La llegada de una nueva borrasca esta semana, llamada Marta, está pasando por agua España, con fuertes rachas de viento. Conducir bajo la lluvia aumenta significativamente las probabilidades de sufrir un accidente, según advierte repetidamente la Dirección General de Tráfico.
Este riesgo es aún mayor para quienes residen en áreas donde las precipitaciones son poco frecuentes y, por tanto, tienen menos experiencia al volante en estas condiciones.
Cinco recomendaciones esenciales para circular con lluvia
La distancia de seguridad y frenado. En mojado, la distancia de frenado puede aumentar hasta 32 metros más que en seco a 90 km/h. Por eso, aumenta la distancia con el vehículo de delante para evitar colisiones en caso de frenada brusca. Además, siempre hay que frenar con suavidad.
En caso de frenada de emergencia, si el pedal de freno se pone a temblar con fuerza y notas ruidos graves que vienen de los frenos, pisa todavía más fuerte. Es normal, es el ABS que está actuando y evita que se bloqueen las ruedas. Con él y el ESP podremos mantener el control del coche, pudiendo corregir la trayectoria de forma segura si fuese necesario.
Visibilidad. La lluvia y el frío pueden empañar los cristales y reducir la visibilidad. Para solucionarlo puedes usar el aire acondicionado junto con la calefacción, dirigiendo el flujo hacia el parabrisas. Si la lluvia es muy intensa, incluso de día, recuerda encender la luz trasera antiniebla. Y sobre todo, apagarla cuando la lluvia ya no es tan intensa. No hacerlo puede acarrear multas.
Las hojas y los charcos son peligros ocultos. Las hojas húmedas en la calzada actúan como una capa resbaladiza, similar al hielo. Además, los charcos pueden ser más profundos de los nos pensamos y ocultar baches o provocar aquaplaning. Evita frenar o girar bruscamente al pasar sobre ellos.
Conducción suave. Aunque el ABS y el ESP son de gran ayuda y siempre están alertas, deberíamos acelerar y frenar sin brusquedad. Recuerda que los mejores pilotos en lluvia son siempre los más suaves o finos al volante, nunca los más brutos. Reduce la velocidad. Aun así, en caso de aquaplaning, mantén el volante firme. No gires de forma brusca y corrige la trayectoria poco a poco.
Por último, la DGT nos recuerda su regla de las 3 V, que consiste en ver, ser visto y vencer la impaciencia. Señalizar bien, evitar adelantamientos innecesarios y mantener la calma son también claves en estas situaciones.
Imágenes | Motorpasión, Pexels
En Motorpasión | La DGT puso la primera multa por no usar la V16 dos días antes de asegurar que no sancionaría los primeros días
Ver 2 comentarios