No ha tardado ni una semana en volar todo por los aires desde que EEUU e Israel atacaran Irán. Lo más irónico de todo es que el ataque está poniendo en jaque un país que está sufriendo una ola de frío histórica: EEUU. Y aunque en Europa no estamos necesitando tirar de las calderas a tope, las consecuencias ya las notamos en la cartera.
El gas está experimentando una subida de vértigo desde que Irán cerró el estrecho de Ormuz y Catar, principal productor de GNL, ha cerrado el grifo. Mientras, el petróleo no deja de subir y ya vemos el diésel por encima de 1,6 euros el litro en gasolineras como Repsol; más caro aún que la gasolina sin plomo 95. La principal pregunta más allá de la subida de precios es: ¿tendremos problemas de abastecimiento?
"El mercado hará de amortiguador. No haría ninguna llamada a llenar el depósito"
El llamado efecto cohete ha hecho que el ataque a Irán repercuta rápidamente en los precios del combustible. Los futuros del crudo Brent cotizaban cerca de los 82,57 dólares por barril hace unas horas, tras cerrar el martes en su nivel más alto desde enero de 2025. Por su parte el crudo estadounidense West Texas Intermediate subió a 75,28 dólares, tras alcanzar su nivel más alto desde junio.
En este escenario de incertidumbre y con el estrecho de Ormuz cerrado se ve desde hace unos días mucha más afluencia en las gasolineras, a medida que el precio de la gasolina y el diésel se encarece. La OCU y algunos expertos creen que las subidas serán de entre 8 y 10 céntimos por litro, todo depende de cuánto se alargue el conflicto.
Gráfico: Dieselogasolina
Transporte, alimentos, energía y bienes de consumo, inflación, tipos de interés, todo se ve afectado por el conflicto. El director general de la Confederación Española de Empresarios de Estaciones de Servicio ha advertido lo evidente: "Si la subida del precio del petróleo se mantiene en el tiempo, tendremos que trasladarla al precio final".
La realidad es que no hay falta de suministro, sino especuladores
En estos momentos Catar, el segundo mayor productor de GNL del mundo ha dejado de extraer para vaciar sus gigantescos depósitos de almacenamiento ante el riesgo de bombardeos por parte de Irán. El problema de toda esta situación no es de falta de suministros: los expertos creen que a uno dos meses vista hay reservas de gas, mientras que de Emiratos Árabes, Kuwait e Irak tenemos unos volúmenes de exportación y de suministro asegurados.
Desde la patronal de gasolineras han hecho un llamamiento a la calma y han negado que, por ejemplo, en Baleares, se esté produciendo una psicosis: "El mercado hará de amortiguador. No haría ninguna llamada a llenar el depósito, porque eso desestabilizaría aún más", ha declarado a Última Hora el vicepresidente de la Federación de la Pequeña y Mediana Empresa de Mallorca, Rafael Matas.
De hecho, ha explicado que "entre la producción del petróleo y nuestras gasolineras hay stocks que funcionan de colchón y que permitirían cierto alivio en caso de que el mercado del crudo se siguiera tensionando". Hay que tener en cuenta además que si bien Irán posee algo más del 10% de las reservas mundiales de petróleo, sus exportaciones prácticamente no van a Europa, sino que alrededor del 90% se dirige al mercado chino.
Los grandes fondos de inversión como Goldman Sachs tienen pronósticos poco alentadores y avisan de que los bajos flujos de petróleo a través del Estrecho de Ormuz provocarán grandes descensos en los inventarios de la OCDE y en la producción de petróleo de Oriente Medio en marzo. Esto solo significa que seguiremos viendo subidas en el mercado a futuros si se cumple.
El problema es que han entrado en la ecuación los llamados 'traders' u operadores y los especuladores en el mercado y han disparado los precios. De momento Donald Trump ha asegurado que EEUU ofrecerá garantías de seguro e incluso escoltas navales para asegurar el paso seguro de petroleros a través del estrecho de Ormuz, con el objetivo de evitar una posible crisis energética derivada de la guerra con Irán y que "garantizará el flujo libre de energía para el mundo". Veremos.
Imágenes | Motorpasión, Plenergy
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