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Audi RS 6 Avant contra BMW M6 Gran Coupé, comparativa (parte 2)

Audi RS 6 Avant contra BMW M6 Gran Coupé, comparativa (parte 2)
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Si en el Serie 6 Gran Coupé y en los A6 Avant más altos de gama sin los apellidos M ni RS encuentras habitáculos más dignos de coches de superlujo que de Premium alemanes, en estas versiones deportivas todo se lleva un paso más allá. El Audi RS 6 Avant y el BMW M6 Gran Coupé son los buques insignia de ambas marcas, pero entre ellos hay mucha diferencia en cuanto a los interiores, demasiada tal vez.

Ambos interiores son inconfundibles de las marcas a las que representan. En el caso del BMW M6 Gran Coupé, el salpicadero está claramente enfocado a la posición de conducción y destaca la sobriedad de elementos. Una pantalla fija de 10,2 pulgadas, la radio debajo y un climatizador bi-zona de muy fácil funcionamiento. Eso es todo. Eso si, siempre aderezado con los mejores materiales.

En el túnel central elevado que separa las plazas delanteras, el iDrive se sitúa en la zona forrada en cuero que baja desde delante del copiloto, de forma que éste también puede manejarlo. Lo que no debería manejar es la diminuta palanca de cambios y todos los botones que están a su alrededor.

BMW M6 Gran Coupé

Se trata de una serie de mandos que, al igual que en la versión Cabrio que probamos hace unos meses (parte 1, parte 2, parte 3 y parte 4), permiten configurar de forma absolutamente independiente los parámetros de la dirección, suspensión, entrega de potencia y rapidez del cambio. Todo ello se puede pre-configurar en dos perfiles que podemos activar con sólo pulsar el botón M1 o M2 situados en el volante.

El volante es idéntico al del M6 Cabrio, una auténtica maravilla tanto al tacto como a la vista. Tres radios finos y un aro muy acolchado para uno de los mejores volantes que he tenido entre las manos desde que me dedico a esto. Y detrás las levas del cambio muy grandes son muy prácticas. Puedes accionarlas desde la parte inferior o desde la superior del volante, algo que no ocurre en el Audi que peca de unas levas fijas demasiado pequeñas.

Los asientos del BMW son dignos de un capitán de navío, butacas amplias y confortables que a su vez tienen buen apoyo lateral para cuando viene oleaje. Se trata de los asientos opcionales M multifunción, un extra de 2.816 euros.

BMW M6 Gran Coupé

Las múltiples regulaciones eléctricas permiten, además de ajustar el apoyo lumbar y la posición al volante, variar el ángulo de inclinación entre la parte inferior y la superior del respaldo de los asientos. Es como cuando te llaman para hacerte el baquet a medida de tu coche de carreras, pero sin necesidad de acudir a un sastre a que te tome medidas.

Además hay que destacar que en el BMW todo el interior va forrado en un cuero de muy alta calidad, que supera la barrera de los asientos para situarse también por las puertas y el salpicadero, destacando en el conjunto las costuras en color blanco. El toque de distinción es discreto, una M marcada sobre la piel en los respaldos es suficiente.

En las plazas traseras por su parte, encontramos también dos plazas independientes divididas por una consola central muy alta. Claramente es más cómodo que la versión de tres puertas, y el espacio para las piernas es considerablemente más amplio. Salvo personas muy altas que tengan problemas porque la cabeza puede llegar a tocar con el techo, las plazas traseras del BMW permiten viajar en primera clase a cualquier adulto sin ningún tipo de problemas de espacio.

BMW M6 Gran Coupé

La calidad de los acabados es digna de un coche de una gama superior, pero no nos olvidemos por otra parte que este coche está solo un punto por debajo en precio que un Bentley Continental GT por citar uno. La piel es de la máxima calidad, el carbono se reparte por todo el habitáculo y el tapizado del techo en alcántara por 1.439 euros es la guinda a un conjunto que nos trasladará a un ambiente al que la mayoría de mortales no estamos acostumbrados.

En cuanto al Audi, podemos considerarlo un perfecto representante de la marca de los cuatro aros. El estilo del habitáculo es 100% Audi, con un salpicadero más plano que el de su rival. La pantalla en este caso es retráctil y los mandos sobre el túnel central se sitúan de forma simétrica.

Mientras en el caso del BMW el volante es completamente redondo, en Audi siguen sucumbiendo a la moda de los volantes con la parte inferior plana, lo cual no me gusta demasiado principalmente porque en conducción deportiva es más incómodo de manejar. Si a eso le unimos las levas demasiado pequeñas, el BMW es mejor en este sentido.

