
Curioso, el caso que publicó hace unos días La Opinión de Murcia. Resulta que un hombre conducía bebido un coche que no era suyo y que estaba asegurado a todo riesgo, chocó, hubo unos daños que reparar y la aseguradora se negó a costearlos. Hasta aquí, lo normal que tenemos todos en mente sobre estos casos. ¿Vas bebido y te pegas un castañazo? Pues, como dijo Herodes, el seguro no te cubre.
¿Seguro que es así? En este caso, no. El Juzgado de Primera Instancia de Lorca condenó en su momento a la aseguradora a pagar, la aseguradora recurrió y ahora la Audiencia Provincial de Murcia ha resuelto desestimar el recurso y condenar a la compañía de seguros a correr con los gastos derivados del siniestro, 5.400 euros más intereses, y con las costas judiciales.
¿Cómo se come esto? Pues por la letra pequeña de la póliza, y es que el mundo del seguro nunca dejará de sorprenderme. Ahora te explico un poco más, que hoy vamos a hablar un poco sobre el alcohol en la conducción y, de paso, del caso este de Lorca, que también tiene su intríngulis.





