentí hace tan poco ruido que llegamos a dudar si está o no arrancado. Ahora bien, cuando hundimos el pie derecho el sonido se va incrementando a medida que suben las revoluciones, ofreciendo un sonido muy satisfactorio, complementado por las pedorretas que facilita la caja S-Tronic en las transiciones de marcha a plena carga.

Esta transmisión funciona a las mil maravillas, tanto en modo automático como accionándola manualmente a través del selector de cambio o de las levas incorporadas tras el volante (que son de plástico y bien podían ser de aluminio), ya que es suficientemente rápida y efectiva. Ahora bien, con esta combinación de motor y tracción, no se puede optar por una caja de cambios manual. Para poder equiparla con este motor 2.0 TFSI, hay que prescindir de la tracción integral quattro.

A los mandos del Audi TT 2.0 TFSI quattro S-Tronic

Una vez en marcha salen a relucir sus bondades en ciudad, por donde se mueve bien, hasta el momento en el que encontramos uno de esos baches imposibles de esquivar. Aquí queda claro que llevamos unas llantas enormes y unos neumáticos de perfil bajo (Yokohama en dimensiones 255/30 R20), lo cual se traduce en una reacción seca ante este tipo de irregularidades.

Audi TT 2.0 TFSI, prueba

La suspensión, que en este caso es deportiva S-Line y 10 milímetros más baja que la convencional, resulta firme y permite un comportamiento preciso del coche. Probablemente con unas llantas algo más pequeñas la comodidad de marcha sea bastante mayor, pero claro, a ver quién se resiste a mirar semejantes llantas, que llaman la atención a leguas.

Ya en carreteras de curvas, el nuevo Audi TT transmite un comportamiento neutro, ya que tanto el subviraje como el sobreviraje hay que buscarlos a conciencia para que ocurran. Audi asegura que ha trabajado para que la tracción quattro permita evitar la tendencia subviradora del coche, enviando fuerza al eje trasero y ayudando así a redondear la curva. Como es habitual con este tipo de tracción, el comportamiento en mojado impresiona.

Gracias al Drive Select (una opción de 245 euros), podemos variar la dureza de la dirección, la respuesta del motor, del cambio, de la tracción quattro y de la suspensión (sólo con Magnetic Ride, en nuestro caso la suspensión no se ve afectada), mediante varios modos de conducción: Comfort (el más cómodo), Efficiency (busca reducir consumo y cuenta con Start/Stop y modo "a vela"), Dynamic (el más deporivo), Auto (el coche decide según tu forma de conducción) e Individual (que permite congirurar cada parámetro a tu gusto).

Audi TT 2.0 TFSI, prueba

El sistema de frenos, si bien tiene buena potencia y resulta más que suficiente para un uso normal, quizá no esté a la altura para el que quiera hacer un uso esporádico del coche en circuito, ya que pueden llegar a desfallecer cuando se les exige mucho y de forma continuada. Lo lógico es que quien tenga en mente entrar a pista a menudo y quiera un TT, opte por el más deportivo y explosivo Audi TT S, con mejores frenos.

Entre los sistemas de asistencia y seguridad que puede equipar el modelo destacan el Audi side assist (asistente de ángulo muerto), el Audi active lane assist (asistente de cambio de carril), reconocimiento de señales de tráfico o incluso el asistente de aparcamiento automático, que si detecta un hueco lo suficientemente grande, es capaz de gestionar el giro de volante por sí mismo a la hora de aparcar.

Al acabar nuestra prueba, y a pesar del consumo homologado de 6,6 litros a los cien en ciclo combinado, el ordenador de a bordo nos ha devuelto un consumo de 9,4 litros a los cien kilómetros, después de casi 800 kilómetros al volante, mezclando todo tipo de vías y circulando la gran mayoría del tiempo en el modo Auto del Drive Select, aunque con varios puertos de montaña de por medio y con alguna que otra aceleración enérgica, que quizá el comprador no vaya a realizar tan a menudo.

Audi TT 2.0 TFSI, prueba

Y para acabar, puestos a poner pegas, los pitidos de los sensores de aparcamiento nos han resultado molestos, porque con sólo engranar la marcha atrás ya empiezan a pitar, incluso sin que haya obstáculos en nuestra trayectoria directa. Esto nos ha obligado a desconectar los sensores en unas cuantas maniobras, aunque por supuesto siguen siendo una gran ayuda a la hora de aparcar. Afortunadamente, se ofrece en opción la cámara de marcha atrás por 60 euros más (550 frente a 490 euros), que a nuestro parecer es mucho más útil y seguro que no molesta.

Audi TT: nuestra puntuación

7.8

Diseño exterior8
Diseño interior9
Calidad9
Habitabilidad6
Maletero7
Motor9
Seguridad8
Comportamiento8
Comodidad7
Precio7

A favor

  • Motor enérgico
  • Gran capacidad de tracción
  • Cambio S-Tronic rápido
  • Diseño interior moderno y limpio
  • Genial 'Audi virtual cockpit' (cuadro de instrumentos)

En contra

  • Plazas traseras muy pequeñas
  • Consumos no demasiado bajos
  • Precio elevado de las opciones
  • Pitido molesto de los sensores de aparcamiento
En definitiva, la nueva generación del Audi TT es una propuesta aún más deportiva, más segura y más tecnológica que antes, sin dejar de lado la esencia del primer TT, al que sus formas recuerdan a pesar de la nueva carrocería, de aspecto mucho más moderno. El interior es, sin duda, lo más novedoso del coche, gracias al Audi Virtual Cockpit, que aúna el cuadro de instrumentos y la pantalla del MMI, para dejar libre el salpicadero y la consola y poder ofrecer un diseño mucho más limpio, sencillo y atractivo. Por otra parte, las plazas traseras son tan pequeñas que apenas cabe un adulto.

Además, esta versión 2.0 TFSI quattro ofrece unas prestaciones tan buenas como para plantearte si realmente hace falta un motor más potente. El consumo no es especialmente bajo, pero a cambio tenemos un deportivo que subvira menos que nunca, transmite sensaciones deportivas y es capaz de seguir siendo muy rápido sobre asfalto mojado. Eso sí, la suspensión resulta firme (es la más deportiva), pero es que no se puede tener todo en esta vida. Si el precio no es problema, el nuevo TT es una gran opción.


 

Audi TT 2.0 TFSI

Ficha técnica

Versión probada   2.0 TFSI quattro
Cilindrada1984 cm³ Tipo de tracciónIntegral
Bloque motor4 cilindros en línea CombustibleGasolina
Potencia máxima (CV @ rpm)230 @ 4.500 - 6.200 Capacidad del depósito55 litros
Par máximo (Nm @ rpm)370 @ 1.600 - 4.300 Consumo urbano8,5 l/100 km
Masa en vacío1.335 kg Consumo extraurbano5,6 l/100 km
Velocidad máxima250 km/h Consumo mixto6,6 l/100 km
Aceleración 0-100 km/h5,3 segundos Capacidad maletero305 litros
TransmisiónAutomática 6 velocidades Precio47.415 euros

El coche para esta prueba ha sido prestado por AUDI. Para más información consulta nuestra guía de relaciones con empresas

Fotografía | Javier Álvarez
En Motorpasión | Audi TT 2014

Temas
Publicidad
Comentarios cerrados
Publicidad
Publicidad
Inicio