Audi RS 6 Avant interior

En ambos coches tienes entre los relojes una pantalla de gran tamaño que te da información de todo tipo, desde el navegador hasta el consumo instantáneo, un dato que en ocasiones es mejor no ver si no queremos que nos de un infarto. Personalmente me parece un poco más intuitivo el sistema de visualización de información del BMW, aunque admito que el del Audi es mucho más fácil de manejar que el de su hermano pequeño el A4.

Los asientos en el Audi son unas butacas de una sola pieza con el reposacabezas integrado. De serie vienen forrados en cuero y alcántara, y lucen el logotipo RS 6 en el respaldo de forma más llamativa que en el M6. El cuero con forma de rombos es de serie, aunque en este caso el RS 6 llevaba un paquete firmado por Audi Exclusive cuyo precio puede ser astronómico y que incluía las costuras de los asientos en color rojo a juego con los cinturones de seguridad, también en ese color.

Si tengo que elegir entre ambos asientos, me quedo con los del BMW porque a pesar de no tener una forma tan deportiva como los del Audi, disponen de más reglajes y son más confortables. En ellos además hay que destacar que el cinturón de seguridad va integrado en el propio asiento, igual que en el Coupé y en el Cabrio, dejando claro que este coche deriva de ellos.

Audi RS 6 Avant asientos

Ese detalle de los cinturones de seguridad integrados en el respaldo del asiento también saca a la luz el mayor punto negativo del acabado del BMW. Hablamos de los plásticos que recubren la parte posterior del sistema de cinturones, demasiado duros y toscos. En un conjunto dónde todos los materiales y los acabados están al nivel de una marca de superlujo, ese detalle desentona un poco.

En la parte trasera, el Audi RS 6 Avant vence claramente al BMW M6 Gran Coupé en cuanto a espacio y comodidad. Es algo lógico si tenemos en cuenta que estamos comparando a un familiar con una berlina coupé. El Audi es más agradable en cuanto a distancia libre entre cabeza y techo, aunque en ningún momento el BMW llega a agobiar a los pasajeros de las plazas traseras como ocurre en algún coupé.

El espacio disponible para las piernas es muy similar en ambos casos, y podemos estar seguros sea cual sea nuestra elección, y salvo que nuestro hijo apunte maneras en el baloncesto, no habrá ninguna queja en este sentido.

Audi RS 6 Avant plazas traseras

En cuanto a maleteros, está claro cual va a ser el ganador. El Audi RS6, gracias a su carrocería familiar se lleva esta batalla, ya que con sus 565 litros de capacidad supera en algo más de 100 litros los 460 del BMW que mantiene la línea deportiva de una gran berlina GT. Estaba cantado.

Lo que no me esperaba, era que hubiese tanta diferencia en cuanto a algunos detalles entre un coche y otro. Me explico. El BMW transmite una sensación de calidad muy superior al Audi en aspectos como la ausencia total de ruido. La insonorización del de Munich es sencillamente perfecta.

También marca la diferencia la suavidad del BMW a la hora de abrir y cerrar las puertas gracias al sistema de cierre asistido que automáticamente “chupa” las puertas con solo arrimarlas a la posición de cierre. Nada tiene que ver ese detalle con el tacto y el ruido de cierre normal y corriente del Audi, que no se diferencia en nada de un A6 2.0 TFSI por ejemplo.

Audi RS 6 Avant maletero

Además la atmósfera interior del BMW, con unos acabados excelentes de serie, solo se puede suplir en el Audi a base de extras y talonario. Head-up display por 1.820 euros, el Audi active lane assist 770 euros, el Control de crucero adaptativo que incluye Audi pre sense front 2.280 euros.

En el de Inglostad hay muchas más opciones disponibles que en de Munich, algo lógico sobre todo si tenemos en cuenta que el BMW M6 Gran Coupé cuesta casi 30.000 euros más que el Audi RS 6 Avant, y sobre todo si tenemos en cuenta que el Audi deriva de un modelo bastante común cuyo modelo base cuesta poco más de 43.000 euros.

El modelo base de la Serie 6 Gran Coupé por su parte cuesta algo más de 90.000 euros. Así pues, en el Audi han hecho de un modelo común un coche exclusivo. En BMW en cambio han hecho de un coche exclusivo una berlina deportiva de superlujo. ¿Están claras las diferencias?

Continuará...

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