Qué es y cómo funciona el ABS, el salvavidas que evita miles de accidentes cada año

  • El ABS permite girar mientras se frena a fondo

  • Bosch lo lanzó hace casi 50 años

Abs 3
Sin comentarios Facebook Twitter Flipboard E-mail
alvaro-ruiz

Álvaro Ruiz

En el año 1978, Bosch lanzó uno de los inventos más importantes de la historia del automóvil: el ABS. Estas siglas vienen de la palabra alemana Antiblockiersystem, que en español significa sistema antibloqueo y eso es lo que hace este elemento: evita que se bloqueen las ruedas al frenar.

Desde entonces, lo utilizan los coches, los camiones, los aviones, los autobuses, las motos e incluso las bicis. Esta tecnología no solo es crucial para evitar accidentes al frenar, sino que también es determinante para el funcionamiento de los controles de tracción y estabilidad.

En Europa, todos los coches tienen que llevar ABS de serie desde el año 2004

Si no existiera el ABS, las ruedas del coche se bloquearían en las frenadas más fuertes y los neumáticos patinarían sobre el asfalto, de manera que no podríamos girar durante la frenada. Gracias al ABS, mantenemos el control de la dirección mientras frenamos a fondo. Esa es la función de este sistema de seguridad que lanzó Bosch en 1978.

Te pongo un ejemplo práctico para que lo entiendas: en caso de encontrarnos un obstáculo en mitad de la carretera, tenemos que frenar a fondo para perder la máxima velocidad posible con el objetivo de reducir las consecuencias en caso de impacto y, a ser posible de poder esquivarlo. Sin ABS, las ruedas delanteras se bloquearían al frenar a fondo, por lo que no podríamos girar y evitar el obstáculo. Con ABS, además de frenar para perder velocidad, podemos girar.

Abs 2

Este sistema utiliza sensores para monitorear la velocidad de giro de la rueda para que, en caso de que una o varias ruedas reduzcan de golpe sus revoluciones durante una frenada brusca, un cerebro electrónico o módulo de control (una ECU) para reducir la presión de frenado en esa rueda (o ruedas) y permitir que gire, evitando así el bloqueo. 

Todo esto sucede de forma muy rápida: el ABS es capaz de liberar presión de frenado en cada rueda y volver a aplicarla varias veces por segundo.

Para aliviar presión de frenado y volver a aplicarla, el ABS utiliza válvulas y bombas hidráulicas gobernadas por el módulo de control ABS. Las válvulas quitan presión mientras el conductor pisa a fondo el freno y la bomba restablece la presión.

Cuando interviene el ABS en una frenada de emergencia, lo que nota el conductor son pequeños golpes en el pedal de freno. Es normal, eso significa que el ABS está actuando y que seguimos teniendo el control sobre la trayectoria del vehículo (podemos girar). No hay que asustarse al notar esos golpes: se debe mantener el pedal pisado a fondo hasta que el coche se detenga o consideremos que ya no hace falta frenar más.

Si el coche no tiene ABS, hay que imitar su función de forma manual: durante una frenada de emergencia, hay que pisar y soltar el pedal del freno repetidamente para evitar que las ruedas se bloqueen durante la frenada.

Otros sistemas de seguridad, como el Control de Tracción, utilizan el hardware del ABS para funcionar, en este caso, para evitar que las ruedas patinen al acelerar. El Control de Tracción detecta si una rueda está girando demasiado rápido gracias a los sensores del ABS y utiliza la bomba hidráulica y las válvulas del ABS para frenar la rueda o las ruedas que giran de más para que no patinen.

Por su parte, el ESP (Control de Estabilidad) utiliza el ABS para aplicar frenada en una rueda o en varias ruedas cuando detecta que el coche está derrapando para intentar que vuelva a la trayectoria.

Imágenes | Porsche y Bosch


Inicio