Si no dejamos de emitir CO₂, el futuro pasa por macroplantas que lo capturen: Islandia da el primer paso, pero no es suficiente

Si no dejamos de emitir CO₂, el futuro pasa por macroplantas que lo capturen: Islandia da el primer paso, pero no es suficiente
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La que podría ser la mayor instalación dedicada a capturar dióxido de carbono del aire y depositarlo bajo tierra ha empezado a construirse en Islandia de la mano de la compañía suiza Climeworks. Apodada como 'Mamut', apunta a una capacidad nominal de captura de CO₂ de 36.000 toneladas por año.

Aunque impresionante, se necesitarían un millón de plantas de tamaño similar solo para que la humanidad sea neutral en carbono.

Cuando lo realmente eficiente es dejar de contaminar

La nueva planta contendrá alrededor de 80 grandes bloques de ventiladores y filtros que aspiran aire y extraen su CO₂ , que la empresa islandesa de almacenamiento de carbono Carbfix luego mezcla con agua e inyecta bajo tierra donde una reacción química lo convierte en roca.

El proceso estará alimentado por una planta de energía geotérmica cercana.

Según ha explicado la compañía a Electrek, los costos de construcción de su planta deberían representar "menos del 10%" de la cantidad de carbono eliminado de la atmósfera por el ciclo de vida completo de operación de la planta.

Claro que lo realmente eficiente sería dejar de emitir CO₂ a la atmósfera, pues en la cara B de este método para limitar el ascenso de temperaturas se encuentra el consumo energético y una tecnología cara de desarrollar.

El plan es que la construcción finalice en 18-24 meses y que sea 10 veces más potente que la actual planta que tiene Climeworks funcionando en Islandia desde el año pasado.

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La planta 'Orca'. Foto: Climeworks.

El funcionamiento de 'Orca' (así se llama) se basa en tecnología modular avanzada en forma de unidades colectoras de acero, apilables del tamaño de un contenedor. Estas unidades, explica, son potentes y compactas y ocupan un espacio físico mínimo.

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La planta 'Orca'. Foto: Climeworks.

La planta tiene capacidad de capturar 4.000 toneladas de CO₂ por año, las cuales serán eliminadas del aire "de manera segura" y almacenadas permanentemente a través del proceso de mineralización natural.

Para hacernos una idea de qué significan esas 4.000 toneladas, solo en Arabia Saudí cada habitante emitió más de 20 toneladas de CO₂ en 2020, a razón de 1.000 dólares por kilo.

Pero Climeworks quiere ir más allá y dice que una vez que se lance esta planta, tiene la intención de construir una instalación mucho más grande que capture aproximadamente medio millón de toneladas de CO₂ por año, y luego replicar varias plantas de ese tamaño hacia el final de la década.

Según recoge Reuters, se trata de un negocio bastante lucrativo: la empresa también vende uno de los créditos de eliminación de carbono más caros del mundo, con un costo de hasta 1.000 euros por tonelada, a compradores como Microsoft, Audi y Boston Consulting Group.

El mundo cuenta actualmente con 18 instalaciones de captura directa de aire, según la Agencia Internacional de Energía.

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