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Cadenas en spray integradas: la loca solución de Chevrolet que se anunciaba así en 1969

Cadenas en spray integradas: la loca solución de Chevrolet que se anunciaba así en 1969
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Siempre nos ha llamado la atención que mientras en Europa tuvimos que esperar hasta finales del siglo XX para empezar a ver normales lujos como el aire acondicionado o los elevalunas eléctricos, en Estados Unidos la historia era muy distinta. A principios de la segunda mitad del siglo pasado los americanos ya contaban con avances en sus coches prácticamente inimaginables para un conductor del viejo continente.

Tanto es así que Chevrolet ofrecía para algunos de sus modelos equipamiento específico para climas muy fríos. Corría el año 1969 cuando la firma americana lanzaba un anuncio para la televisión en el que se podía ver a un Chevrolet Caprice lucir algunos elementos que hacían más fácil la vida a sus conductores ante las inclemencias invernales.

Una solución que no cuajó (guiño, guiño)

"El Chevrolet Caprice puede hacer cosas que otros coches no", rezaba contundente el comercial. Y es que no le faltaba razón, porque su equipamiento opcional incluía innovaciones como faros ocultos con sistema de lavado o luneta trasera calefactada (con dramatización incluida), pero lo mejor no se veía a simple vista.

"Activa un control en el panel de instrumentos y un fluido que mejora la tracción será rociado sobre las ruedas traseras para mejorar el agarre sobre hielo"

Como si fuera uno de los gadgets de James Bond, el Caprice (y otros modelos de la casa), además de elevalunas, asientos regulables, control de velocidad, aire acondicionado... podía equipar un sistema oculto que rociaba un spray sobre los neumáticos traseros (los que transmiten la fuerza al suelo) para incrementar el agarre de las ruedas sobre nieve o hielo.

Chevrolet Caprices Snow

Este equipamiento opcional tenía el código V75 y nadie podría decir si realmente hacía su trabajo o simplemente fue un reclamo comercial. Durante el '69 se vendieron sólo 2.600 unidades que lo equipaban, la mayoría comprados en grandes lotes por concesionarios, y viendo que no había demanda suficiente dejaron de ofrecerlo.

Para el modelo siguiente, en 1974 Chevrolet lanzó un anuncio que superaba con creces al anterior. En este caso no hablaba sobre equipamiento invernal, sino que se reía en la cara de los coches autónomos con una serie de habilidades que avanzaban lo que el televisivo K.I.T.T. podía hacer entre otras muchas comodidades.

Hoy en día siguen existiendo productos que prometen mejorar notablemente la tracción sobre superficies deslizantes a bajas temperaturas con una simple rociada. Por supuesto, no son productos homologados para su uso ni sustituyen al empleo de cadenas, así que no pienses que comprando un Chevrolet Caprice podrás subirte al Angliru en pleno temporal de nieve.

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