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2013 Chevrolet Camaro SS Convertible, prueba (parte 2)

2013 Chevrolet Camaro SS Convertible, prueba (parte 2)
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Probé mi primer Chevrolet Camaro en Suiza, haciendo un Bárcenas, y fue el 1978 Camaro 350 automático. No me proporcionó tantas satisfacciones como el moderno, aunque el sonido del 5.7 V8 LM-1 carburado tiene un poco más de carácter. Pero el 2013 Camaro SS ya es otra historia, encima descapotable.

También me he acordado poderosamente del Corvette C6 y aquella mítica presentación en Marsella de 2008 (parte 1, parte 2, parte 3). El motor es el mismo, el 6.2 V8 LS3. Son 432 CV a 5.900 RPM, y 569 Nm a 4.600 RPM con el cambio manual, el automático tiene un poco menos de potencia y el código del motor es L99.

Sus 6.126 centímetros cúbicos de cilindrada, atmosféricos, son lo opuesto al downsizing. Fuerza bruta, sin altas RPM ni turbos. De hecho, es un motor de 16 válvulas, solo dos por cilindro, y con inyección multipunto de gasolina. Es de los últimos de su especie, pero el 2014 Camaro SS lleva el mismo motor.

2013 Chevrolet Camaro SS Convertible

En realidad, el Camaro que se vende en España equivale al Camaro 2SS americano, así que las comparaciones de precio han de hacerse con el mismo modelo, además de considerar los impuestos a uno y otro lado del charco, homologación, aranceles y transporte.

Aunque Chevrolet se va a ir de Europa... los Camaro y los Corvette no se van a ninguna parte. Los que desaparecen son los generalistas. Así el 2015 Ford Mustang no podrá campar a sus anchas contra los rivales europeos (M4, RS5, C 63 AMG, XKR) y el Lexus RC F.

¿Cómo distinguir al modelo 2013? Lo más fácil es fijarse en el retrovisor, que no tiene marco. Las diferencias entre un Camaro europeo y uno americano están en los grupos ópticos, suspensión deportiva de serie (FE4/FE3) los retrovisores exteriores con intermitencia, velocímetro, guardabarros y la pegatina "EXPORT" sobre la centralita del motor.

2013 Chevrolet Camaro SS Convertible

El modelo actualmente a la venta ha cambiado un poco a nivel estético, con alguna mejora de equipamiento y aerodinámica, pero sin cambios mecánicos. Los más listos de la clase se habrán dado cuenta de que el pomo del cambio es como el del ZL1, es una novedad del modelo 2013 para todos los Camaro manuales.

¿Qué hace especial al SS sobre el LS o LT? Para empezar, el motor V8. Además, el SS tiene una suspensión mejorada, frenos Brembo de cuatro pistones, refuerzos estructurales (como la barra de torretas del vano motor) y un sistema de escape Dual-Mode.

En castellano, en conducción tranquila y bajas revoluciones el sonido va un poco más disimulado, pero pisando el acelerador accionamos una válvula que permite un sonido más poderoso y presente. Así, cuando queramos hacer ruido, cualquiera saldrá de dudas en los alrededores, y no lo generan los altavoces.

2013 Chevrolet Camaro SS Convertible

Un coche duro para tipos duros

La versión Convertible pesa más porque lleva unos cuantos refuerzos en los bajos para suplir la inherente falta de rigidez del techo de lona. Casi dos toneladas. A pesar de eso, es un coche muy ágil recuperando, que acelera a 100 km/h en solo 5,4 segundos, dos décimas más lento que el Coupé.

La dirección, pedales de freno y embrague, cambio de marchas y amortiguadores van duros. Los que se decanten por el cambio automático notarán una pequeña mejora de confort pero no se trata de un coche potente para pasear o aparentar. Sería una compra equivocada.

Además, el automático tiene la potencia recortada a 405 CV, dispone de un sistema de desconexión selectiva de cilindros (Active Fuel Management). Ese sistema reduce ligeramente la compresión. De un americano a un europeo solo cambia la programación de la centralita, adaptada a la gasolina de mayor octanaje de nuestra zona.

2013 Chevrolet Camaro SS Convertible

La caja de cambios manual es una Tremec TR6060, diseñada para aguantas las embestidas de tantos caballos. Su accionamiento es duro y mecánico, pero de guiado preciso. Los Camaro europeos tienen la palanca Hurst, con los recorridos más cortitos, algo que se agradece.

No es nada asequible para un novato por la gran fuerza del motor, pero para un conductor experimentado en motores potentes no es más complicado de llevar. Aunque es atmosférico, no hay que confiarse, puede entregar mucha fuerza de forma instantánea, y en según qué situaciones, ponernos en aprietos.

Si no desconectamos el control de estabilidad (StabiliTrak) tampoco es apto para todos los públicos, porque si sufrimos una pérdida de adherencia toca contravolantear. Por ejemplo, tomando una rotonda en apoyo (sin ir rápido), con el asfalto empapado, puede ser muy divertido para el que sabe, y un susto para el que no.

