Los sensores y las cámaras de marcha atrás se han convertido en equipamiento de serie en casi todos los coches desde hace más de 10 años. De hecho, las cámaras de marchas son obligatorias en Estados Unidos desde 2018 y en la Unión Europea, desde 2022. No solamente es tremendamente práctico para aparcar, también mejora la seguridad cuando damos marcha atrás al tener una visión completa de lo que hay detrás sin que parte de nuestro coche nos tape la vista.
El primer coche de serie equipado con una cámara de marcha atrás fue el Toyota Soarer de 1991, únicamente en Japón. Sin embargo, en 1996, Toyota implementó una ingeniosa solución alternativa en el Hilux Surf japonés (conocido como 4Runner en otros mercados): el Power Rear Under Mirror (o PRUM).
Un botón para no aparcar de oído
Este sistema combinaba simplicidad pragmática con complejidad innecesaria pero fascinante. El PRUM consistía en un espejo motorizado que se desplegaba desde la parte trasera del vehículo al pulsar un botón.
Cuando estaba guardado, era prácticamente invisible, pero al activarse se extendía en un ángulo de 45 grados, proporcionando una vista directa del parachoques trasero cuando se miraba a través del espejo retrovisor interior del parabrisas.
Contrariamente a lo que algunos sugieren, el PRUM no se diseñó principalmente para compensar la mala visibilidad de los SUV. Su verdadero propósito era facilitar maniobras de precisión, como al aparcar o al conectar remolques.
El sistema permitía ver exactamente dónde estaba el enganche y acercarse con precisión al remolque, o aparcar muy pegado a otros vehículos o paredes sin necesidad de tener permanentemente un espejo colgando del portón trasero, algo nada estético.
Versiones estáticas y no motorizadas de este concepto eran comunes en microfurgonetas japonesas de los años 90, donde el espacio de aparcamiento era extremadamente limitado. La versión de Toyota simplemente añadía el factor cool de ser motorizado y retráctil.
Aunque las cámaras modernas ofrecen mayor visibilidad y funcionalidad, el PRUM representaba una solución mecánica elegante y, sin duda, más emocionante que cualquier cámara actual. Y es que cualquier dispositivo motorizado que se despliega y/o se eleva siempre es más atractivo, como siempre han demostrado los faros escamoteables.
Imágenes | Toyota, @3284-r8h vía Youtube, JDM Buy Sell
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