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Ya tenemos a la peor conductora de 2020: detenida circulando en sentido contrario, bebida y con su bebé en el coche

Ya tenemos a la peor conductora de 2020: detenida circulando en sentido contrario, bebida y con su bebé en el coche
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El nuevo año nos vuelve a recordar que sigue habiendo conductores para los que se terminan los adjetivos. Si encaramos el final de 2019 con la noticia de un joven que fue cazado por la policía después de haber subido a las redes una colección de irresponsabilidades, el 2020 se ha estrenado con otra conductora que podría llevarse el premio a la irresponsable del año.

Los Mossos d'Esquadra detuvieron el 1 de enero a una mujer que circulaba en sentido contrario por la autopista AP-7, bajo los efectos del alcohol y con su bebé en el interior del vehículo.

Un combo de insensateces

Cerveza

Según han informado en una nota de prensa los Agentes de la Policía de la Generalitat, la mujer, de 35 años y nacionalidad francesa, circuló durante nada menos que 30 km en sentido contrario por la Autopista del Mediterráneo a la altura punto kilométrico 70, dentro del término municipal de Aiguaviva (Girona).

Fueron varios conductores los que alertaron de que un vehículo circulaba en sentido contrario hacia las 21:30 de la noche; poco después una patrulla localizó el coche y ordenó que se detuviera, pero la conductora ignoró las señales de la policía y continuó la marcha.

Ante esta situación se decidió cortar la circulación de la autopista en sentido sur. Finalmente consiguieron detener a la individua a la altura del kilómetro 40, en el término municipal de Bàscara.

Por si no fuera poco la mujer presentaba "síntomas evidentes de encontrarse bajo la influencia de bebidas alcohólicas", según explican los Mossos, y viajaba además con su bebé, que ocupaba las plazas traseras.

La conductora se negó en reiteradas ocasiones a someterse a las pruebas de alcohol y otras drogas y fue detenida como presunta autora de un delito contra la seguridad vial por conducir temerariamente y por negarse a hacer las pruebas de detección de alcohol y drogas.

En cuanto al menor de edad, fue trasladado a un centro médico para que le hicieran un reconocimiento, y posteriormente fue entregado a sus familiares.

La conducción temeraria está penada con una sanción administrativa de hasta 1.000 euros y la retirada de seis puntos del carnet, y puede llegar a la vía judicial si el conductor o conductora es reincidente, que no es el caso.

Por su parte, la negativa a realizar un control de alcoholemia conlleva dos posibles delitos: de desobediencia y contra la seguridad del tráfico.

El conductor que, requerido por un agente de la autoridad, se negare a someterse a las pruebas legalmente establecidas para la comprobación de las tasas de alcoholemia y la presencia de las drogas tóxicas, estupefacientes y sustancias psicotrópicas a que se refieren los artículos anteriores, será castigado con la penas de prisión de seis meses a un año y privación del derecho a conducir vehículos a motor y ciclomotores por tiempo superior a uno y hasta cuatro años.

El que condujere un vehículo de motor o ciclomotor bajo la influencia de drogas tóxicas, estupefacientes, sustancias psicotrópicas o de bebidas alcohólicas será castigado con la pena de prisión de tres a seis meses o con la de multa de seis a doce meses o con la de trabajos en beneficio de la comunidad de treinta y uno a noventa días, y, en cualquier caso, con la de privación del derecho a conducir vehículos a motor y ciclomotores por tiempo superior a uno y hasta cuatro años.

Foto | Mossos

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