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BMW X5 Le Mans, recordando el primer SUV de altas prestaciones
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BMW X5 Le Mans, recordando el primer SUV de altas prestaciones

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Hoy en día hablar de modelos SUV de 600 caballos no es algo descabellado. BMW tiene dos en su gama que rozan esa cifra, el X5 M y X6 M. Mercedes tiene los 65 AMG con 630 CV o el GLE 63 AMG con 585.

Pero todo esto de los SUV de altas prestaciones empezó allá por el año 2000 con un prototipo muy especial que hoy rememoramos, el BMW X5 Le Mans. ¿De qué se trataba? Pues básicamente del X5 de primera generación con un motorazo V12 que había ganado Le Mans.

El prototipo lanzado casi en paralelo al primer BMW X5 de la historia, era básicamente un globo sonda para sondear si tendría sentido desarrollar una versión de altas prestaciones del nuevo SUV. Y lo hicieron a lo grande.

BMW X5 Le Mans concept

El año anterior BMW había ganado las 24 Horas de Le Mans con el BMW V12 LMR, un prototipo abierto que contaba con un motor 6.0 V12. Para mantener la fiabilidad, la potencia del coche de competición se limitó a los 580 CV a través de un limitador de alimentación de aire.

Pero en el caso del BMW X5 Le Mans, al no ser más que un modelo experimental, dieron rienda suelta a la potencia fijándola en unos nada despreciables 700 caballos. Hoy en día salvo que recurras a preparadores especializados en mecánica, no puedes encontrar ningún SUV con esta potencia.

El motor entregaba también un par de 720 Nm a 5.000 RPM. Con semejante potencia y par motor, aquel prototipo paraba el crono del 0 a 100 km/h en 4,7 segundos y alcanzaba 278 km/h de velocidad punta. No está nada mal si tenemos en cuenta que la caja de cambios era manual.

BMW X5 Le Mans

Aunque estéticamente los cambios de aquel prototipo respecto a un BMW X5 de serie podrían llegar a pasar desapercibidos, lo cierto es que bajo aquella carrocería se escondía un juguete de armas tomar, cuya carrocería había sido rebajada 30 milímetros respecto al modelo de serie.

Los escapes en posición central, el rediseño de los paragolpes o las llantas multiradio doradas de 20 pulgadas, así como los espejos retrovisores heredados de los M3 E46, son sus señas de identidad.

En el interior, el amplio y confortable habitáculo con el que BMW conseguía conquistar a los amantes de los habitáculos grandes, había dejado paso a un cockpit de carreras con cuatro asientos backet individuales.

Bajando de los ocho minutos en Nürburgring Nordschleife

Bmw X5 Le Mans Concept

Como decíamos al principio de este artículo, el BMW X5 Le Mans no era más que un prototipo experimental, pero el piloto alemán Hans-Joachim Stuck se puso a los mandos de él en el Infierno Verde para conseguir toda una hazaña.

Con aquel coche consiguió marcar un tiempo en el Nordschleife de 7 minutos, 49 segundos y nueve décimas, convirtiéndose así en el primer SUV que bajaba de los 8 minutos en el trazado alemán.

Aquel motor sonaba a gloria, una melodía de gordoteos de los doce cilindros en uve al unísono que será complicado volver a escuchar. Hoy en dia esos niveles de potencia solo se consiguen a base de motores turboalimentados que, nos guste o no, no suenan ni parecido.

Así pues, el BMW X5 Le Mans fue un coche de vanguardia, un prototipo al que tenemos que agradecer que hoy en día existan SUV de super altas prestaciones capaces de plantarle cara a las berlinas y deportivos más rápidos del mercado.

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