2013 Chevrolet Camaro SS Convertible

Una trasera de armas tomar

Se pueden desconectar del todo las ayudas, cosa que no recomiendo ni en circuito si no se domina el coche con ayudas relajadas. Es el "modo experto". Los neumáticos Pirelli PZero son muy buenos, pero debido a su gran ancho hay momentos en los que la conducción es más delicada. Apenas notaremos deriva, sobre todo con ese perfil.

Ahora bien, os digo que conducir con lluvia este coche es una de las experiencias más divertidas que se pueden tener, insisto, si se tiene habilidad. De hecho, debo admitir que hubo dos ocasiones en las que casi se me va de las manos, pero también estaba tentando a la suerte.

Sobrevira con cierta facilidad, una vez que lo controlamos creemos que se ha terminado, pero se endereza con un latigazo final que nos pone los pelos de punta. Es un coche bastante reactivo. Me parece mucho más fácil hacer que se vaya de atrás, para subvirar solo hay que entrar en una curva muy pasado, y el resto es física.

2013 Chevrolet Camaro SS Convertible

Las reacciones del Camaro son toscas y contundentes, no es como el típico coche de propulsión progresivo, que facilita mucho el mantener un derrape controlado. El Camaro es más exigente con el conductor. La suspensión es la que en EEUU se ofrece de forma opcional, término medio entre los básicos y el paquete 1LE para circuitos.

No hablamos de un eje rígido trasero, sino de un doble paralelogramo deformable, ya es una ventaja directa sobre el Mustang de quinta generación, lo que Ford ha solventado con la sexta generación. Para el que no me haya entendido, no tiene nada que envidiar a un Premium europeo de orientación similar.

En el modelo 2013 fue novedad la dirección asistida electromecánica, en vez de la clásica hidráulica. No tengo nada que criticarle, me pareció precisa y lo suficientemente rápida. Cuanto más deprisa se circula, menos asiste. Toda una bendición a la hora de aparcar, y con una desmultiplicación 16,1:1.

2013 Chevrolet Camaro SS Convertible

Consumo en barriles a los 100 km

Es un coche muy potente, pero el peso le penaliza frente a sus competidores, tanto en las rectas como en las curvas. Alguno pensará que es como cualquier coche americano, un barco. A esas personas les aconsejaría que pusiesen sus prejuicios al día, pues son anteriores al 11-S.

El Camaro es puro placer de conducción, hasta que nos fijamos en el consumo. La media de la prueba es la más alta que he sacado nunca, casi 17 l/100 km, por lo que queda claro que me divertí muchísimo con el coche. Las veces que conduje como un ser civilizado pude bajar de 10 l/100 km, ¡impresionante!

A nivel tecnológico es un motor totalmente superado, pero tiene su encanto. En ese sentido el 5.0 V8 del Mustang es una elección más sensata. Otra posibilidad es rascarse el bolsillo y hacer la conversión a GLP, que no es ninguna tontería, se amortiza mucho más rápido que haciendo lo mismo a un Prius.

2013 Chevrolet Camaro SS Convertible

Tan pronto como volvemos a girar la llave tras repostar, se nos olvida el precio de la sopa y volvemos a estar poseídos por su espíritu americano. De serie no viene con las pegatinas de "Fuck the fuel economy", pero esa es la idea. En ese sentido, es como el Corvette.

El placer de conducir se intensifica con la versión descapotable, que permite disfrutar de la música a velocidades tirando a altas, o comunicarnos con el pasajero sin estar a gritos. Que nos oigan los dos que van atrás ya es otra historia, como en la mayoría de coches de este tipo.

No circulé mucho con el techo puesto, pero reconozco que el techo de lona está bien aislado. Los ruidos vienen más de la zona de los mecanismos que de la capota en sí. En los días de invierno no pasa nada, los asientos vienen calefactados en las plazas delanteras.

2013 Chevrolet Camaro SS Convertible

A la pregunta de "¿Qué tal traccionan esos 432 CV?" la respuesta es bastante bien. De hecho, hacer una salida echando rueda, de las bonitas, no resulta muy fácil. Y como queramos salir derrapando, o es con la dirección girada o con diferencias de adherencia entre lados. Ya veréis en el vídeo, ya...

Si el firme está seco, esas apisonadoras que lleva en el eje trasero (275/40 ZR20) muerden bien el asfalto y nos catapultan. Si no fuese por el corte de inyección, que obliga a cambiar, nos gustaría seguir acelerando hasta el infinito y más allá. No estira tanto como el Camaro Z/28, pero... ¡cómo emociona!

En cuanto a cómo frena, el equipo de serie ya da un buen resultado, pero siempre hay que recordar que eso depende más de las ruedas, y no siempre es fácil parar dos toneladas. De hecho, el índice de carga es superior a 100, algo típicamente de SUV y no de turismos. Volved mañana para la última parte...

En Motorpasión | 2013 Chevrolet Camaro SS Convertible, prueba (parte 1, parte 3)

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